Bucaramanga
Miércoles 27 de mayo de 2026 - 05:03 PM

Bucaramanga: ¿Cómo se resolverá el caos por ventas informales sobre la calle 34?

Mientras los vendedores informales piden garantías para ejercer sus actividades en el Centro de Bucaramanga, la Alcaldía emprendió operativos adicionales en zonas críticas como la calle 34, en inmediaciones de la Plaza de Mercado Central. Estas son las reglas que deben cumplir las ventas callejeras.

Los vendedores esperan que la Alcaldía de Bucaramanga les permita ejercer sus actividades, sin choques ni abusos, sobre la calle 34. (Fotos: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Los vendedores esperan que la Alcaldía de Bucaramanga les permita ejercer sus actividades, sin choques ni abusos, sobre la calle 34. (Fotos: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Compartir

En un nuevo intento por recuperar el espacio público y la movilidad sobre la caótica calle 34, en el Centro de Bucaramanga, autoridades y vendedores informales iniciaron acercamientos con el fin de dar estricto cumplimiento a la normativa vigente sobre ventas callejeras y propiciar el orden sobre esta concurrida zona.

Decenas de vendedores informales se niegan a dejar este concurrido punto de la capital santandereana, ya que representa una importante fuente de ingresos en medio de sus actividades diarias. Por su parte, la administración municipal trata de impedir la ocupación indebida de vías y andenes, exigiendo a los vendedores que también ‘pongan de su parte’ para aliviar dicho caos.

Estos controles y operativos que se iniciaron desde este miércoles sobre la calle 34, entre carreras 15 y 17, también buscan prevenir los crecientes desórdenes de residuos sólidos que se reportan en la zona. Los vendedores recibieron de buena forma estos controles, aunque existe cierto temor frente a una supuesta reubicación. Lea también: Mercado laboral mexicano muestra aumento de informalidad y leve repunte del desempleo

¿Se podrá resolver este caos sobre la calle 34 en Bucaramanga?

A primera hora de la mañana, este miércoles personal adscrito a la Defensoría del Espacio Público y Gestores de Convivencia de la Alcaldía de Bucaramanga hizo presencia en los alrededores de la Plaza de Mercado Central, es donde sostuvieron diálogos, acercamientos y un control especial con cada vendedor.

De acuerdo con lo afirmado desde la administración municipal, sí se permitirá que estos vendedores informales ejerzan sus actividades en las calles, pero ahora deben cumplir con la regulación vigente que expidió la administración municipal a mediados del año anterior, por medio de la Resolución 011 del 2025.

En esta norma se precisan parámetros, como por ejemplo las dimensiones permitidas en los carros o exhibidores que utilizan los vendedores en sus ventas. Estos mobiliarios pueden abarcar, como máximo, un metro de profundidad, 1,8 metros de altura, y 1,8 metros de frente.

José Guillermo Carlos Manosalva, director de la Defensoría del Espacio Público de la Alcaldía de Bucaramanga, informó que estos controles adicionales en el Centro forman parte de “un proceso de socialización y pedagogía, dando a conocer a los vendedores informales la regulación que está en la resolución”.

En esta regulación también se precisa que todo tipo de ventas informales, estacionarias y ambulantes, están prohibidas sobre zonas de ingreso a establecimientos y centros comerciales. En el caso de la calle 34, los vendedores tienen permitidas sus actividades sobre ambos costados de la calzada vehicular.

Publicidad

“Uno de los aspectos que sí o sí está prohibido es que los vendedores informales obstaculicen la movilidad de los automóviles, o que se instalen en senderos peatonales; es decir, se tiene que respetar también la movilidad universal en todos los sentidos, el peatón que no tiene ningún tipo de discapacidad, así como el peatón que tiene capacidad reducida visual o de miembros inferiores”, agregó Carlos Manosalva.

El funcionario enfatizó en que estos controles que se iniciaron se adelantan en completo “respeto” para con los vendedores y sin entrar en choques con los mismos.

