Vanguardia Liberal le presenta los datos más relevantes, a corte de enero, de los procesos adelantados por la ARN.

Publicado por: Ingrid Paola Albis Pérez
La historia Jesús Noraldo Basto, exintegrante de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, primer postulado a Justicia y Paz (o Ley 795 de 2005), en culminar la ruta de reintegración; así como la de un excombatiente de las Farc-Ep, quien hace poco recibió en Bucaramanga los insumos para el fortalecimiento de su proyecto productivo, que consiste en comercializar pollo en pie, son solo dos de las tantas que la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, ARN, espera escribir en Santander y en Colombia.
El trabajo de esta entidad, adscrita a la Presidencia de la República, inició hace unos 15 años aproximadamente. En 2003 fue nombrada como Programa de Reincorporación a la Vida Civil (Prvc); en 2006, Alta Consejería para la Reintegración (ACR); en 2011, Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR); y en 2017, ARN.
Desde siempre, su objetivo ha sido coordinar y ejecutar los procesos de reintegración y reincorporación con las personas desmovilizadas de los grupos armados al margen de la ley para facilitar, desde la legalidad, su inserción en la vida civil.
La ARN, con el paso del tiempo, ha tratado de llegar a todo el territorio nacional para adelantar la reincorporación con acciones reparadoras y transformadoras.
















