lunes 13 de enero de 2020 - 9:00 AM

El hombre debajo del uniforme: Entrevista con el nuevo comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga

Luis Ernesto García Hernández es el nuevo comandante de la Policía Metroplitana de Bucaramanga, Mebuc. Hace 31 años tomó la decisión de prestarle el servicio a la Policía Nacional, una elección que hizo por vocación y de la que no se arrepiente. Vanguardia conversó con él para conocer, no solo al oficial, sino al hombre que estará a cargo de la seguridad de la ciudad.
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Nació en Ibagué, pero dice que desde que se bajó del avión “es un santandereano más”. Padre, esposo y amante de la lectura y la escritura. Proviene de una familia en donde, históricamente, han habido 32 policías, de allí viene su vocación. Tiene 48 años, de los cuales 31 ha estado al servicio de la institución. Se formó en la Escuela de Cadetes General Santander, donde estudió Administración Policial.

Dentro de su hoja de vida se destacan 71 condecoraciones y 255 felicitaciones. Se ha desempeñado en áreas de la investigación contra el crimen. También estudió Derecho y ha sido educador.

Sin embargo, más allá de su experiencia y la labor que ha realizado por tantos años como policía, quisimos conocer al ser humano, al hombre que se encargará de la seguridad del área metropolitana de Bucaramanga; hablamos sobre sus retos, sus metas y la plenitud que logra al transformar vidas vistiendo el uniforme verde oliva.

¿Qué le dijo el general Vásquez antes de irse?

Primero, me dijo que lo había marcado mucho la calidad de la gente. Uno de los atributos del santandereano es su emprendimiento y es uno de los rasgos más característicos que uno ve cuando está en otra parte de Colombia.

Lo segundo que me dijo fue que el nuevo comandante tiene otros rasgos, y eso lo he entendido. Uno de los atributos del nuevo líder es que sea más cercano a la gente, que no se desconecte de la realidad. Más allá de todo lo operativo, me deja una gran linea de trabajo.

Creo que fue una persona que se entregó a la comunidad y que estuvo en las calles con ellos. Hoy que tuve la oportunidad de hablar con las personas en algunas partes de la ciudad, se encuentra nostalgia por el señor general Vásquez, quien hizo una gran labor, y creo que ese es uno de los primeros retos que tengo como comandante de la Policía Metropolitana, seguir manteniendo una línea de una Policía para la gente.

¿Cómo encontró la Policía Metropolitana y cuáles son los principales retos?

Yo encuentro una Policía Metropolitana de Bucaramanga con tres características: profesional, con grandes retos, pero con muchos avances. También, una policía más humana, que está más cerca a estándares que necesitamos en todo Colombia, porque en esta ciudad se trabajó para que los oficiales estuvieran muy unidos con sus familias. Por último, una institución visible, que participa activamente en la solución de los problemas públicos de la ciudad.

Me encuentro también con que la inversión en recursos para la policía ha sido sustantiva, en comparación a otras ciudades, tenemos medios y herramientas importantes, que de pronto no se encuentra en otra ciudad.

¿Qué viene para el área metropolitana de Bucaramanga? ¿cuáles son los principales retos?

Vienen retos que tienen que ver con la prevención social, que es un tema de coordinación interinstitucional que tiene la policía. Hacer un trabajo de revisión, de cómo están nuestros cuadrantes y tener capacidad de análisis de información. También, sobre el control policial, en donde se va a mejorar la capacidad de reacción y mejorar logística. Igualmente, vamos a fortalecer el tema del uso de la fuerza en temas de agresiones y riñas.

¿Ya se reunió con el alcalde Carlos Cardenas? ¿qué temas tocaron?

Con el señor alcalde encontramos una linea en común, que es tener tecnología, incluir el bid data dentro de la ciudad, empezar a leerla a partir de esto, y la policía requiere fortalecer esa linea de análisis. Tenemos una sala Cieps (Centro de Información Estratégica Policial Seccional) en la Policía con herramientas fundamentales en donde vamos a hacer un trabajo muy importante.

Vamos a hacer equipo con las diferentes secretarías, vamos a tener gestores comunitarios y los vamos a poner en interrelación con los diferentes despachos.

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¿Cómo piensa combatir los delitos como el homicidio, el microtráfico y el hurto, los cuales son los que más afectan la percepción de seguridad de la ciudadanía?

