¿Por qué no avanzan las grandes obras viales de Bucaramanga? Falta plata, faltan predios y, según expertos, falta un plan que defina prioridades.

Publicado por: Danilo Cárdenas
“Dejaremos en marcha el par vial de la calle 54”, prometió en 2023 el entonces alcalde Juan Carlos Cárdenas. Tres años después, la obra sigue sin empezar. Pero la deuda no es solo de su gobierno ni del que lo siguió. El par vial fue incluido en el cobro de valorización en 2010 mediante un Acuerdo Municipal (cuando Fernando Vargas fue alcalde de Bucaramanga), y miles de propietarios han pagado su contribución desde entonces.
En resumen, cinco alcaldes lo han tenido en sus planes de desarrollo: Vargas Mendoza, Luis Francisco Bohórquez, Rodolfo Hernández, el propio Cárdenas Rey y Jaime Andrés Beltrán. Hoy le toca a Cristian Portilla.
Casi dieciséis años después de su aprobación, la obra está desfinanciada y, según advirtió en marzo la Oficina de Valorización, parte de la plata que falta por cobrar podría prescribir en mayo de 2027 si no se inician a tiempo los cobros coactivos. Su caso retrata el de las grandes obras de Bucaramanga, que llevan años en los planes y no salen del papel.
Mientras tanto, en Gómez Niño, uno de los barrios por donde pasaría el par vial, los vecinos dicen vivir en un limbo urbano. Según cuentan, las casas abandonadas en la zona se han convertido en refugio de habitantes de calle y consumidores de droga. Le puede interesar: De 61 a 5.768 vehículos: así creció la movilidad eléctrica en el área en una década
Par vial de la 54, la obra pendiente de valorización
La obra es la única pendiente del plan de valorización que, desde 2010, permitió pagar los intercambiadores de Neomundo, Mesón de los Búcaros y Quebradaseca. Son 2,8 kilómetros distribuidos en dos tramos, por las calles 53, 54 y 55, entre la carrera 29 y el viaducto Provincial, pensados para quitarle carga a la calle 56.
En marzo, el jefe de la Oficina de Valorización, John Marcos Torres, le dijo al Concejo que solo hay $17.000 millones en caja. Calculado en 2010 en $78.500 millones, hoy el par vial de la 54 costaría cerca de $330.000 millones.
A eso se suman $20.073 millones que todavía deben unos 4.338 predios. Aun sumando lo disponible en caja y lo que falta por cobrar, no se llega a $38.000 millones, apenas una novena parte del costo actual del proyecto.
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El par vial no es una excepción. Hay otras grandes obras viales que Bucaramanga tiene en lista de espera: hay intersecciones puntuales y una troncal, algunos con diseños y estados de avance distintos, pero todas tienen obstáculos que se deben superar para poder comenzar su ejecución.
Intercambiador de la carrera 9 con calle 45
El intercambiador de la 45 está en el Plan Maestro de Movilidad desde 2010, como parte de la Troncal Norte Sur. Sus diseños están en fase 3, la última antes de la licitación. Sin embargo, aún deben adquirirse 65 predios y la Sociedad Santandereana de Ingenieros (SSI) ha cuestionado el diseño estructural. Las estimaciones oficiales han variado: en noviembre de 2024 se calculó en $140.000 millones y, en mayo de 2025, en $97.000 millones.
Troncal Norte Sur: vía principal del Mutis
La ampliación de la vía principal del Mutis (la carrera 2W) también figura en el Plan Maestro desde 2010 y es la continuación de la Troncal Norte - Sur. Sus tramos siguen en fase 2 de diseño: uno de ellos exige comprar 45 predios y otro necesita el aval de la CDMB, porque afecta un área protegida. El proyecto depende del empréstito por $538 mil millones que solicitó la Alcaldía y que fue suspendido por un juez. Su costo total sería de $140.000 millones, según la solicitud de crédito de noviembre de 2024, y $262.000 millones, según la de mayo de 2025.
Las intersecciones de la 27
El trancón de la carrera 27 con calle 56 lleva por lo menos dos décadas. En 2004, la Alcaldía ya mostraba la maqueta de un paso elevado. En abril de 2024, el entonces secretario de Infraestructura, Jorge Alejandro García, dijo que el intercambiador diseñado costaba $400.000 millones, más de lo que el municipio podía pagar, y que se buscaría una solución más liviana.
En septiembre de ese año, el Concejo aprobó $2.800 millones para actualizar los estudios. El Plan de Desarrollo incorporó luego otra intersección sobre la carrera 27, en el cruce con la avenida González Valencia. El documento no precisa el costo ni el estado de sus diseños.
Doble calzada entre La Virgen y La Cemento
La doble calzada al Norte está incluida en el convenio de Vías de La Cigarra desde 2016, en el que la Alcaldía tiene voz y voto junto con el Invías, Findeter y la Gobernación. Son 4,5 kilómetros y tiene estudios y diseños que datan de 2018. Su actualización, calculada en $5.600 millones, no tiene recursos asignados.
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Además, faltan por adquirir 125 predios: 32 a cargo de la ANI y 93 del Invías. El proyecto depende de los peajes de Rionegro y Lebrija, y el de Rionegro no cobra desde que fue incinerado en 2021. Su costo sería de $150.000 millones.
Los mismos tres nudos
Si se ponen una al lado de la otra, estas obras se traban en los mismos tres puntos: diseños que envejecen antes de construirse, predios sin adquirir y una plata que no está garantizada.
Según los documentos de cada proyecto, las obras con trazado definido suman más de 200 predios por adquirir, 104 de ellos en el par vial. En ese caso, la declaratoria de utilidad pública, primer paso para empezar a comprar, apenas volvió a radicarse en el Concejo en abril de 2025.
