Solo el 1% del aceite de cocina usado en Colombia se recicla de forma adecuada, según Fedepalma. Le contamos cómo reducir su impacto y en qué puntos de la ciudad puede entregarlo.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Un litro de aceite de cocina vertido por el lavaplatos puede contaminar hasta 1.000 litros de agua. Con ese dato como punto de partida, la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, a través de su movimiento educativo Palmas por el Planeta, y la Alcaldía de Bucaramanga instalaron el pasado domingo 18 de octubre un punto de recolección y educación ambiental en el Parque Turbay, en medio de la Media Maratón, para celebrar el Día Mundial del Aceite de Cocina Reciclado.
La propuesta apunta a que pequeños cambios en la cocina y en la forma de desechar el aceite ahorran dinero en reparaciones de tuberías, reducen la contaminación de quebradas y ríos y protegen la salud de las familias.
Según la vocera de Fedepalma, el problema es de escala nacional: solo el 1% del aceite de cocina usado en Colombia se estaría reciclando de manera adecuada. El resto, explicó, termina en fuentes hídricas, en la basura común o se reutiliza en la cocina, lo que convierte el asunto en “una problemática también de salud pública”. Le puede interesar: Cultivando Vida: la iniciativa santandereana que convierte el aceite de cocina en productos ecológicos
#Bucaramanga “Solo el 1% del aceite de cocina usado en Colombia se recicla de forma adecuada”. Según la vocera de Fedepalma, explica por qué botar el aceite por el lavaplatos afecta el agua y la salud, y en qué se puede convertir cuando se recicla. En Bucaramanga hay puntos… pic.twitter.com/p7ppxXCBqk
— Vanguardia (@vanguardiacom) October 20, 2026
¿Dónde dejar el aceite de cocina usado en Bucaramanga?
Además de los puntos que los organizadores señalaron en grandes superficies, como almacenes Éxito y la mayoría de tiendas D1, la ciudad cuenta con puntos limpios permanentes. De acuerdo con la Subsecretaría de Ambiente de Bucaramanga, estos son los que reciben grasas y aceites usados, abiertos todos los días:
- Centro Comercial Megamall: carrera 33 # 29-15.
- Centro Comercial Cacique: Transversal 93 # 34-99.
- Universidad de Santander, Udes: campus principal de Lagos del Cacique.
- Punto Limpio Metropolitano: Real de Minas, intersección de la Avenida Los Samanes con calle 56.
En estos sitios, el aceite debe entregarse frío y en una botella plástica bien tapada. Una vez recolectado, se entrega a empresas que lo transforman en subproductos.
Acciones para ahorrar y reducir el impacto del aceite
Use solo el aceite necesario
Medir la cantidad con una cuchara en lugar de servir directo de la botella y preferir preparaciones a la plancha, al horno o al vapor reduce el gasto de aceite en el mercado y la cantidad que luego hay que desechar.
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No lo bote por el lavaplatos
De acuerdo con Silvana Matkovic, doctora en Ciencias Químicas e investigadora del Conicet de Argentina, consultada por National Geographic, el aceite se mezcla con otras sustancias en las cañerías y forma bolas de grasa que tapan los desagües. Además, al llegar al alcantarillado encarece el proceso de potabilización del agua.
No lo reutilice una y otra vez
La vocera de Palmas por el Planeta advirtió que reutilizar el aceite usado tiene efectos sobre la salud, por lo que recomendó disponerlo cuando ya cumplió su ciclo en la cocina.
Enfríelo, cuélelo y enváselo
La campaña pide dejar enfriar el aceite y guardarlo en una botella plástica con tapa. Matkovic agrega que conviene filtrarlo si tiene restos de comida.

Ni a la tierra ni a la basura
La investigadora del Conicet señala que el aceite vertido en el suelo impide su oxigenación, dificulta la circulación del agua y puede filtrarse hasta las fuentes subterráneas. En ríos y lagos forma una película que reduce el oxígeno disponible y afecta a peces y plantas.
¿En qué se convierte el aceite reciclado?
El aceite que se recoge no se pierde. De acuerdo con la vocera, se usa como materia prima para biocombustible de segunda generación. En pequeñas cantidades también sirve para fabricar jabones y velas, y a mayor escala, ceras y barnices, según Matkovic.
Durante la jornada del domingo, los asistentes recibieron velas y jabones hechos con aceite usado, además de cartillas educativas con la ubicación de los puntos de recolección.
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Una jornada en plena Media Maratón
La actividad, que se desarrolló bajo el concepto “20 de 10 por el planeta” de la campaña Aceite de Palma 100% colombiano, contó con el apoyo de Ecoaceites, el Inderbu, la Emab, la Empas, el Invisbu, la Subsecretaría del Interior y el Acueducto Metropolitano, entre otras entidades y empresas privadas. En la carpa educativa participó Marce la Recicladora, creadora de contenido ambiental.
Para la vocera, el reto va más allá de un día de recolección: “El colombiano normal necesita más educación”, dijo, y por eso la apuesta es que separar el aceite usado se vuelva un hábito tan cotidiano como sacar la basura.















