Manada Perruna cuida perros rescatados y promueve la adopción responsable. Hoy la fundación necesita sumar hogares que permitan continuar con el cuidado y la atención de los animales.

La Fundación Manada Perruna, dedicada al rescate y cuidado de perros en condición de abandono, atraviesa una situación compleja debido a la acumulación de deudas veterinarias y a la falta de adopciones responsables.
Aunque cuentan con apoyo para el arriendo del espacio donde funcionan, los gastos médicos y de manutención de cerca de 90 perros superan su capacidad actual.
Así lo explicó Angie Gómez, colaboradora de la fundación, quien señaló que uno de los principales problemas es la deuda con el veterinario, que sigue aumentando a pesar de los esfuerzos por recolectar ayudas económicas.
“Tenemos esa deuda grandísima en la veterinaria. El veterinario nos sigue atendiendo perritos, pero cada vez va incrementando la deuda. Hasta el momento solo se han recogido 500.000 pesos y eso fue a principios de enero”, indicó.

Cerca de 90 perros esperan una oportunidad
Actualmente, Manada Perruna, fundada por Juliana Zabala, alberga alrededor de 90 perros, la mayoría adultos. Según explicó Gómez, no hay cachorros, pero sí perros de distintas razas y edades que necesitan ser adoptados para aliviar la carga económica y garantizarles una mejor calidad de vida.
“Tenemos más o menos 90 perros. Tenemos perros de raza, ahorita hay un lobo, tenemos un pitbull, tenemos muchos perros de un año en adelante. Cachorros no tenemos en estos momentos y necesitamos adopciones”, señaló.
La fundación funciona en una finca destinada exclusivamente para los animales. Allí deben cubrir gastos permanentes como alimentación, atención médica, medicamentos y el pago de la persona encargada del cuidado diario de los perros.
“Se necesita un bulto de comida cada dos días, médico veterinario, medicamentos para los tratamientos y el pago del viviente. Es tiempo completo por su alimentación y limpieza”, explicó Gómez.
Publicidad
La jornada en la fundación comienza muy temprano con las labores de aseo y organización del espacio.
“Desde muy temprano se hace la jornada de aseo y limpieza en la finca, se pone agua para todos y luego se sirve comida”, relató.
Ayudas limitadas
Manada Perruna ha estado al frente de rescates que han generado amplia atención en redes sociales. Uno de los más recientes fue el caso de un perro encontrado en Bucarica, cuya historia se volvió viral. La fundación asumió el rescate y su atención médica, lo que incrementó aún más los gastos.
“Nosotros fuimos las que rescatamos el perrito de Bucarica. Yo lo mandé a recoger. El perrito está en la veterinaria también, pero al parecer nos va a tocar buscarle hogar de paso porque queda con silla de ruedas y pañal”, explicó Gómez.
Pese a la difusión del caso, la ayuda económica recibida fue mínima. Gómez aseguró que, aunque muchas personas escriben y exigen respuestas, pocas se traducen en apoyos reales.
“Los videos se hicieron virales y la gente peleando, que por qué no lo ayudaban. Mucha gente escribe, exige, pregunta, pero nadie ayudó”, afirmó.
La Fundación Manada Perruna fue creada hace cuatro años y medio por dos amigas que ayudaban perros en condición de calle y decidieron unir esfuerzos. Desde entonces, el proyecto se ha sostenido con recursos propios y el apoyo constante de un grupo reducido de personas.
Publicidad
“No recibimos ayuda de alcaldía, ni gobierno, ni empresas. Sostener la fundación ha sido simplemente por un proyecto que decidí sacar adelante con mis propios medios y al lado de un grupo de cuatro personas que siempre están ayudándome. Sostenerla es muy difícil y de muchísimo trabajo”, explicó Gómez.
Uno de los mayores retos, según indicó, es no poder ayudar a todos los animales que llegan en malas condiciones.
“Lo más difícil de liderar una fundación es no poder salvar a todos los perros que recibimos. Algunos llegan en muy malas condiciones. Lo que me hace seguir adelante es el amor por ellos y el propósito de aportar un cambio en la sociedad”, señaló.
Perros que buscan su propia manada para siempre
Angie Gómez aclaró que Manada Perruna no cobra ningún valor por adopción. El proceso busca garantizar que los animales lleguen a hogares responsables.
Publicidad
“Nosotros no cobramos un solo peso por adopción. Lo único que esperamos es que la persona que adopte, más adelante, de pronto nos done un bulto de comida o nos ayude a publicar”, indicó.
Entre los requisitos están un video del lugar donde vivirá el animal, copia de la cédula, diligenciamiento de un formulario y redes sociales. Después de la adopción, la fundación mantiene contacto constante y solicita fotos, videos y el carné de vacunas.
Las personas interesadas en adoptar de manera responsable o apoyar la labor de la Fundación Manada Perruna pueden comunicarse al número 3152922602.
Aquí algunos de los perros que buscan un hogar responsable:
Publicidad
Lobito: 1 año y medio

Tyson: 2 años

Bella y Bolt: 11 meses

Luna: 2 años

Canela: 2 años



















