Bucaramanga
Sábado 07 de febrero de 2026 - 04:27 PM

Bucaramanga enredada: cables sueltos que cobran vidas

Esquivar cables sueltos se ha vuelto parte de la rutina diaria. Circular por algunas avenidas principales implica ir atento no solo al tráfico y al estado de la vía, sino también a estos elementos suspendidos que aparecen de forma inesperada en el trayecto.

Cables sueltos en la carrera 4 con calle 39. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Cables sueltos en la carrera 4 con calle 39. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

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Las calles de Bucaramanga se han transformado en un laberinto de cables enredados que cuelgan sin orden desde postes, fachadas y cruces viales. Lo que durante años fue asumido como un problema estético hoy se revela como una amenaza directa para la seguridad vial y para la vida de los ciudadanos, especialmente de quienes se movilizan en motocicletas.

Enredo de cables en el sector de la Calle 45, en inmediaciones del barrio Campohermoso. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Enredo de cables en el sector de la Calle 45, en inmediaciones del barrio Campohermoso. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

La gravedad del fenómeno ya dejó consecuencias irreversibles. A la fecha, dos motociclistas han perdido la vida en accidentes en los que estuvieron involucrados cables sueltos, un dato que desnuda la dimensión del riesgo y evidencia que no se trata de hechos aislados, sino de una problemática estructural que se ha permitido crecer sin control.

Cables de telefonía, internet y televisión por suscripción permanecen expuestos a la intemperie, sometidos al viento, al roce constante con vehículos de carga y al desgaste propio del tiempo. Muchos de ellos cuelgan a alturas inferiores a las permitidas o se encuentran deteriorados, a punto de desprenderse en cualquier momento.

Los cables sueltos son de redes de servicios públicos. (Foto suministrada / VANGUARDIA)
Los cables sueltos son de redes de servicios públicos. (Foto suministrada / VANGUARDIA)

En varios sectores de la ciudad, los cables forman verdaderas marañas que cruzan de poste a poste sin anclajes adecuados o se enredan en árboles y señales de tránsito. En los casos más críticos, llegan incluso a tocar el suelo, convirtiéndose en obstáculos improvisados que obligan a peatones y motociclistas a esquivarlos para poder continuar sus recorridos.

Los cables están enredados en las propias  casas de la comunidad. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Los cables están enredados en las propias casas de la comunidad. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Para los habitantes de los barrios afectados, las advertencias no son nuevas. La comunidad asegura que las señales de alerta han sido constantes y que el problema lleva años sin recibir atención efectiva. “Eso lleva años así. Uno ve los cables bajitos, enredados, a punto de caerse, y nadie hace nada”, relató Marta Rueda, residente del sector de Campohermoso.

Los motociclistas son quienes enfrentan el mayor peligro. Consultados por este medio, aseguran que el riesgo se incrementa en horas de la noche, cuando la visibilidad disminuye, o durante las lluvias, cuando los cables mojados se confunden con el entorno.

Los motociclistas son los que más riesgos corren con estos cables. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Los motociclistas son los que más riesgos corren con estos cables. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

“Uno va pendiente de los huecos, de los carros y ahora también de los cables. Es una trampa mortal”, afirmó Andrés Felipe Molina, un domiciliario que recorre a diario distintas zonas de Bucaramanga.

El problema se agrava por la aparente indiferencia de las empresas responsables de estas redes, en su mayoría compañías de telecomunicaciones. A pesar de las quejas reiteradas, los reportes ciudadanos suelen dilatarse y las soluciones, cuando llegan, resultan temporales o mal ejecutadas.

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En muchos casos, los cables retirados son reemplazados por otros instalados bajo las mismas condiciones precarias, sin supervisión ni cumplimiento estricto de los protocolos técnicos. Esta práctica perpetúa el riesgo y refuerza la sensación de abandono que perciben los habitantes.

Video: Otro cable por poco decapita a un motociclista

Foto: redes sociales.
Video: Otro cable por poco decapita a un motociclista Foto: redes sociales.

Desde el ámbito jurídico, la situación ya dejó de ser un asunto menor. Expertos advierten que se configura una omisión grave tanto de las empresas como de las autoridades encargadas de la vigilancia. “Estamos hablando de un riesgo permanente para todos. Esto ya no es solo una falta de estética urbana, es un atentado contra la vida”, señaló el abogado Genaro González, especialista en infraestructura urbana.

Tras las muertes registradas, distintos sectores ciudadanos han elevado la voz para exigir acciones inmediatas. Entre las principales solicitudes se encuentran la realización de un censo urgente de puntos críticos, la definición de reglas claras y estrictas para la instalación de redes aéreas y la aplicación de sanciones ejemplares a quienes incumplan las normas.

Lea además: Los cinco sectores con las peores marañas de cables de servicios públicos

Mientras esas decisiones no se materializan, los cables continúan suspendidos sobre calles y avenidas como trampas invisibles. Cada día sin intervención representa una ruleta peligrosa para peatones, motociclistas y conductores, en una ciudad donde la negligencia ya demostró que también puede matar.

La Alcaldía se pronuncia

Visita oficial de las autoridades al barrio Campohermoso, de la Comuna 5 de Bucaramanga, para hacer el censo de los cables sueltos. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Visita oficial de las autoridades al barrio Campohermoso, de la Comuna 5 de Bucaramanga, para hacer el censo de los cables sueltos. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

La Alcaldía de Bucaramanga anunció que ya está tomando cartas en el asunto frente al problema de los cables sueltos y en desuso que se observan en distintos puntos de la ciudad y que representan un riesgo permanente para peatones, motociclistas y la comunidad en general.

A través de la Secretaría de Planeación, la administración municipal puso en marcha un inventario técnico y detallado para identificar las redes mal instaladas, abandonadas o que no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad.

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Este proceso comenzó en el barrio Campohermoso, perteneciente a la Comuna 5, donde se adelantó un primer diagnóstico en vía pública, fachadas y postes.

Estos cables pueden causar una tragedia. (Foto suministrada / VANGUARDIA)
Estos cables pueden causar una tragedia. (Foto suministrada / VANGUARDIA)

Según informó la entidad, el ejercicio se ha ido extendiendo de manera progresiva a otras comunas de Bucaramanga, con el objetivo de contar con un panorama claro sobre la magnitud del problema y priorizar las zonas que requieren intervención urgente.

El Gobierno Local señaló que, una vez consolidada la información, se realizarán llamados oficiales a las empresas de servicios públicos y de telecomunicaciones responsables de estas redes, con el fin de que asuman su compromiso y participen activamente en la solución. El propósito es reducir un riesgo urbano que sigue latente en varios sectores de la ciudad y avanzar hacia un espacio público más seguro y ordenado para los ciudadanos.

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