Ante la preocupación de la comunidad, la Subsecretaría de Ambiente de la Alcaldía de Bucaramanga precisó cuál es el plan diseñado para la compensación de este enorme árbol que tuvo que ser derribado.

El sonido de las motosierras y los estruendos generados por la caída de enormes ramas alarmaron a residentes, trabajadores y transeúntes en el sector de Sotomayor, en Bucaramanga, en donde el pasado 26 de agosto se llevó a cabo la tala de un árbol con una altura cercana a los 30 metros.
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La tala de este ‘gigante’ despertó inconformismo entre la comunidad. La gente rechazó la tala de este individuo arbóreo que fue plantado desde hace décadas en este concurrido sector de la capital santandereana, exactamente sobre la carrera 39 con calle 47, a pocos pasos del CAI de Policía que se halla en la zona.
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Las autoridades locales argumentaron que este enorme ejemplar tuvo que ser talado debido a enfermedades que lo afectaron y ante el inminente riesgo por posible colapso de ramas, e incluso del mismo cuerpo arbóreo.
Por seguridad de la ciudadanía, tanto las autoridades de gobierno como las de ambiente decidieron que lo mejor era derribarlo, y posteriormente formular un plan de compensación para sembrar especies nuevas en diferentes zonas de la capital santandereana.
Alcaldía gestiona la siembra de 230 árboles
Rósemberg Sanabria, subsecretario de Ambiente de la Alcaldía de Bucaramanga, respondió a Vanguardia que “como compensación, la Cdmb nos solicitó la siembra de 30 árboles”.
De forma adicional, según lo indicado por el funcionario, el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga donó otros 200 individuos arbóreos.
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Desde el Municipio se informó que ya se pusieron en marcha acercamientos con miembros de juntas de acción comunal y colegios públicos de la ciudad, con el objetivo de gestionar lugares idóneos y la siembra de estos 230 ejemplares.
Es importante precisar que este ‘gigante’ fue talado luego de insistentes llamados realizados por parte de líderes comunales, quienes advertían afectaciones en avanzado estado y riesgos por posibles accidentes.
De acuerdo con los datos oficiales precisados por el funcionario, se calcula que más del 60 % del arbolado urbano de Bucaramanga registra afectaciones por diversas enfermedades. Algunos pueden salvarse, pero muchos otros no tienen remedio. Hablamos de más de 42.000 árboles enfermos.

















