Autoridades administrativas y policiales articulan esfuerzos para mitigar este delito de alto impacto que se expandió por varios rincones de Santander. Se buscan nuevas estrategias para frenar el accionar delincuencial.

“Necesito que me pague la plata. No sé cómo va a hacer, no sé dónde la va a conseguir, pero la necesito para esta tarde; si no, asume las consecuencias”. Este fue el mensaje que habitantes de Cimitarra recibían de manera telefónica por parte de un grupo autodenominado “Los de Yorman”, y que exigía dinero a cambio de no atentar contra las víctimas y sus familias. Lea también: Descubren presunto centro de extorsiones dentro de la cárcel Palogordo, en Girón
Por su parte, en Barrancabermeja, comerciantes de la Comuna 3 de esta ciudad recibieron llamadas de presuntos integrantes de un grupo delincuencial conocido como “Los de la M”, en donde se exigían $300 mil mensuales bajo amenazas de muerte.

Asimismo, en el área metropolitana de Bucaramanga, una mujer comenzó a ser extorsionada por un sujeto que se hacía pasar como prestamista informal y le prestó una suma de dinero. Pese a que su víctima había pagado la deuda, continuaba exigiendo dinero, amenazando a su familia e incluso solicitando encuentros sexuales.
Estos son algunos casos de personas que fueron víctimas de este delito y que residen en puntos distintos de Santander. Además de la situación común por la que atravesaron, los ciudadanos tienen algo en común: las intimidaciones las recibieron desde teléfonos celulares.

El complejo panorama para combatirla
De acuerdo con cifras oficiales, cerca del 67 % de la extorsión en Colombia se lleva a cabo en las cárceles del país y, según la Fundación Pares, una de las que más tiene reportes de llamadas de esta naturaleza es la Penitenciaría de Alta y Media Seguridad de Girón.
Precisamente, en noviembre de 2025, la intervención del Gaula en el pabellón 7 de esta cárcel dejó al descubierto una presunta red de extorsiones contra comerciantes en Antioquia, que se vendría adelantando desde este lugar.

Durante la requisa, las autoridades hallaron, entre otros elementos, 16 tarjetas SIM, un cargador USB, cinco cuadernos de apuntes y dos armas cortopunzantes. Los uniformados también hallaron en este patio a Johnatan Osorio Giraldo, conocido como alias ‘Chatarra’, quien sería el encargado de mover las extorsiones en el penal.
No obstante, estos operativos desencadenan intimidaciones contra los funcionarios del penal que participan en ellos. El año anterior y en lo que va corrido de 2026 van más de 33 denuncias por amenazas. Vea además: Balance de seguridad en Santander: caen homicidios, hurtos y extorsión en 2025
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Según el defensor de los derechos carcelarios, Hernando Mantilla, directivos y personal de custodia del Inpec reciben constantes amenazas por operativos encaminados a combatir la extorsión y el uso ilegal de celulares al interior de las cárceles.
Las labores de inteligencia de la Policía y los grupos de investigación son claves para desarticular las bandas dedicadas a la extorsión.
Para el caso de la banda de “Los de Yorman”, que operaba en Cimitarra, la Policía les hizo un seguimiento y, en enero pasado, la Policía de Santander, en un operativo de registro y allanamiento, capturó a cuatro personas e incautó tarjetas SIM, una escopeta, una granada de fragmentación, munición y radioteléfonos.
Uno de los capturados fue alias ‘Búcaro’, que aparecía en la lista de los más buscados del Magdalena Medio y estaba señalado por homicidio, lesiones personales y extorsión.
En tal sentido, el secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández Durán, señaló que “estos operativos son el reflejo de un trabajo coordinado que busca desarticular estructuras criminales, neutralizar delitos de alto impacto como la extorsión, el secuestro y el microtráfico, y garantizar la tranquilidad de los ciudadanos”.
Proyecto de ‘SIM cards’
En el Senado de la República hace curso un proyecto de ley para regular la venta de las SIM cards con las que operan muchos teléfonos inteligentes.
Al respecto, el senador Gustavo Moreno expresó que “las SIM cards las venden en cualquier esquina. Los delincuentes las compran al por mayor, hacen las llamadas extorsivas, crean cuentas de billeteras digitales con esos números y, cuando la víctima consigna, las desaparecen”.
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Moreno explicó que “lo que queremos con ese proyecto de ley, que va avanzando en el Congreso de Colombia, es que una persona en Colombia que vaya a comprar una SIM card, un número telefónico, deba tener nombre, cédula e identificación biométrica. Quien compre ese número telefónico debe responder por el delito que se cometa desde él”.
Asimismo, de manera alterna, el congresista expresó que las cárceles sean administradas por privados.

















