Bucaramanga
Sábado 10 de enero de 2026 - 07:53 AM

¿Quiénes son los ‘enemigos’ de las estaciones de Metrolínea?

Autoridades, ciudadanos y veedores ciudadanos identificaron a los actores que estarían acabando con la infraestructura de las estaciones del Sistema de Transporte Masivo en el área metropolitana de Bucaramanga.

Zona de 'guerra': la realidad de las estaciones de Metrolínea. Franz Rey/Vanguardia
Zona de 'guerra': la realidad de las estaciones de Metrolínea. Franz Rey/Vanguardia

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Desde 2023, los paraderos del Sistema Integrado de Transporte Masivo Metropolitano vienen siendo objeto de constante presencia de distintos personajes que aprovechan la soledad de estos lugares para hurtar, destruir, vandalizar y acabar con lo poco que queda.

La mayoría de las 30 estaciones del Sistema Integrado de Transporte Masivo en Bucaramanga y el área metropolitana fueron vandalizadas. Deshuesadas, destruidas y convertidas en guarida de ladrones. Lea también: Manos criminales estarían destruyendo las pocas estaciones que quedan de Metrolínea

Para evitar que los vándalos saquearan elementos de alto valor, funcionarios de Metrolínea recorrieron cada una de las estaciones y recogieron validadores, barandas, techos, torniquetes, rejillas de acceso para personas en situación de discapacidad, avisos, canecas, cables, entre otros.

Estos elementos fueron llevados hasta un parqueadero ubicado en la estación de transferencia de Provenza, donde reposan y son custodiados por una empresa de vigilancia privada.

Sin embargo, la falta de vigilancia constante en las estaciones facilitó el actuar delincuencial.

¿De quiénes se trata?

Zona de 'guerra': la realidad de las estaciones de Metrolínea. Franz Rey/Vanguardia
Zona de 'guerra': la realidad de las estaciones de Metrolínea. Franz Rey/Vanguardia

Durante esta semana, el abogado Óscar Jahir Hernández grabó paso a paso cómo un hombre deshuesaba una estación de Metrolínea en Floridablanca.

En las imágenes se ve cómo una persona, presuntamente habitante de calle, golpea con un elemento contundente una de las puertas de la estación de Lagos, desprende las rejas forjadas y se las lleva por pedazos.

“Un día iba conduciendo por la autopista y me percaté de la presencia del habitante de calle, que golpeaba con una piedra la puerta de la estación. Busqué un lugar para grabar cómo lo hacía y para dónde se llevaba los elementos robados”, indicó Hernández Rugeles.

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El abogado dijo que “tras desprender la puerta, la tiró por pedazos al río y luego bajó a recogerlos. Luego los cargó uno por uno hasta una chatarrería que queda cerca. Es un negocio redondo para el habitante de calle, que no tuvo ni siquiera que transportar lejos el hierro para que se lo compraran”. Le puede interesar: Así están desmantelando portales de Metrolínea

El abogado agregó que el hurto se adelantó en pleno día y a la vista de varias motos de la Policía que por allí transitaron.

Como este habitante hay muchos de ellos que actúan, sobre todo, en las horas de la madrugada para hurtar materiales de la infraestructura y posteriormente venderlos en el mercado de la chatarra.

Emiro José Castro Meza, gerente de Metrolínea.
Emiro José Castro Meza, gerente de Metrolínea.

Por su parte, el gerente de Metrolínea, Emiro Castro, señaló que grupos criminales, con herramientas especializadas, atacan estaciones y portales para llevarse elementos de mayor valor que el metal.

“Recientemente, en el portal de Girón provocaron un incendio y atacaron las taquillas del portal de Piedecuesta con el fin de llevarse la caja fuerte. Estas personas atacan puntos específicos, como oficinas y taquillas, para saquear computadores y otros equipos valiosos”, indicó el directivo.

En el tercer lugar de esta lista están personas que estarían adelantando actos vandálicos. Precisamente, el más reciente ataque ocurrió el pasado 31 de diciembre, cuando desconocidos rompieron los vidrios de la estación Chorreras, ubicada en el centro de Bucaramanga. Allí, todos los cristales que protegían la estación terminaron destruidos.

Al respecto del ataque, el gerente de Metrolínea, Emiro Castro, manifestó que “efectivamente nos atacaron la estación Chorreras, que usábamos para recoger y dejar pasajeros. Absolutamente todos los vidrios fueron rotos. No es la primera vez que algo así sucede; esto es organizado”.

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Zona de 'guerra': la realidad de las estaciones de Metrolínea. Franz Rey/Vanguardia
Zona de 'guerra': la realidad de las estaciones de Metrolínea. Franz Rey/Vanguardia

A lo que se refiere el directivo es a que, también en diciembre pasado, en tan solo una noche, algunas personas rompieron los vidrios de tres estaciones: una ubicada en Floridablanca y dos más en Bucaramanga.

“Días antes de las elecciones atípicas en Bucaramanga, en una sola noche, destruyeron los vidrios de la estación de Cañaveral, que, aunque no está en uso, sí tiene taquillas. Luego se dirigieron a la estación Sur de Provenza e hicieron lo mismo y, finalmente, se desplazaron hasta la estación San Mateo, del centro, en donde también destruyeron los vidrios”, indicó Castro. Vea además: Entre buses nuevos y estaciones destruidas: el contraste del sistema Metrolínea

En este caso, aunque la denuncia fue interpuesta en la Fiscalía, no se ha logrado individualizar a los responsables porque las cámaras y la red de fibra óptica de las estaciones fueron destruidas durante el estallido social. Se indaga si las cámaras de la Policía habrían grabado a los culpables.

Según cálculos de Metrolínea, arreglar de manera parcial las estaciones, para dejarlas operativas, cuesta cerca de $60.000 millones.

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