domingo 19 de abril de 2015 - 12:01 AM

Edificio en Terrazas habría afectado a predios vecinos

Según el Secretario de Planeación, Mauricio Mejía, en abril del año pasado le solicitó a la Inspección de Ornato suspender y sellar la obra, pues en su momento no se cumplían requisitos mínimos como la licencia de urbanismo.

Al menos 80 grietas en muros, techos y en el piso de una vivienda, y serios problemas de humedad (y más grietas) en un apartamento, son los daños que habría causado la construcción de un edificio de 11 pisos en la carrera 44 con calles 57 y 58, que según los afectados no está cumpliendo con los requisitos mínimos que exige la ley.

Ellos dicen que parte de la obra se hizo sin tener la licencia de urbanismo aprobada, invadiendo el espacio público y sin contar con un estudio de uso de suelos adecuado para el terreno donde se hizo el proyecto.

Según Miguel Reyes, residente del apartamento afectado, las grietas comenzaron a surgir a mediados del 2014, poco después de que se iniciaron las obras (en abril), y a pesar de los reclamos no ha sido posible que la constructora responda por los daños.

Reyes cuenta que incluso uno de los cuartos de su vivienda está completamente inhabitable, pues tiene acumulación de moho y varios expertos le recomendaron restringir el ingreso a este, pues está en riesgo la salud de los residentes.

La otra vivienda, por su parte, se habría desplazando varios centímetros por la presión de las placas del edificio, lo que ha llevado a que aparezcan más grietas y las fisuras existentes aumenten de tamaño.

Para los afectados lo preocupante es que en el último año han seguido el conducto regular (ver recuadro), poniendo las respectivas quejas, primero ante la constructora, luego ante las secretarías de Planeación e Interior, y después ante entes de control como la Personería Municipal, pero esta es la hora en la que aún no saben si les van a resolver los problemas causados en sus viviendas.

Además, temen que por la demora en la reparación hayan surgido daños estructurales en ambos predios, por lo que ahora piden que se haga un estudio para verificar que las casas sí son seguras para vivir.

SSI explica causa de daños

Al ver que no se tomaban cartas en el asunto, se contrató un estudio con la Sociedad Santandereana de Ingenieros (SSI) en octubre del año pasado, que reveló que los daños en los predios sí fueron causados por la construcción del edificio.

Según el especialista que redactó el informe, “la problemática tiene sus orígenes en errores del proyecto, al no haber adelantado los estudios de suelos con un geotecnista con amplios conocimientos de la zona…”.

El ingeniero de la SSI argumentó que el edificio “se está cimentando sobre un terreno que era un relleno suelto”, por lo que era previsible que se dieran algunos asentamientos.

No obstante, no se dejó un muro o espacio para separar las casas afectadas y una de las placas del entrepiso (niveles 3 y 4) está soportada directamente sobre ambos predios afectados.

Se cree que el asentamiento del edificio generó presión en las viviendas colindantes y esto ocasionó la aparición de las grietas y el desplazamiento de la casa.

¿Quién responde?

Según el secretario de Planeación, Mauricio Mejía, en estos casos hay que mirar las actas de vecindad y comprobar si los daños fueron por la obra. Si es el caso, el constructor debe hacer las reparaciones y garantizar que no habrá más problemas en el futuro.

No obstante, según las familias afectadas, las actas de vecindad nunca se realizaron, a pesar de que era una obligación del constructor del edificio.

Además, ellos insisten en que no quieren ‘pañitos de agua tibia’, es decir, que el constructor solo tape las fisuras, pues con esto “no se resuelve el problema de fondo”.

Por esta razón, piden a las autoridades que intervengan y se ordene suspender temporalmente las obras, mientras se hace un estudio que permita saber cuál es el daño real en las viviendas vecinas y si es seguro continuar con la construcción del edificio.

Denuncian irregularidades

Más allá del problema de las grietas, para los afectados hay aspectos que no están claros en el proceso de construcción.

Para empezar, inicialmente se iba a construir un edificio de solo cuatro pisos (para lo cual se gestionó una licencia de urbanismo).

No obstante, al poco tiempo se decidió cambiar el proyecto, pasando de 4 a 11 pisos, y en vez de esperar a que la Curaduría N°1 aprobara la solicitud de modificación y ampliación, ellos supuestamente continuaron con las obras. Es decir, habrían construido un edificio de 11 pisos con una licencia para 4. Esto llevó a que el 29 de abril de 2014 la secretaría de Planeación recomendara suspender la obra, hasta tanto no se cumplieran los requisitos.

No obstante, la suspensión de la obra por parte de la inspección de ornato y control urbano solo se hizo efectiva, según los afectados, en agosto de ese año, cuando ya estaban fundidos los 11 pisos del edificio.

Además, el sello fue levantado pocos días después, cuando la Curaduría N°1 de Bucaramanga otorgó la licencia para modificación y ampliación, gestionada por los constructores.

Mejía Abello reconoció que los hechos que rodean la construcción del edificio no están claros, pero explicó que primero hay que investigar lo sucedido antes de sacar conclusiones.

“Hay varias denuncias de los afectados. Todo eso ya lo conocemos y lo vamos a mirar. Por mi parte, voy a preguntar por qué se levantaron los sellos sin el visto bueno de la secretaría de Planeación”, contó el jefe de ese despacho.

Por su parte, el secretario del Interior, César Parra, contó que no podía hacer declaraciones al respecto, pues a él le corresponde resolver la segunda instancia: “Si los afectados no están de acuerdo con las actuaciones del inspector, pueden usar los recursos de ley, que son resueltos por mi despacho”.

¿Qué se hace en estos casos?

Según el secretario de Planeación de Bucaramanga, Mauricio Mejía Abello, siempre que se va a construir un edificio, se deben realizar las actas de vecindad, para que quede registro del estado de las viviendas que colindan con la obra (antes de iniciar la construcción).

Cuando un residente cree que hay daños en su vivienda por una obra aledaña, lo primero que debe hacer es recurrir al constructor y sustentar su reclamo con las actas de vecindad.

“Estos casos son de índole privado, es decir, deben ser resueltos entre las partes y nosotros no tenemos nada que ver ahí. No obstante, si no se llega a un acuerdo, el afectado puede instaurar una querella en la Alcaldía”, explicó el funcionario.

En el caso de denuncias sobre posibles violaciones a la norma urbanística, la Administración Local es la responsable de controlar y sancionar a los posibles infractores. Para ello hay habilitado un equipo de reacción inmediata (el Rimb), que en el papel tiene facultades para actuar de forma rápida e imponer sanciones.

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