48 países, docenas de idiomas y un mismo lenguaje: el fútbol.

De los goles a los idiomas: el otro Mundial que ya comenzó. ¡En efecto! En Bucaramanga el balón ya empezó a rodar hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026, un torneo que promete ser histórico no solo por reunir a 48 selecciones nacionales, sino también por convertirse en un gigantesco escenario de encuentro entre culturas, acentos y lenguas de todos los rincones del planeta.
En esta gran competencia, al menos en Bucaramanga, las palabras también juegan su partido: desde los cánticos en las tribunas hasta las conversaciones entre aficionados de diferentes países, el idioma será tan protagonista como el fútbol.
La próxima cita mundialista congregará naciones donde se hablan decenas de idiomas distintos, desde el español, inglés y francés hasta lenguas menos difundidas internacionalmente, pero igualmente representativas de la diversidad cultural del planeta. Será una verdadera “liga de las lenguas”, donde cada selección llegará con su propio vocabulario, sus expresiones y su identidad, demostrando que el fútbol tiene la capacidad de unir voces diferentes bajo una misma pasión.
En ese contexto, aprender idiomas cobra una relevancia especial. Así como los jugadores entrenan para perfeccionar su técnica, millones de personas alrededor del mundo fortalecen sus competencias comunicativas para interactuar en escenarios cada vez más globales. El Mundial será una vitrina donde la comunicación intercultural marcará goles tan importantes como los anotados dentro del campo de juego.
Singular ejercicio en la UDES

Inspirado en ese espíritu de integración internacional, el Centro de Idiomas de la Universidad de Santander, UDES, en alianza con Berlitz, desarrolló la actividad extracurricular Road to the FIFA World Cup 2026: English Challenge, una experiencia académica que llevó el aprendizaje del inglés directamente a la cancha de fútbol.
La iniciativa reunió a estudiantes de distintos programas académicos en una jornada donde el idioma y el deporte jugaron en el mismo equipo.
La actividad se desarrolló mediante retos interactivos, estaciones lúdicas y dinámicas colaborativas que permitieron a los participantes poner a prueba sus habilidades comunicativas en inglés.
Retos como Sprint & Answer y Shoot & Spell combinaron movimiento, estrategia y lenguaje, demostrando que las competencias lingüísticas también pueden entrenarse con la emoción de una competencia deportiva.
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Más allá de las palabras y los ejercicios, la jornada permitió recrear el ambiente multicultural que caracteriza a una Copa Mundial. Cada actividad se convirtió en una oportunidad para comprender que los idiomas son puentes entre personas, culturas y experiencias.
Al igual que un pase preciso conecta a dos jugadores en el terreno de juego, una lengua compartida facilita el entendimiento entre individuos de diferentes nacionalidades. (Le puede interesar: Residentes UDES transforman vidas en Bucaramanga)
La experiencia ratifica una realidad cada vez más evidente: en un mundo interconectado, dominar una segunda lengua puede abrir tantas oportunidades como una buena jugada en el momento decisivo.
De cara al Mundial de 2026, donde convergerán 48 países y millones de aficionados, la comunicación será una de las grandes vencedoras. Porque en el fútbol, como en los idiomas, cada palabra cuenta, cada mensaje encuentra su destinatario y cada encuentro puede convertirse en una oportunidad para construir nuevas conexiones.
















