Autoridades, ONG y analistas hicieron una radiografía de la aparición de agrupaciones armadas en el departamento, de las acciones delincuenciales que han adelantado y de cómo se trabaja para controlar su presencia en distintos municipios y ciudades.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El pasado sábado, 14 de marzo, hacia las 11:30 p.m., hombres armados irrumpieron en la vereda San Juan de la Carrilera, ubicada en el municipio de Cimitarra, y asesinaron a tres personas que se encontraban dentro de una vivienda. Una cuarta persona, con antecedentes por extorsión y porte de armas, fue hallada sin vida en la vereda La Traviata, también de esa localidad.
El comandante de la Policía de Santander, coronel Néstor Arévalo, señaló que las investigaciones apuntan a que grupos de delincuencia organizada, vinculados con el Clan del Golfo, viajaron desde Puerto Berrío, Antioquia, con la misión de asesinar a estas personas, presuntamente por “ajustes de cuentas entre estructuras delincuenciales”.

Mientras las autoridades avanzaban en la investigación, en Bucaramanga, el pasado miércoles, 18 de marzo, ocurrió un hecho similar. En un sector despoblado, aledaño a los conjuntos residenciales Nueva Foresta y Ciudadela Verde, ubicados en inmediaciones a la vía a Girón, tres personas fueron asesinadas. Dos de ellas murieron en el sitio, mientras que la tercera falleció horas después, cuando era intervenida quirúrgicamente en la Clínica Bucaramanga. Lea también: Aumentó a tres el número de muertos por ataque armado en la quebrada La Iglesia, Bucaramanga
La Policía reveló que un hombre vestido de negro llegó hasta el lugar en donde varias personas consumían drogas y, sin mediar palabra, abrió fuego. Las autoridades señalaron que las víctimas estarían relacionadas con la venta de drogas ilícitas en el sector.
Estos hechos de sangre se suman a las constantes capturas de personas que tienen algún vínculo con grupos armados y a incautaciones de droga, como la que ocurrió la semana anterior en Barrancabermeja, donde se decomisaron 6,7 toneladas de droga que iban desde Bogotá hacia Riohacha, y que usaron a Santander como corredor para transportarla.
El panorama en Santander

Analistas y ONG sostienen que en zonas de Santander hay presencia constante de grupos armados pequeños, pero también de estructuras armadas organizadas que hacen parte de nombres reconocidos como los del Eln, Clan del Golfo y Autodefensas.
De acuerdo con estos especialistas, delitos como la extorsión, el sicariato, la extracción ilegal de minerales y las disputas por territorios para el microtráfico se han intensificado en los últimos años en Santander. Las muertes selectivas en ciudades como Bucaramanga, Barrancabermeja y la reciente masacre en Cimitarra harían parte de estas disputas por negocios ilícitos.
Para el director del Observatorio Ciudadano de Santander, Julio Acelas, en Santander transcurrieron cerca de 20 años en los que los grupos armados tradicionales, como las Farc o el Eln, habían sido replegados por la fuerza pública hacia la selva o hacia otros departamentos.
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No obstante, asegura que, durante la pandemia, hacia 2020, “hubo un resurgir muy fuerte en Santander. En esos años hablábamos de presencia en ocho o 10 municipios del departamento. Hoy estamos hablando de cerca de 30 o 40 municipios donde hay presencia”.

Acelas agregó que, para el caso de la provincia de Soto Norte, “hay grupos que operan con minería ilegal y hacen parte del Clan del Golfo. También, disidencias de las Farc bajan desde Norte de Santander y circulan por allí”.
El analista explicó que en la provincia de García Rovira, en municipios como Cerrito, hace presencia el Eln, con integrantes que hacen recorridos de ida y vuelta desde Boyacá. Le puede interesar: Masacre en Cimitarra, Santander: autoridades revelan identidades de las víctimas y avanzan en la investigación
En el Bajo Rionegro, según Acelas, “la Defensoría ha detectado presencia de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, los llamados ‘Pachencas’, que hacen tránsito desde el Magdalena Medio hacia la Costa, Venezuela y el páramo”.

Asimismo, en las provincias Guanentá y Comunera, de acuerdo con el Observatorio Ciudadano de Santander, “el Eln ha puesto banderas y se ha paseado por Contratación, Mogotes y Socorro. En el área metropolitana operan los ‘AK-47’ y el Tren de Aragua, que actúan como filiales del Clan del Golfo”.
Acelas explicó que la presencia de actores armados ya no es en bloques de decenas de hombres, sino que son células que integran a hombres y mujeres de civil encargados de adelantar operaciones criminales específicas, como la extorsión y el control del microtráfico de estupefacientes y de armas.
Uno de los territorios que ha sido más golpeado por la actuación criminal organizada es el Magdalena Medio santandereano. Según cifras de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos Credhos, en lo que va corrido del año han sido asesinadas 29 personas en Barrancabermeja a causa de la confrontación armada.
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“El aumento de homicidios está lejos de desescalarse. Lo que vemos es una disputa que persiste en el Magdalena Medio y sus límites con el municipio de Cimitarra. Normalmente, hay una confrontación de bandas armadas de carácter local por el control del expendio de droga. Lo que está claro es que el accionar de estas estructuras responde a otras de carácter o de presencia nacional”, aseveró Juan Camilo Delgado integrante de la Corporación Credhos.