Uno de los retos que tenemos es comprender cada día más lo fenómenos. Tenemos que ir a las causas raizales de los problemas. Es importante que la policía reaccione, que haga capturas, y lo vamos a seguir haciendo, pero tenemos que ir a la causa que genera reincidencia en los delitos. Hay que empezar a ir a los barrios, escudriñar, llegar al territorio y entender cuáles son esos nuevos incentivos que desde la policía debemos trabajar para moldear nuevos comportamientos.

Vamos a empezar a hacer equipo con la Secretaría del Interior para trabajar en el primer Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana metropolitano, para hacerlo con el resto de administraciones.

¿Cuál es el mayor desafío de ser policía y cuál es la experiencia que más lo ha marcado?

Esta profesión es desafiante, y por eso, desde acá, yo quisiera valorar mucho el esfuerzo de los hombres y mujeres de la policía, porque yo he llegado a estos niveles de dirección y de mando por ellos. Es una profesión no tradicional y que cada día es más desafiada por los niveles de conflictividad que hay en las calles.

Para esta labor se requiere vocación. Nosotros estamos hechos para salvar vidas sin importar la condición o la situación en la cual se encuentren, no hay que discriminar a nadie. Nuestro trabajo debe moverse sobre propósitos superiores para que todos debamos darle sentido a nuestra profesión.

Cuando uno mira a un niño, un anciano, una persona muy vulnerable, alguien que esté desprotegido, eso lo marca a uno como policía. Por un lado, pueden estar vinculados a temas de consumo, de drogadicción, violencia intrafamiliar o que pasan por necesidades muy altas. Ayudar a las personas más necesitadas es lo que más lo marca a uno.

¿Alguna vez pensó en enfocarse en otra profesión?

Yo soy egresado de un colegio de la policía y el uniforme siempre me ha acompañado, las placas, los problemas, en fin. Era importante porque me iba con mi papá a otras partes del país y uno se contagiaba de la cultura policial, pero cuando presenté el Icfes, me llamó la atención la Ingeniería de Petróleos, aunque fue cosa de horas, porque después se me olvidó y terminé en la escuela de cadetes.

¿Se podría calificar como un sacrificio el ser policía?

Esta profesión, por sus desafíos, es una entrega total y no queda mucho tiempo para compartir con la señora, con los hijos. Aunque yo pienso que no es cantidad de tiempo, sino calidad. Yo creo que los pocos momentos que uno vive con la familia, hay que disfrutarlos al máximo porque “no hay dos momentos iguales”.

Otro momento desafiante es cuando un policía tiene que entregar la vida, muchas veces, por alguien que no conoce, yo creo que es la única profesión que lo hace, y la persona que sea capaz, es porque tiene un sentido muy alto de lo que es la humanidad.

¿Para usted cuál es la recompensa ante ese sacrificio?

Cuando se encuentra el significado y la trascendencia del trabajo y cuando uno ve que las ciudades tiene mejor calidad de vida, eso es lo más gratificante. Lo más importante es que al final de los días, cuando uno “entregue el uniforme”, mira en retrospectiva y se da cuenta de los grandes aportes que hizo para mejorar la calidad de vida de la gente.

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¿Qué es lo que usted le quiere aportar a Bucaramanga?

En primera instancia, que Bucaramanga siga siendo la ciudad más bonita de Colombia. Uno de los grandes esfuerzos como comandante de la Policía Metropolitana es que siga teniendo una mejor calidad de vida, que el sector comercio y el sector público tengan mejores condiciones, y la policía puede y debe hacer importantes aportes allí. Que tengamos una mejor conexión con todos los sectores, con los líderes y personas sin distinción, que nos podamos entender, pese a las diferencias. Quiero dejarle a Bucaramanga y al área metropolitana una mejor policía, unos oficiales motivados y profesionales, que los mueva ese propósito superior, con el que me voy a exigir bastante haciendo pedagogía.

¿Cómo lograr la confianza con los ciudadanos?

Uno de los grandes retos que tiene cualquier policía es ser confiable. En Latinoamérica, la policía nacional ocupa en puesto importante, estamos de terceros. Pero, parte de la confianza, se la gana el oficial con su integridad y su transparencia. Se necesita establecer una metodología de trabajo con la alcaldía para ir por todos los territorios y conversar con los diferentes sectores para que hayan resultados y cumplirle a la comunidad, que los tiempos de respuesta sean oportunos, fortaleciendo la capacidad operacional de la institución.

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