Son varios los proveedores que denuncian que los constructores del edificio Uxmal Riviera Maya les deben millonarias sumas por los trabajos realizados. El último de ellos es un ingeniero que dice que le deben unos $500 millones.

Publicado por: Alberto Donadío
Carlos Ramón González, el exjefe del Departamento Administrativo de la Presidencia y de la Dirección Nacional de Inteligencia, no solo tiene deudas con la justicia. También las tiene con contratistas a los que les quedó debiendo dinero en Bucaramanga. A uno de ellos le adeuda más de 500 millones de pesos desde hace casi diez años.
En 2015, el ingeniero Alexander Sandoval Delgado se comprometió a realizar las instalaciones eléctricas y de comunicaciones de un edificio de 17 pisos y 95 apartamentos que se construyó en el barrio La Concordia. El contrato valía 637 millones de pesos. A Eléctricos Asociados S.T., la empresa de Sandoval, le pagaron las primeras facturas que presentó, pero le quedaron debiendo las últimas tres, por valor de 368 millones de pesos. Le puede interesar:La mentira del tamaño de un ‘edificio’ de Carlos Ramón González en Bucaramanga
El edificio, Uxmal Riviera Maya, lo construyó Mayax, empresa que recibió un préstamo de 9.683 millones de pesos de una compañía que Carlos Ramón González utiliza desde hace años para sus negocios. Esa empresa se llama Dansgold y tuvo sus oficinas en la torre empresarial del Centro Comercial Cacique. Luz Dana Leal Ruiz, la esposa de González, también es socia de Dansgold. Como Mayax no pagó la deuda con Dansgold, Carlos Ramón González se apoderó de Mayax nombrando como gerente a su cuñado, Giovanni Heraldo Leal Ruiz. Esa maniobra fue ilegal, según el Tribunal Superior de Bucaramanga: “Giovanni Heraldo Leal Ruiz tenía inhabilidad para ejercer el nombramiento como representante Legal de la sociedad Mayax SAS por tener familiaridad de segundo grado de afinidad con el accionista Carlos Ramón González por ser su cuñado”. González tenía además el 6.66 por ciento de Mayax. Le puede interesar: Carlos Ramón González y su deuda millonaria con un carpintero de Bucaramanga
“Nos debe la constructora, pero nos estafó Dansgold”, indicó Alexander Sandoval.

Los 95 apartamentos del edificio estaban terminados. “Para no pagarnos a nosotros, los contratistas, a Dansgold le dieron más de lo que le debían”, según Sandoval.
Eléctricos Asociados acudió al centro de conciliación, arbitraje y amigable composición de la Cámara de Comercio de Bucaramanga para que le pagaran la deuda.
En 2017, el centro de conciliación decidió que Mayax le debía a la empresa eléctrica 368 millones de pesos. Además, le ordenó a Mayax pagar una suma adicional de 62 millones de pesos por concepto de cláusula penal. Mayax debía pagar ambas sumas en diez días, pero la orden no fue cumplida. Desde hace ocho años, a Alexander Sandoval le deben, pues, 430 millones de pesos. Adicionalmente, él alcanzó a abonar 57 millones de pesos para la compra de un apartamento en Uxmal Riviera Maya. Nunca se lo escrituraron, ni le devolvieron el dinero abonado.
Además, le deben el 10 por ciento que normalmente se descuenta en este tipo de obras sobre las facturas pagadas, como garantía de terminación de los trabajos. La deuda total con Alexander Sandoval supera los 500 millones de pesos.
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Mayax entregó el edificio a Dansgold en dación en pago. Aunque la construcción valía entre 10.000 y 17.000 millones de pesos, la escritura pública se hizo por 603 millones de pesos. Según Eléctricos Asociados, con esa escritura Mayax “burló a sus acreedores, a quienes no les ha dado respuesta alguna de sus acreencias, entre estas Eléctricos Asociados”.
Eléctricos Asociados sí cumplió el contrato. La ingeniera civil Liseth Tatiana Pinzón Hernández, que fue la ingeniera residente del edificio, declaró que la firma sí prestó sus servicios. La ingeniera civil Adriana Rocío Camacho Sánchez, contratada por Dansgold para realizar una supervisión técnica de la obra, igualmente declaró que Eléctricos Asociados cumplió el contrato: “En la parte eléctrica tenían toda la estructura, solo faltaban ciertos detalles”.

