Bucaramanga
Domingo 13 de abril de 2025 - 01:20 PM

Unidad Investigativa: Epidemiólogo de Santander ‘infectado’ por la codicia de $18.000 millones

La Universidad de Sao Paulo tiene como profesor de salud pública a un santandereano que es prófugo de la justicia. Creó una entidad fantasma con la cual obtuvo un contrato de $18.000 millones, supuestamente para estudiar el dengue en La Guajira. Existe solo en el papel.

Investigación de millonaria estafa fraguada por un científico santandereano.
Investigación de millonaria estafa fraguada por un científico santandereano.

Compartir

Publicado por: ALBERTO DONADÍO

Se llama Fredi Alexander Díaz Quijano. Es médico. Es epidemiólogo. Tiene un doctorado. Es profesor universitario. También tuvo un “rol protagónico” en una “operación delincuencial”, según la Corte Suprema de Justicia. Para la Fiscalía “se encuentra prófugo de la justicia”.

Díaz Quijano creó una entidad fantasma con la cual obtuvo un contrato de $18.000 millones, supuestamente para estudiar el dengue en La Guajira. La entidad ficticia se llama OLFIS, Organización Latinoamericana para el Fomento de la Investigación en Salud. Existe solo en el papel. La dirección que registró corresponde a la casa de la mamá de Díaz Quijano en la Ciudadela Real de Minas, en el conjunto Los Laureles, Avenida Los Búcaros #2-108.

“La OLFIS, dirigida por Fredi Alexander Díaz Quijano, buscó por todos los medios que se le adjudicara el convenio sin contar con experiencia en investigaciones contra el dengue ni capacidad financiera, administrativa y técnica”, de acuerdo con una sentencia de la Corte Suprema de Justicia.

La sentencia cita a un testigo que le dijo a Díaz Quijano: “¿Usted cómo pretende contratar un proyecto de este tipo si usted no tiene patrimonio, usted no tiene capital de trabajo, usted no tiene flujo de caja? Ese es un proyecto de 18 mil millones de pesos, usted no tiene índice de endeudamiento, ¿De dónde va a salir la plata, la póliza vale 200-300 millones de pesos? Él financieramente no cumplía con nada”.

Además de no tener sede administrativa propia, la OLFIS no contaba con el espacio ni con los equipos básicos de laboratorio para recibir, conservar y procesar muestras, actividades que debía desarrollar según el contrato.

Para la Corte Suprema de Justicia, Díaz Quijano “huyó a Brasil para eludir su comparecencia al proceso”.
Para la Corte Suprema de Justicia, Díaz Quijano “huyó a Brasil para eludir su comparecencia al proceso”.

En 2014 el gobernador de La Guajira, José María Ballesteros Valdivieso, firmó el convenio con OLFIS, representada por Díaz Quijano, para investigar “determinantes de la carga del dengue e intervenciones para su reducción en La Guajira”. El dengue es una enfermedad viral transmitida por mosquitos.

El gobernador Ballesteros fue condenado en 2020 a 177 meses de prisión por ese contrato, es decir casi 15 años, por peculado y contrato ilegal. “La conducta del acusado fue dolosa”, señaló la sentencia de la magistrada Patricia Salazar Cuéllar.

La anterior gobernadora de La Guajira recomendó que el proyecto debía ejecutarlo la Universidad de La Guajira. Pero el gobernador Ballesteros firmó el contrato con OLFIS “sabiendo que esta no cumplía los más básicos requerimientos legales”, indicó la magistrada. La selección de OLFIS “obedeció al capricho o interés” del gobernador “en favorecer indebidamente a la entidad contratista”, anotó la magistrada.

Publicidad

Ballesteros paga la condena en Riohacha en el Batallón de Infantería Mecanizado No. 6 Cartagena. Solicitó la prisión domiciliaria porque sufre de cirrosis hepática alcohólica, hipotiroidismo y obesidad, pero en 2023 la Corte Suprema de Justicia se la negó aduciendo que esas patologías se pueden atender en reclusión intramural.

Fredi Alexander Díaz Quijano no ha sido condenado. En 2017 fue capturado por el CTI de la Fiscalía pero luego recuperó la libertad. Actualmente es profesor de epidemiología en la facultad de salud pública de la Universidad de Sao Paulo, claustro donde obtuvo el doctorado en salud pública en el 2011.

Su profesor en el doctorado, Eliseu Alves Waldman, dijo que Díaz Quijano “se destacó como excelente alumno y promisorio investigador”.

En 2003 Díaz Quijano se graduó como médico en la Universidad Industrial de Santander y en 2007 terminó en la UIS la maestría en epidemiología.

Para la Corte Suprema de Justicia, Díaz Quijano “huyó a Brasil para eludir su comparecencia al proceso”.