Delgado advirtió que “el grupo que tiene mayor control territorial en Santander es el de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), con sus bloques Arístides Meza Páez y Roberto Vargas Gutiérrez, que tienen un cerco sobre el Magdalena Medio. Ellos se asientan en veredas y corregimientos para tener un mayor control desde allí. Se les ve patrullando de civil por la zona rural e imponiendo normas de control social”.
¿Qué dice la Gobernación?

Desde la Gobernación de Santander se negó el mencionado control territorial por parte de estos grupos armados y se señaló que en el departamento lo que hay son Grupos de Delincuencia Común Organizada (GDCO) y apariciones esporádicas de integrantes de Grupos Armados Organizados (GAO), como el Eln y las Autodefensas.
“En nuestro departamento no existe una presencia constante, permanente, con control del territorio, de Grupos Armados Organizados. Cuando hablamos de grupos armados organizados, son como el Eln, el Clan del Golfo o las disidencias de las Farc”, enfatizó el director de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Santander, mayor Douglas Javier Arenas. Lea además: Esta es la alternativa para reforzar la seguridad en Santander
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Arenas anotó que “no hay presencia de los GAO, porque donde hay siembra de cultivos ilícitos, allí están estos actores, pero en Santander no tenemos ninguna hectárea. Lo que sí hay son g1rupos de delincuencia común organizada, que poseen una organización no piramidal, y que no tienen una confrontación armada directa con la Fuerza Pública”.
El Director de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Santander expresó que “en donde ha habido denuncias de presencia de Grupos Armados Organizados (patrullando, poniendo banderas o adelantando acciones criminales), se han adelantado acciones. Hemos llamado y le hemos dicho a la Fuerza Pública que ubique unidades militares y de Policía en estos lugares y les haga seguimiento a su desarrollo”.
El atractivo que tiene Santander

Para el Observatorio Ciudadano de Santander, la ubicación geográfica del departamento es clave para las operaciones de transporte de armas y drogas hacia varias regiones del país.
“En Santander, específicamente el área metropolitana de Bucaramanga, se ha convertido en uno de los nodos narcotráficos más grandes del país. Por aquí pasa la droga que va hacia la Costa Atlántica. Aquí se controla el narcotráfico en Arauca”, aseguró el director del Observatorio Ciudadano de Santander, Julio Acelas.
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Acelas agregó que los grupos armados también tienen intereses en la minería ilegal de oro en Soto Norte, en la extracción informal de carbón en Cimitarra y en el transporte de estupefacientes desde el Nordeste antioqueño hacia Bogotá, tomando como corredor estratégico de movilidad a Santander.
Por su parte, el director de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Santander, mayor Douglas Javier Arenas, expresó que “Santander se convirtió en un departamento pivote por su cercanía con Norte de Santander, con el sur de Bolívar, Antioquia y el sur del Cesar. Nuestro departamento empezó a recibir y a sufrir, de una u otra forma, esas acciones que se realizan en cada uno de esos departamentos”.
A su turno, Juan Camilo Delgado, de la Corporación Credhos, indicó que el robo de combustible de importantes tuberías que pasan por Santander también hace parte de las formas de financiación de los grupos armados.
La estrategia para redoblar presencia institucional

Uno de los proyectos clave del Gobierno Departamental en campos y veredas es el Centro Integrado de Monitoreo, Vigilancia y Reacción Inmediata (CIMVRI), que permitirá al Ejército reaccionar de manera rápida ante situaciones de riesgo en Santander.
El CIMVRI contará con 36 hombres del Ejército Nacional, 18 motocicletas y dos vehículos, entre ellos una camioneta y un furgón. Además, contará con ocho aeronaves no tripuladas (drones).
“Es un sistema que articula temas de movilidad, tecnología, inteligencia y recursos humanos, en este caso para el Ejército Nacional”, manifestó el director de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santander, Douglas Javier Arenas. Vea también: Con tecnología de punta garantizarán seguridad en campos y veredas de Santander
El funcionario explicó que este equipamiento permitirá que, por ejemplo, el pelotón llegue a una zona palmera del Magdalena Medio en motocicletas y vehículos, despliegue los drones y pueda cubrir una vasta zona de territorio, ya que las aeronaves de mayor capacidad tienen un alcance de hasta 25 kilómetros.

“Estos drones tienen la particularidad de que pueden volar de día y de noche. Algunos tienen la posibilidad de que se les adapten unas bocinas para hacer llamados de prevención o de alerta, o incluso para persuadir a los delincuentes. El furgón estará equipado en su interior con tecnología de internet Starlink, pantallas para hacer un análisis del terreno e incluso contar con el comandante de la brigada tomando decisiones”, indicó el director de Seguridad Ciudadana de Santander.
Además, el CIMVRI también sería utilizado en situaciones de calamidad climática para servir como apoyo humanitario o para trazar planes de choque durante la emergencia.
El CIMVRI tendrá comunicación directa con una sala especializada ubicada en el Batallón Nueva Granada de Barrancabermeja, permitiendo la atención inmediata de denuncias ciudadanas.














