Aunque el aguacero fue fuerte, no se explican tantas inundaciones. Esto responden los expertos.

Cada vez que llueve con intensidad, tal y como ha ocurrido durante las últimas 24 horas, la historia se repite en Bucaramanga y su área metropolitana: las principales vías terminan anegadas, el tráfico colapsado y cientos de ciudadanos quedan atrapados en medio del caos.
Anoche y esta madrugada no fueron las excepciones. Dos fuertes y prolongados aguaceros provocaron graves inundaciones en puntos críticos como la vía a Chimitá, el sector Café–El Palenque, el puente Antonia Santos de Girón (Antes Flandes), por citar solo unos sectores.
Imágenes compartidas por conductores y a través de las redes muestran vehículos varados entre aguas turbias y lodo, mientras transeúntes intentaban cruzar las calles convertidas en arroyos. La emergencia obligó al cierre parcial de algunos carriles y generó largas congestiones en las horas pico de este miércoles.
¿Por qué colapsan estas vías cada vez que llueve?

Según expertos, la respuesta está en una mezcla de causas: infraestructura insuficiente, falta de planificación, cambios en los patrones climáticos y una evidente carencia de cultura ciudadana. Aunque las lluvias no son nuevas, sí lo es su intensidad y frecuencia, lo que ha puesto a prueba -y ha superado- la capacidad de los sistemas de drenaje pluvial de la región.
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🛠️🌊 Autoridades trabajan para mitigar inundaciones en Provenza 🚨🚧
— Vanguardia (@vanguardiacom) July 23, 2025
A esta hora, equipos de emergencia destapan las cañerías sobre la calle 105 en el barrio Provenza, con el fin de aliviar las fuertes inundaciones que afectan este importante corredor vial de Bucaramanga.
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Según ingenieros consultados, muchas de las alcantarillas en estas autopistas están subdimensionadas y no fueron diseñadas para manejar grandes volúmenes de agua en tan poco tiempo.
A lo anterior se suma la acumulación de residuos sólidos que terminan taponando los desagües. “Las hojas, la tierra, y especialmente la basura lanzada irresponsablemente a las calles, son arrastradas por el agua y obstruyen las rejillas, lo que agrava la situación”, explica el ingeniero ambiental Luis José Fernández.

Otra complicación es el diseño de las propias vías. Muchos de los corredores metropolitanos -como las rutas hacia Floridablanca, Piedecuesta o Girón- cuentan con pendientes y pasos a desnivel que, en condiciones normales, ayudan al flujo vehicular. “Sin embargo, cuando el drenaje falla, estos puntos se convierten en zonas de acumulación rápida de agua. Es decir, lo que debería facilitar la movilidad, termina amplificando el problema”, agrega el experto.
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“Además, la impermeabilización casi total del terreno juega en contra. En sectores donde el asfalto domina y la vegetación es mínima, el agua no encuentra dónde filtrarse y fluye en grandes cantidades por la superficie, incrementando el riesgo de anegaciones”, añadió.
De acuerdo con la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, Empas, “la entidad ha desplegado sus equipos en múltiples puntos desde el día de ayer, atendiendo las emergencias provocadas por las lluvias atípicas y el alto caudal que estas han generado”.
“Además de las labores operativas, la entidad hace un llamado a la ciudadanía para proteger el sistema pluvial, evitando arrojar basuras a las calles y sacando los residuos únicamente en los horarios establecidos de recolección. Así se previene la obstrucción de las rejillas y se garantiza el buen funcionamiento del drenaje urbano”, añadió.
Aunque no es competencia directa de la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, Empas, la entidad informó a esta Redacción que está prestando apoyo técnico en varias emergencias recientes, tal como ocurrió en el barrio Bellavista, de Floridablanca.
No obstante, voceros de la entidad aclararon que los sistemas pluviales en vías nacionales y corredores metropolitanos no forman parte de su red catastral, por lo que su mantenimiento recae sobre otros organismos.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue soportando las consecuencias. Cada tormenta se convierte en una amenaza para la movilidad, la seguridad y la tranquilidad de los habitantes. Y aunque la solución requiere inversión, planeación y compromiso institucional, también es necesario un cambio de hábitos en quienes aún ven la calle como un basurero.

Lo que viene
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, advirtió sobre un aumento en las precipitaciones para este fin de semana en el área metropolitana.
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Se esperan lluvias de variada intensidad, aunque no tan fuertes como las dos últimas.
Se recomienda a la ciudadanía tomar las debidas precauciones y adoptar medidas de prevención, especialmente en zonas propensas a deslizamientos e inundaciones.
También se hace un llamado para mantener monitoreado los puntos críticos.
El invierno apenas comienza y los pronósticos no son alentadores. Por ahora, la recomendación para quienes transitan por estas vías es clara: evite salir en medio de las lluvias fuertes y, si lo hace, prepárese para sortear más de un obstáculo en el camino.
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