La OLFIS, la entidad fantasma creada por el epidemiólogo santandereano Fredi Alexander Díaz Quijano, compró las ovitrampas con un sobrecosto de más de 7 veces, exactamente con un recargo del 743 por ciento.

Trampa con las ovitrampas

Las ovitrampas son baldes de plástico que se usan para recoger huevos de insectos transmisores del dengue, como el mosquito Aedes aegypti.

Publicidad

La OLFIS, la entidad fantasma creada por el epidemiólogo santandereano Fredi Alexander Díaz Quijano, compró las ovitrampas con un sobrecosto de más de 7 veces, exactamente con un recargo del 743 por ciento. El fabricante Plastivalle las vendía a 686 pesos con 50 centavos cada una. El epidemiólogo se las cobró al departamento de La Guajira a 5 mil 103 pesos cada una. El sobrecosto total fue de 6 millones 936 mil pesos, según comprobó la Corte Suprema de Justicia.

Investigación de millonaria estafa fraguada por un científico santandereano.
Investigación de millonaria estafa fraguada por un científico santandereano.

Este no fue el único engaño del epidemiólogo. Se cancelaron dineros a Oswaldo Castro Delgado ($39.117.863) como supuesto analista de nómina, supuestamente por seis meses de trabajo. Pero no trabajó y no sabía de nóminas. Cuando la Fiscalía inició las pesquisas en la OLFIS le pidieron a alguien que sí sabía de nóminas que instruyera a Castro Delgado para que pudiera responder la citación de la Fiscalía.

A la hermana del analista de nóminas que no sabía de nóminas, María Constanza Castro Delgado, le pagaron 17 millones 179 mil pesos.

A Eduardo Andrés Acosta Hernández le pagaron 9 millones de pesos como auxiliar de investigación, pero no trabajó.

Publicidad

Quote start

La OLFIS no contaba con el espacio ni con los equipos básicos de laboratorio para recibir, conservar y procesar muestras, actividades que debía desarrollar.

Quote end

Estos dos pagos, indicó la Corte Suprema de Justicia, “No se compadecen con las funciones teóricamente contratadas y/o realizadas”.

Adicionalmente, se reconoció laboralmente un auxilio de movilidad a 8 personas sin que tuvieran derecho al mismo, por valor de 11 millones 341 mil pesos.

También hubo corbatas, es decir personas que recibieron sueldo sin haber trabajado, según la Corte Suprema de Justicia. Al hermano del epidemiólogo, Ronald Díaz Quijano, le pagaron formalmente 66 millones 370 mil pesos como supuesto gerente financiero de la OLFIS. La plata del dengue también alcanzó para su novia.

Publicidad

Nancy Adriana Angarita Navarro fue contratada supuestamente como enfermera por cuatro meses de supuesto trabajo en La Guajira, pero no trabajó pues ese tiempo permaneció en Bucaramanga o en Zapatoca. Le pagaron 13 millones 821 mil pesos. Era la novia de Ronald Díaz Quijano.

Según la Corte Suprema de Justicia: “Resulta forzoso concluir que los contratos suscritos entre Ronald Díaz Quijano y OLFIS tenían como único propósito el apoderamiento de los recursos destinados para la ejecución del convenio”.

A Jorge Alvarado Socarrás, quien nominalmente figuró como investigador-médico pediatra de la OLFIS, le pagaron 19 millones 459 mil pesos.

Tampoco trabajó, pero sí le pagaron 10 millones 500 mil pesos, a María Elvinia Romero, como supuesta auxiliar de enfermería en La Guajira. En realidad trabajaba en Zapatoca en la IPS de Ronald Díaz Quijano.

Fredy Galvis Ovallos recibió 35 millones de pesos supuestamente como entomólogo de la OLFIS en La Guajira durante nueve meses en 2015-2016, cuando en realidad en esa época estaba en São Paulo en la misma Facultad de Salud Pública donde hoy es profesor Fredi Alexander Díaz Quijano.

Se alquilaron vehículos que no fueron utilizados a un costo de 39 millones de pesos, según la sentencia. Se firmaron contratos de alquiler con Ronald Díaz Quijano, Osvaldo Castro Delgado y Juan Pablo Pinzón Vega, todos allegados a Fredi Alexander Díaz Quijano. Los vehículos no se utilizaron en la ejecución del contrato, afirma la sentencia de la Corte Suprema de Justicia.

Ronald Díaz Quijano alquiló su vehículo particular, pero el carro no estuvo en La Guajira donde supuestamente se necesitaba sino en Zapatoca.

Osvaldo Castro Delgado, el falso analista de nómina que no sabía de nóminas y que no trabajó, también alquiló un vehículo al proyecto.