La ingeniera Camacho agregó: “La energización del edificio la tramitó directamente Dansgold con la electrificadora y los documentos que se legalizaron fueron los del ingeniero Alexander Sandoval Delgado, representante legal de Eléctricos Asociados”.
En la demanda que presentó Eléctricos Asociados fue citado a declarar Carlos Ramón González Merchán. Este reconoció que su empresa Dansgold financió la construcción del edificio y agregó que la constructora Mayax “fracasó porque los administradores de Mayax (exactamente Emiro Arias y Guillermo Melo McCormick) empezaron a cobrarle comisión a los propios contratistas de la obra”. González no suministró prueba de esas acusaciones.
También afirmó González Merchán que ante el fracaso de la obra optaron por iniciar un proceso ejecutivo y embargar los inmuebles, pero después pensaron en la dación en pago y en terminar el edificio.
“Esta fue la decisión que se tomó, pensando especialmente en que había 90 personas damnificadas de los constructores que son unos avivatos, prácticamente unos estafadores”, agregó.

Según González Merchán: “El negocio estaba proyectado en ventas en $14.000.000.000, los constructores se quedaron con $5.500.000.000 y lo que ellos recibieron no alcanzó para recuperar el capital que le había girado a los constructores”.
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Por su parte, el gerente de Mayax, Guillermo Melo McCormick, declaró que cuando se hizo la dación en pago a Dansgold el edificio valía 14.000 millones de pesos, suma suficiente para cubrir la deuda con Dansgold, que era de $8.000 millones. Expresó que además Mayax entregó a favor de Dansgold un lote en San Gil, contabilizado en unos 500 millones de pesos.
Melo McCormick dijo que se reservaron tres apartamentos para pagar las deudas de los contratistas, pero que Dansgold “incumplió los compromisos verbales que era pagar las deudas”.
Según Melo McCormick, la dación en pago establecía que Dansgold se haría cargo de las deudas pendientes por pagar y entregaría todos los apartamentos. Precisó que Dansgold “no cumplió con el compromiso adquirido y no canceló ninguna deuda a los proveedores del proyecto, justificando su negativa en que ellos no eran los responsables de dichas deudas y que no tenían contratos firmados con los proveedores”.
En la construcción de Uxmal Riviera Maya, Carlos Ramón González también le quedó debiendo 139 millones de pesos a Alirio Estupiñán Vargas y a su padre, que realizaron la obra de madera del edificio. “A mí me estafó Dansgold, que maquinó todo”, según Alirio Estupiñán Gómez.
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Carlos Ramón González se encuentra en Nicaragua, donde le fue otorgada la residencia y luego el asilo político. Para las autoridades colombianas es un prófugo de la justicia. González debería estar detenido en una cárcel, según orden del Tribunal Superior de Bogotá, como presunto cerebro del desfalco a la Ungrd, el principal escándalo de corrupción de la administración del presidente Gustavo Petro. El se ha declarado inocente.
Carlos Ramón González, nacido en Puente Nacional en 1958, perteneció a la guerrilla de M-19, donde fue jefe del también guerrillero Gustavo Petro. Hace más de 25 años ganó una curul en el Concejo de Bucaramanga. La campaña estuvo marcada por irregularidades y González fue condenado por falsedad en documento privado. Luego fundó el partido Alianza Verde.
Cuando en 2023 fue nombrado director del Departamento Administrativo de la Presidencia, González reveló su declaración de renta de 2021, en la cual aparece con un patrimonio bruto de 12.508 millones de pesos. Su esposa, Luz Dana Leal, que fue hasta marzo directora de empleo, trabajo y emprendimiento en el Sena, reveló que sus bienes muebles e inmuebles estaban avaluados en 8.300 millones de pesos.
















