Cámaras de seguridad captaron la última salida del neoyorquino antes de ser hallado en un armario. La comunidad internacional exige capturar a culpables.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Bogotá se despertó con una noticia que ha cruzado fronteras y generado un profundo dolor en la comunidad internacional. Lo que debía ser un viaje de descanso para Nuchem Yasir Ebeth, un ciudadano estadounidense de 51 años, terminó de forma abrupta y trágica en la capital colombiana. El hombre, que llegó al país con la intención de explorar la cultura local, se convirtió en el centro de una investigación que hoy moviliza a las autoridades judiciales y diplomáticas.
El último registro en cámaras y una cita fatal
La reconstrucción de los hechos comenzó con el análisis de los videos de seguridad del norte de la ciudad. El martes 21 de abril, a las 9:07 de la noche, Ebeth fue captado saliendo del lugar donde se hospedaba. Según las indagaciones iniciales, el ciudadano de fe ortodoxa se dirigía a un encuentro previamente pactado. Esa fue la última vez que se le vio con vida.
Tras varios días de incertidumbre y una búsqueda intensa por parte de sus allegados, la alerta final llegó desde el sur de Bogotá. En una calle de la localidad de Bosa, el hallazgo de un armario abandonado reveló la crudeza del crimen. El cuerpo, que presentaba signos de violencia extrema, fue identificado horas después por voceros de su comunidad, confirmando que se trataba del neoyorquino perteneciente al sector de Boro Park.

Hipótesis del hurto y el clamor por justicia
Mientras la Fiscalía General de la Nación recolecta pruebas, desde Nueva York han surgido detalles sobre el posible móvil. Medios especializados de la comunidad judía en Estados Unidos señalan que Ebeth habría sido blanco de una organización criminal dedicada a asaltar turistas. La principal hipótesis apunta a que el homicidio ocurrió en medio del robo de sus pertenencias personales y documentos de identidad.
Líderes religiosos en Colombia han manifestado su rechazo total ante este acto de barbarie, exigiendo que se identifique pronto a los responsables. Por ahora, las unidades de inteligencia analizan el rastro del vehículo que transportó el mueble hasta Bosa, buscando establecer si existen más personas implicadas en este caso que hoy enluta a dos naciones.