La entidad ficticia se llama OLFIS, Organización Latinoamericana para el Fomento de la Investigación en Salud. Existe solo en el papel. La dirección corresponde a la casa de la mamá de Díaz Quijano en la Ciudadela Real de Minas, en el conjunto Los Laureles, Avenida Los Búcaros # 2-108. Franz Rey / VANGUARDIA
La entidad ficticia se llama OLFIS, Organización Latinoamericana para el Fomento de la Investigación en Salud. Existe solo en el papel. La dirección corresponde a la casa de la mamá de Díaz Quijano en la Ciudadela Real de Minas, en el conjunto Los Laureles, Avenida Los Búcaros # 2-108. Franz Rey / VANGUARDIA

La Corte Suprema de Justicia comprobó además pagos dobles: “Se duplicaron las actividades realizadas por las subcontratistas de OLFIS, es decir, las firmas Baraka, por valor de $ 96.377.139, y Humanus, por cuantía de $ 152.800.000″.

Soborno para el Gobernador

Fredi Alexander Díaz Quijano se comprometió a pagar un soborno de $200 millones al gobernador de La Guajira que firmó con él un contrato de 18 mil millones de pesos para reducir la incidencia del dengue en ese departamento. Lo afirma la Corte Suprema de Justicia.

Díaz Quijano dijo que pagaría el soborno al gobernador José María Ballesteros Valdivieso cuando recibiera el primer desembolso del contrato firmado entre Díaz Quijano y el gobernador.

Díaz Quijano es un médico epidemiólogo que creó una entidad fantasma llamada OLFIS, Organización Latinoamericana para el Fomento de la Investigación en Salud.

Aunque OLFIS no tiene sede, no tiene capacidad económica, no tiene experiencia, el gobernador le entregó el contrato.

La Fiscalía demostró que el gobernador quería darle el contrato a Díaz Quijano a toda costa, pese a la falta de idoneidad.

OLFIS pretendió acreditar experiencia presentando un contrato por 13 millones de pesos con el Sanatorio Sirio de Sao Paulo, Brasil, cifra que no se compadece con la magnitud del contrato sobre el dengue.

El gobernador no verificó que la supuesta asesoría que ofreció el Instituto de Salud Pública de México se ofreció a título personal, no institucional.

El gobernador tampoco involucró a la red de salud pública de La Guajira en el proyecto del dengue. Además el gobernador no publicó el contrato en el sistema electrónico de contratación pública.

El gobernador únicamente invitó a OLFIS a presentar la propuesta. No tuvo en cuenta a universidades con trayectoria en el país, lo que muestra su favoritismo hacia la entidad fantasma creada por Díaz Quijano.

Según la Corte Suprema de Justicia: “Se demostró que OLFIS como organización, como persona jurídica, no contaba con experiencia en proyectos de investigación en dengue”.

Quote start

“Se demostró que OLFIS como organización, como persona jurídica, no contaba con experiencia en proyectos de investigación en dengue”.

Quote end

El evaluador de la propuesta de OLFIS, Jairo Andrés Méndez Rico, anotó que OLFIS no precisó donde se realizarían los aislamientos virales, serologías y ensayos moleculares, que son técnicas de alta complejidad. Pero el gobernador no tuvo en cuenta esa objeción.

Juan Carlos Dib, profesor de la Universidad del Magdalena, advirtió que Fredi Alexander Díaz Quijano ni OLFIS eran un referente dentro de la comunidad científica que adelanta investigaciones en dengue.

Aunque la interventoría, a cargo de la Universidad Nacional, informó al gobernador sobre las irregularidades cometidas por Díaz Quijano, el funcionario autorizó dos desembolsos y “no hizo nada para impedir que se continuaran despilfarrando los recursos públicos”.

El pago del soborno fue solicitado por el gobernador a través de su padre, Jorge Eliécer Ballesteros Bernier, que fue el primer gobernador por elección popular en La Guajira.

Ballesteros Bernier, que también fue alcalde de Riohacha y senador, preguntó en una reunión en la casa de gobierno con allegados de Díaz Quijano que cuánta plata había para el gobernador, es decir, para su hijo. “¿Cómo vamos? ¿Qué hay pal gobernador?”, preguntó. En esa reunión Ballesteros padre solicitó a los asistentes quitarle “las pilas” a los celulares.

Los allegados dijeron que podían dar 600 millones de pesos, a lo cual Ballesteros padre sonrió y pidió que le dieran 2 mil millones de pesos de la nómina del proyecto.

Como Ballesteros hijo no consiguió lo que buscaba “solicitó a Fredi Alexander Díaz Quijano le entrega de $200.000.000″, según la Fiscalía.

Los allegados a Díaz Quijano plantearon que la forma de conseguir esa suma sería con el “alquiler ficticio de camionetas”.

Finalmente el soborno no se pagó. La Fiscalía interceptó una llamada del gobernador Ballesteros Valdivieso con su mamá en la cual se refiere al “hombre de las hormigas culonas”, es decir a Díaz Quijano.

Publicado por: ALBERTO DONADÍO

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad