Nadie vive con la sed de más de mil familias humildes de Bucaramanga, las cuales han tenido que recurrir a la vía legal para acceder a una gota del preciado líquido.

En un acto que refleja la lucha constante por los derechos básicos, varias comunidades vulnerables de Bucaramanga han recurrido a tutelas para exigir el acceso efectivo al agua potable.
A través de ese tipo de herramientas legales, por citar solo un ejemplo, los residentes en sectores como La Malaña, en el corregimiento III, garantizaron un mínimo vital de agua que asegurara su bienestar y dignidad.
Le puede interesar: El Defensor dela Comunidad
El caso de La Malaña, en límites con la Comuna Morrorrico, fue emblemático y ejemplo a nivel local. Allí, el líder cívico Dulfo Rojas Delgado, en representación de la Junta de Acción Comunal del asentamiento humano, logró que las autoridades ordenaran medidas alternativas para calmar la sed de la gente mediante un sistema de acueducto veredal.

Gracias a esta decisión, se permite que la comunidad pueda acceder al agua mediante alianzas y compromisos que el municipio debió facilitar, empleando los medios que considere adecuados.
Rojas Delgado expresó con esperanza: “Gracias a Dios y a este fallo, 90 familias pueden acceder al agua. Lo ideal sería que todo el vecindario tuviera los grifos en sus casas, pero por ahora esto nos calma la sed”.
El fallo también estableció que, en un plazo de un año, el municipio debe diseñar un plan específico para garantizar el acceso efectivo al agua potable en estas comunidades rurales, sin desconocer los lineamientos nacionales en materia de políticas hídricas.
Lo propio pasa en el sector del 12 de Octubre, adscrito a la Comuna Occidente: Allí al menos 89 familias requieren de una conexión a las redes del preciado líquido.
Publicidad
“Sabemos que nuestro barrio está en la escarpa, pero aquí hay personas de carne y hueso que requerimos de agua pura”, dijo Jerónimo Ferreira, vecino de ese sector de la Comuna 4.

La solicitud de búsqueda del mínimo vital de agua es una realidad alarmante: más de mil familias en Bucaramanga aún no disponen del preciado líquido para sus necesidades básicas.
Cerca del 5 % de las tutelas que se han instaurado en la capital santandereana este año están relacionas con el derecho que exigen las comunidades para ser conectados a al menos un grifo o a un tanque comunitario.
El derecho al agua, considerado un mínimo vital, es clave para garantizar el bienestar general.

Sin embargo, en la ciudad, barrios como 12 de Octubre, El Rosal, Milagro de Dios, Villa Mercedes, Pantano II, La Hoyada, Los Colorados, Puerto Rico, Granjas de Provenza y los mismos La Malaña y Zarabanda enfrentan esta problemática. (Ver mapa)
En estos sectores, la falta de acceso al agua salubre y de calidad afecta a familias que luchan por un recurso que debería ser un derecho garantizado. Este escenario evidencia la necesidad de acciones urgentes para cumplir con las obligaciones constitucionales y garantizar el derecho fundamental al agua.

La lucha de esas comunidades, a través de tutelas, deja claro que la justicia puede ser un camino para lograr cambios reales y mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan.
Publicidad
















