El ente gestor lo presentó como una mejora del servicio; sus documentos contractuales muestran que el contrato de los vehículos había llegado al tope legal de prórroga y que no hay flota para reemplazarlos.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Metrolínea sacó de operación las rutas PTB y PTN del transporte masivo de Bucaramanga el 31 de mayo, un día después del vencimiento del contrato de arriendo de los 15 buses que las prestaban.
El ente gestor del SITME atribuyó la salida a una “estrategia de priorización de recursos” y aseguró que no reduce el servicio; pero sus propios documentos muestran que el contrato había agotado su tope legal de prórroga y que no podía renovarse. Además, la entidad no tiene flota propia para reemplazar los vehículos. Por esos buses arrendados, el municipio pagó $3.228 millones en poco más de tres meses.
La decisión se anunció en el Comunicado de Prensa No. 64 del 30 de mayo, firmado por la Gerencia General de Metrolínea S.A. En el texto, la entidad sostiene que el cambio responde al “crecimiento sostenido de pasajeros” y que la cobertura de PTB y PTN “quedará plenamente garantizada” a través de rutas complementarias. “Este cambio no representa una reducción del servicio”, afirma el documento. Lea: Metrolínea eliminó esta ruta en Bucaramanga: duró solo dos meses en operación
¿Por qué Metrolínea eliminó las rutas PTB y PTN en Bucaramanga?
Las rutas operaban con 15 buses tipo padrón dual que Metrolínea no tiene en propiedad, sino que tomó en arriendo a la empresa Transportes Medellín Castilla S.A. mediante el contrato M-IP-002-2026, suscrito el 16 de febrero de 2026. El contrato se firmó por $2.152.260.000 y un plazo de 66 días. El 27 de abril, un otrosí lo amplió en $1.076.130.000 y 33 días más, hasta el 30 de mayo. El valor total llegó a $3.228.390.000, financiado en un 100 % con transferencias del municipio de Bucaramanga, según el certificado de disponibilidad presupuestal del proceso.
Esa prórroga era la última posible. Los estudios previos del otrosí citan el Manual de Contratación de la propia Metrolínea, según el cual una adición “no podrá exceder el cincuenta por ciento (50 %) del valor del contrato inicial”. La adición de $1.076.130.000 equivale exactamente a ese 50 %, y el documento reconoce que es el “límite que no se supera en el caso concreto”. Para seguir operando con esos buses, la entidad habría tenido que abrir un nuevo proceso de contratación. El comunicado no menciona este punto.
El contrato venció el 30 de mayo. Las rutas salieron de circulación el 31. El contrato, además, permite calcular cuánto costaba tener cada bus en la calle. Por los 15 vehículos, el municipio se comprometió a pagar $3.228.390.000 por 99 días de operación, lo que equivale a $2.174.000 diarios por cada bus, con el mantenimiento incluido.
Sostener la flota completa costaba $32,6 millones por día. La tarifa por vehículo se mantuvo igual en el contrato inicial y en el otrosí, y los pagos, según los documentos, se hacían de forma proporcional al tiempo efectivamente operado.

Metrolínea no tiene flota propia: cómo opera el SITME tras el fin de las concesiones
Metrolínea S.A. no está habilitada como empresa operadora de transporte masivo: es el ente gestor del SITM. Tras la terminación de las concesiones de los operadores Metro Cinco y Movilizamos, el AMB declaró la “alteración grave del servicio” y autorizó a Metrolínea a actuar como operador directo de forma “excepcional, especial y transitoria”. El AMB confirma que el ente gestor “no cuenta con equipos vinculados”; es decir, no posee buses. Lea: Metrolínea ajusta sus rutas: estos son los recorridos que elimina desde este 31 de mayo
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A eso se suma una crisis de caja. El presupuesto de Metrolínea para 2026 es de $731.281 millones, pero el recaudo del primer trimestre fue de $5.528 millones, equivalente al 1 % de lo proyectado, según el informe presupuestal de la entidad.
¿Buses sin tarjeta de operación vigente?: qué muestran los documentos del AMB
Al 30 de mayo, cuando las rutas aún circulaban, ninguno de los 15 buses tenía tarjeta de operación vigente, según las consultas realizadas ese día en el sistema público del AMB. Doce vehículos figuran con tarjeta vencida desde el 26 de abril y tres (placas WMQ035, WMQ041 y WMQ043) no tienen tarjeta registrada.

No obstante, Vanguardia preguntó por esta situación y tuvo acceso al documento en que el AMB le daba a Metrolínea un permiso excepcional y transitorio para darle licencia de operación a los buses hasta el 27 de julio.