Y está la plata. El Plan de Desarrollo aprobado en 2024 proyectó $4,65 billones de inversión para el cuatrienio, pero dejó por escrito que esa cuenta no incluía nuevo endeudamiento. Cuando la Alcaldía pidió el crédito, el Concejo lo hundió en diciembre de 2024. Cuando se aprobó este año, por $538.611 millones, el Juzgado 11 Administrativo de Bucaramanga suspendió provisionalmente el acuerdo que lo autorizaba, como medida cautelar dentro de una demanda de nulidad. Le recomendamos: En Bucaramanga, acción popular busca reactivar las obras de ‘La Virgen - La Cemento’
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El demandante alega, entre otras cosas, que los estudios no coinciden con lo aprobado. En septiembre, el juzgado mantuvo la suspensión y, el 9 de octubre, la Procuraduría pidió levantarla para la Troncal Norte - Sur, que incluye el intercambiador de la carrera 9 con 45, y mantenerla para el cambio de semáforos, cuyo valor, según la jueza, no estaba justificado. La petición no levanta la medida: la decisión sigue en manos del juzgado.
El alcalde Cristian Portilla asegura que los contratos con los bancos ya están firmados y que espera la decisión judicial. Consultado por un plan B, respondió que su plan A es el crédito: “Estamos esperando”.
El par vial, en cambio, depende de una valorización que ya se cobró y no alcanza. Portilla asegura que su administración adelanta el cobro de la cartera y notifica a cada deudor para evitar que prescriba, mientras termina de madurar el proyecto. También cuestionó el destino de la plata recaudada: “¿Qué hicieron con el recurso que se había recaudado? ¿Para dónde lo destinaron?”. Además, dijo que pondrá el asunto en conocimiento de las autoridades. Según la Oficina de Valorización, desde 2010 se recaudaron $154.339 millones, con los que se construyeron tres intercambiadores del plan.
El norte que falta
Pero asegurar los recursos no resolvería por sí solo el problema. También está en discusión si las obras que llevan años en los planes de desarrollo responden a las necesidades actuales de movilidad de la ciudad.
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Consuelo Ordóñez, economista y exdirectora del Área Metropolitana (AMB), reconoce que lo que falta es “plata”. Sin embargo, duda de que las obras incluidas en la lista sean las que más necesita Bucaramanga. “La ciudad necesita descongestionarse de norte a sur”, afirma. Por eso, el par vial, con sus semáforos, no la convence: a su juicio, es una vía parque no le da mayor movilidad a la ciudad. Tampoco la convence el intercambiador de la carrera 9 con 45: “A mí no me parece que ese sea el problema mayor”. Lea: ¿Por qué Bucaramanga solo ha ejecutado una parte de su Plan Maestro de Movilidad?
Sus prioridades serían otras: ampliar el puente de la 105, construir la vía entre La Virgen y La Cemento y hacer un intercambiador en la carrera 27 con González Valencia. “Si la carrera 27 funciona, funciona la ciudad entera”, sostiene. Lo que se necesita, dice, es “una viabilidad general desde el punto de vista técnico que priorice los proyectos y que todo el mundo esté seguro de que eso es lo que hay que hacer”.
Álvaro Beltrán Pinzón, ingeniero civil, exgobernador de Santander y exrector de la UIS, va más atrás. Para él, la mayor falencia es que no existe “un plan de ordenamiento que abarque los cuatro municipios conurbados y que sea seguido, aceptado, acatado y que tenga ejecución”. Recuerda que el plan vial metropolitano se declaró hecho metropolitano, pero, según dice, nunca se incorporó a los POT de los cuatro municipios.
En Bucaramanga, la revisión del POT que se intentó en 2023 tenía entre sus objetivos “armonizar el sistema de movilidad del POT con las disposiciones metropolitanas”. Esa revisión nunca se votó, el POT vigente vence en 2027 y el plan metropolitano, que debía coordinar a los cuatro municipios, termina su vigencia este año.
Beltrán ve las consecuencias en la calle: sin un sistema de transporte masivo definido, dice, la gente resolvió como pudo, con motos y mototaxismo. La encuesta de Bucaramanga Cómo Vamos lo refleja: la moto es el medio más usado (18,5 %) y solo el 1,1 % de los encuestados usó Metrolínea en 2025. Beltrán atribuye esta situación, en parte, a la política: “Nos falta la voluntad política que permita llevarlo a cabo”. Aclara, eso sí: “No es necesario que los municipios desaparezcan, pero sí es imprescindible que reconozcan que su desarrollo depende de los otros tres”.
Un municipio solo, advierte, termina siendo “una isla” dentro de cuatro desarrollos urbanísticos que hoy “se comportan en una forma caótica”.
Preguntas
¿Cuánto cuesta el par vial de la calle 54 en Bucaramanga?
Según la Oficina de Valorización, hoy costaría cerca de $330.000 millones. En caja hay $17.000 millones, y aún faltan por cobrar $20.073 millones.
¿Por qué está suspendido el empréstito de Bucaramanga para obras viales?
En agosto, el Juzgado Once Administrativo de Bucaramanga suspendió provisionalmente el acuerdo que autorizaba el crédito de $538.611 millones, dentro de una demanda de nulidad. La Procuraduría pidió levantar la medida para la Troncal Norte Sur; la decisión sigue en manos del juzgado.
¿Qué obras viales están pendientes en Bucaramanga?
El par vial de la calle 54, el intercambiador de la carrera 9 con calle 45, la Troncal Norte Sur entre el Mutis y el Mercado Campesino, las intersecciones de la carrera 27 y la doble calzada entre La Virgen y La Cemento.















