La creciente llegada de extranjeros no residentes al área no es solo una buena noticia para las cifras, sino una invitación a pensar estratégicamente el futuro turístico de Bucaramanga.

Durante los primeros cuatro meses de 2025, Bucaramanga y su área marcaron un hito histórico: llegaron 9.522 visitantes extranjeros no residentes, la cifra más alta registrada en los últimos once años.
Dicho crecimiento del 14 % con respecto al mismo periodo de 2024 no solo pone a la capital santandereana en el ‘radar del turismo’, sino que plantea nuevas preguntas sobre quiénes son estos viajeros, qué buscan en la región y cómo se puede capitalizar su presencia para el desarrollo local.

Más allá de los números, conocer el perfil de estos visitantes permite identificar oportunidades económicas, culturales y sociales.
El hecho de que la mayoría provenga de Estados Unidos (29%) y Venezuela (11 %) da pistas sobre dos fenómenos: por un lado, el atractivo que tienen los paisajes, la gastronomía y la seguridad para el público norteamericano; y, por otro, el uso turístico de la frontera por parte de venezolanos con capacidad adquisitiva o redes familiares.

Países como Ecuador, Panamá, México y Chile también figuran en el listado, sumando entre todos más del 65 % del total de visitantes.
“Yo vengo todos los años desde Miami a visitar a mi madre en Floridablanca, pero esta vez traje también a mis hijos para que conozcan el Cañón del Chicamocha”, cuenta Isabel Rojas, colombiana residente en Estados Unidos desde hace dos décadas.

Para Yany Lizeth León Castañeda, experta en temas de datos urbanos, “el testimonio de Isabel refleja una tendencia creciente de turismo de retorno, donde las raíces familiares se combinan con el deseo de explorar”.
“La importancia de estos visitantes no radica solo en su presencia, sino en lo que dejan. El turismo internacional tiene un impacto directo en hoteles, restaurantes, transporte, guías, comercios y artesanías”, argumentó León Castañeda.
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“Estos indicadores se utilizan para medir el tamaño y el crecimiento del turismo en el área, y los resultados dan cuenta del impacto de las políticas de promoción turística. Saber quiénes son los que llegan permite ajustar la oferta de servicios turísticos”, dijo.
Por ejemplo, si una gran parte de los viajeros viene de Estados Unidos, se hace necesario mejorar la señalización bilingüe, capacitar a más personas en atención en inglés y adaptar las experiencias locales a lo que buscan estos turistas: naturaleza, cultura, comodidad y seguridad.
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Otro aspecto clave es el diseño de campañas más eficaces de promoción. No es lo mismo atraer turistas de México que de Chile o Panamá. Cada grupo tiene motivaciones distintas, y entenderlas con datos reales permite construir mensajes más personalizados, aumentar la fidelización y lograr que el turismo no sea un fenómeno esporádico, sino una fuente constante de ingresos.
Además, contar con estadísticas precisas facilita la planeación. Si se sabe cuántos visitantes llegan y con qué frecuencia, es posible prever la demanda de servicios, movilidad y seguridad. También se abre la puerta a alianzas con aerolíneas, agencias de viaje y operadores que puedan ver en Bucaramanga un nuevo destino por descubrir.


