“No estamos aquí por gusto; todo es por necesidad”: vendedores informales de Bucaramanga

Las decenas de vendedores que cotidianamente se ubican a lo largo de la calle 34, entre carreras 15 y 17, este miércoles quedaron perplejos y preocupados ante el operativo que se implementó por parte de las autoridades. Al llegar a su sitio de trabajo se encontraron con cintas de “peligro” que acordonaron los lugares en donde ejercen sus actividades.

Judith Rodríguez, quien completa cerca de 20 años como vendedora informal en el Centro de Bucaramanga, contó a Vanguardia que " la alcaldía nos acaba de decir que podemos seguir trabajando aquí, pero que debemos respetar la entrada a los centros comerciales, a las plazas, y tener mayor orden, e igualmente limpieza. Por ese lado me parece bueno".

Desde este miércoles también se iniciaron tareas de caracterización con los vendedores de esta zona. Más de la mitad de ellos son mujeres cabeza de hogar, como el caso de Judith. Ella señala que a sus 57 años y con tres hijos dependiendo de sus ingresos es casi imposible acceder a un empleo o comercio formal.

“Todos los días debo producir para que mis hijos puedan comer, estudiar y vestirse. La calle no es nada fácil, todos los días nos enfrentamos a duras condiciones, como el sol y el agua. No estamos aquí por gusto; todo es por necesidad y la falta de oportunidades. Pedimos que nos dejen trabajar dignamente, no estamos robando, no estamos matando, no estamos ‘sicariando’. Todas las que nos hacemos en la calle 34, a mano izquierda bajando, somos mujeres. Para nosotras es dura esta situación”, relató Rodríguez.

Los datos oficiales de la Alcaldía de Bucaramanga indican que solamente en la zona céntrica de la ciudad existen cerca de 2.500 ventas callejeras, y que en toda la ciudad pueden existir más de 10.000 vendedores informales.

Publicidad

“Detrás de cada uno de nosotros hay hijos y una familia que depende de los ingresos que podemos generar. No contamos con vivienda propia. Por falta de estudio y en la edad en que estamos no nos emplean. En las calles está nuestro sustento. Llego a las 6:00 a.m. y me voy después de las 8:00 p.m., todos los días, rebuscando para sobrevivir. Estoy de acuerdo con que se imponga orden, pero no con una reubicación, porque nos afectaría mucho”, expresó Fabiola Rojas, quien se dedica a la venta de medias y ropa interior.

Más de una década de intentos fallidos por recuperar el Centro de Bucaramanga

Durante los últimos tres periodos de gobierno, en Bucaramanga las autoridades emprendieron y llevaron a cabo múltiples estrategias que prometieron lograr el despeje y la recuperación del espacio público en el Centro de la ciudad, pero que finalmente resultaron frustradas, no prosperaron y se interrumpieron en el corto plazo.

A continuación presentamos un breve recuento de estos intentos fallidos.

  • 2015 - 2016: se perdió la recuperación y el despeje logrado en los dos años anteriores. Comerciantes que fueron reubicados en sitios como San Bazar y Feghali volvieron a las calles. 
  • 2019: se anunció que se impondrían tarifas para el arrendamiento del espacio público a vendedores informales. La alcaldía trató de vender mobiliario y uniformar a vendedores, pero apenas un centenar de vendedores firmaron contratos. 
  • 2021: la administración municipal realizó una nueva caracterización de vendedores. Cerca de 2.700 fueron censados. Se expidió una nueva regulación para estas ventas callejeras, la cual finalmente quedó solo en el papel. 
  • 2024: durante los tres años anteriores la cantidad de ventas informales en Bucaramanga se quintuplicó. Para 2024, los datos oficiales del Municipio ya advertían más de 10.000 ventas informales. Pese a las promesas del gobierno de entonces, tampoco se logró un despeje permanente.

Publicidad

Las voces de los vendedores informales en Bucaramanga

Judith Rodríguez: “estamos de acuerdo con una organización de nuestras ventas, pero no con una reubicación”.

Fabiola Rojas: “cuando algunos se fueron para Feghali les fue mal, perdieron clientes, su plante y quedaron hasta sin local”.

Margarita Mantilla: “este es mi trabajo, con lo que pago mi arriendito, mi alimentación y mis cosas personales. Así también fue que logré sacar adelante a mis hijos. Mi negocio es todo”.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad