Transformar la Comuna 14 no es solo cambiar su imagen, sino lograr que sus habitantes se reconozcan como protagonistas. Explora BGA trabaja para que los jóvenes tengan las oportunidades que otros no tuvieron.

Publicado por: John Arias
Omar Bermúdez Hurtado, a quien llaman ‘El Profe’, conoce la Comuna 14 de Bucaramanga desde niño. Llegó a este territorio con apenas dos años, cuando sus padres lo llevaron desde Carcasí, Santander, y desde entonces el barrio Miraflores ha sido su casa.
También conoció de cerca las dificultades que durante años marcaron a este sector de la ciudad: las barreras invisibles, los conflictos entre grupos, el consumo de drogas, el alcohol y una violencia que llegó a cobrar la vida de amigos y jóvenes de su entorno.
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Pero con el tiempo decidió que esa historia no podía ser la única forma de contar la Comuna 14. Desde 2014 comenzó a trabajar con jóvenes y otros líderes para buscar alternativas. En 2016, junto con integrantes del parche Albania de la Fortaleza Leoparda Sur, empezó a organizar procesos que buscaban generar cambios dentro del barrio y demostrar que allí también había capacidades, oportunidades y personas dispuestas a construir.
Ese camino terminaría conectando el trabajo social con el turismo, la recuperación ambiental y la cultura.

Cambiar la mirada sobre el territorio
Durante la pandemia, cuando las restricciones limitaron la movilidad, Omar y otros habitantes encontraron en los cerros orientales de Bucaramanga un espacio para trabajar.
Comenzaron recuperando una cañada y convocando a más personas a través de redes sociales. Luego llegaron las caminatas, el reconocimiento de especies de fauna y flora y el acompañamiento de una bióloga de la Universidad Industrial de Santander, que ayudó a identificar especies y comprender de otra manera el territorio que ellos habían recorrido desde niños. Así nació una nueva mirada sobre la montaña.
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Aquello que durante años había sido simplemente parte del paisaje comenzó a convertirse en un espacio para aprender, proteger y compartir. Se reconocieron como guardianes del bosque y del agua y, al ampliar sus recorridos por Bucaramanga, adoptaron el nombre de Explora BGA.

En 2022 lograron constituir legalmente la cooperativa, convirtiéndose en pioneros de una nueva forma de hacer turismo en Bucaramanga. Su trabajo combina turismo comunitario y ecológico con un propósito más amplio: reconstruir el tejido social y generar oportunidades para niños, niñas, jóvenes y adultos mayores de la comuna.
El cambio en la percepción del territorio es uno de sus mayores logros. Morrorico, que durante años cargó con el estigma de ser un lugar peligroso, comenzó a ser visto como un referente artístico para visitar.
Por sus calles y paisajes han llegado visitantes de diferentes regiones de Colombia y también de países como Inglaterra, Países Bajos y algunos lugares de Asia. La comuna, además, se ha convertido en escenario para películas, series, documentales y producciones audiovisuales.

Naturaleza, turismo y oportunidades
El trabajo de Explora BGA también ha recibido reconocimientos. En 2022 y 2023 participaron en el Reto Naturalista y obtuvieron reconocimiento por sus registros de aves, plantas, fauna y flora. También han recibido distinciones del Concejo de Bucaramanga, Uniciencia y del Instituto Municipal de Cultura y Turismo.
La cooperativa ha llevado su experiencia a escenarios como ANATO y fue protagonista de encuentros de turismo nacional e internacional realizados en Morrorico.
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Pero para Omar, los reconocimientos son apenas una parte de un proceso cuyo verdadero propósito está en la comunidad. Actualmente, además del turismo, trabajan en huertas comunitarias, cuentan con un vivero y un restaurante. Su intención es que estas iniciativas generen alternativas y oportunidades para los habitantes de la comuna, especialmente para los jóvenes.
Su motivación está relacionada con el sentido de pertenencia. Omar quiere que el barrio que lo vio crecer sea reconocido por sus capacidades. “Trabajar por esas personas, trabajar por un barrio para que lo vean no con ese estigma que lo veían antiguamente”, explica.

Que los jóvenes tengan otras oportunidades
La historia personal de Omar también hace parte de su manera de entender el liderazgo.
Reconoce que durante una etapa de su vida estuvo cerca de las drogas y de situaciones que considera tiempo perdido. Por eso, uno de sus mayores deseos es que los niños, niñas y jóvenes de la comuna no tengan que repetir esas experiencias.
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Entre sus proyectos está enseñarles actividades que puedan convertirse en alternativas de vida y generar oportunidades laborales. También quiere que Explora BGA pueda crecer y ofrecer más posibilidades de trabajo para quienes viven en el sector.
Ese propósito también se refleja en un proyecto desarrollado junto con la Universidad Autónoma de Bucaramanga: De la 14 a la Unab, de la Unab a la 14, mediante el cual se están formando 100 niños y niñas del colegio Oriente Miraflores como líderes ambientales de la comuna, gracias a la gestión de la profesora Doris Barreto de la Unab.
Para Omar, formar a estos jóvenes significa entregarles herramientas para que puedan mirar su territorio de una manera diferente y convertirse ellos mismos en protagonistas de su transformación.

Liderar desde el territorio
Su participación en Lideremos le permitió fortalecer ese proceso. Entre los aprendizajes que más destaca están las articulaciones con otros líderes, las ideas compartidas y las enseñanzas de profesores y tutores.
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Uno de los temas que más lo marcó fue Santander 2050, especialmente porque su trabajo está relacionado con el turismo y con la pregunta sobre cómo imaginar el departamento hacia el futuro.
Pero también valora las relaciones construidas durante el programa y las posibilidades de generar nuevas alianzas para visibilizar Explora BGA y atraer aliados que permitan fortalecer el proyecto.
Omar sueña con recuperar y potenciar el parque de Morrorico, incorporar nuevas actividades para los visitantes y fortalecer las rutas de turismo comunitario y ecológico. También imagina una tirolesa y más espacios que permitan atraer visitantes y generar oportunidades económicas.
Sabe que el camino no ha sido sencillo. La cooperativa ha tenido que mantenerse con pocos recursos y enfrentar períodos sin apoyo institucional. Aun así, insiste en continuar. “Ni siquiera con las uñas, se trabaja es con el mugre de las uñas, pero ahí vamos”, dice.

Una huella diferente
Después de cuatro décadas viviendo en la Comuna 14, Omar tiene claro que su mayor propósito es dejar una huella positiva.
Quiere que los niños, niñas y jóvenes tengan oportunidades diferentes a las que tuvieron otras generaciones, que descubran el valor de su territorio y que puedan encontrar en la educación, el ambiente, la cultura y el turismo caminos para construir su futuro.
Su apuesta demuestra que transformar una comunidad no siempre comienza con grandes estructuras. Puede empezar con un grupo de jóvenes, una caminata por la montaña, la recuperación de una quebrada o una conversación para cambiar la manera en que alguien mira su propio barrio.

Para Omar, la transformación de la Comuna 14 no consiste solamente en cambiar la imagen que otros tienen de ella. También significa que sus propios habitantes puedan reconocerse como protagonistas de esa nueva historia.
Y ese, quizá, es el liderazgo que ha construido durante estos años: transformar desde adentro, recuperar el orgullo por el territorio y abrir caminos para que las nuevas generaciones no tengan que vivir las mismas historias del pasado.
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