domingo 06 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Los nueve problemas que agobian al transporte público

Los sistemas de transporte público en Bucaramanga y su área ruedan con serias dificultades operativas y financieras, desde los últimos tres años, que los tienen al borde del abismo. Lo grave del asunto es ni la firma de acuerdos, ni los ajustes de rutas, ni las rebajas en las tarifas, han permitido encontrar el punto de equilibrio.

Desde hace un tiempo el área metropolitana de Bucaramanga carga con una situación compleja en el tema del transporte, la cual se agravó con la pandemia. Se hace necesario que la autoridades locales, metropolitanas y nacionales atiendan de raíz estos nueve problemas que estarían agudizando esta crisis:

1. Transporte informal

El Juez Quince Administrativo de Bucaramanga reconoció, en un auto de marzo de 2020, que hay 92 ‘terminalitos’ en Bucaramanga, 26 en Floridablanca, 12 en Girón y 19 más en Piedecuesta, que deben ser erradicados por las autoridades.

Para el gremio de transportadores este es el mal que más los aqueja en la ciudad, pero para quienes viven en los sectores más apartados o donde no hay cobertura de transporte esta es la solución.

La mayor crítica hacia las autoridades es la falta de planes operativos, pero sobre todo la imposición de sanciones D12 a quienes se dedican a esta actividad, que se traduce en “conducir un vehículo que, sin la debida autorización, se destine a un servicio diferente de aquel para el cual tiene licencia de tránsito”.

Pero, es claro que, la intervención de los agentes de tránsito está supeditada a convenios que las entidades efectúen con la Policía.

2. Tarifa del pasaje

Para este año la tarifa del pasaje del transporte público colectivo y Metrolínea, según lo establecido por el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, es de $2.700 y la carrera mínima de taxi es de $5.700.

Sin embargo, para los transportadores de buses colectivos se sigue presentando una brecha entre la tarifa del usuario y la tarifa técnica, que actualmente oscila entre $900 y $2.000.

Entendiéndose la tarifa técnica como aquella que se obtiene bajo una estructura que incluye costos variables (combustible, lubricantes, llantas, servicios y mantenimiento), costos fijos (administración y rodamiento, garaje, impuestos, seguros, salarios y prestaciones) y costos de capital (rentabilidad y recuperación del capital).

3. Taxi Colectivo

Los conductores de taxis, que solo tienen permiso para el transporte individual de pasajeros, han optado por hacer “colectivos”. Es decir, ocupar su vehículo tipo taxi con varios pasajeros y cobrarles una tarifa específica a cada uno por llevarlos hasta cierto punto de un recorrido previamente establecido.

Vanguardia pudo confirmar que ya se han formado hasta ‘terminalitos’ de taxis colectivos. Uno de esos fue hallado a la altura del centro comercial La Florida, en donde la fila puede llegar a tener hasta 20 vehículos, lo insólito del asunto es que así una persona solicite el servicio individual no lo hacen.

4. Flota operativa

La flota es uno de los grandes puntos de quiebre que tiene el Sistema Integrado de Transporte Masivo. Se requerían 368 buses, pero solo se lograron vincular 236, de los cuales 96 pertenecían a Movilizamos S.A., con quien se terminó anticipadamente el contrato.

Esto quiere decir que en estos momentos solo quedan los 140 de MetroCinco Plus, de los cuales 106 están operativos. A estos se suman 38 buses del Transporte Público Colectivo que, desde 2022, se integraron por medio de la complementariedad.

Entre tanto, el TPC que para 2007 contaba con 2.131 buses vinculados, la flota ahora solo llega a unos 900. La capacidad mínima de cada empresa es el 20% menos de la capacidad autorizada, pero hay empresas que actualmente superan este porcentaje, entre otras razones, porque ya hay vehículos que cumplieron ya los 20 años de vida útil.

5. Metrolínea

Desde su implementación, el Sistema Integrado de Transporte Masivo, Sitm, presenta un desequilibrio que revela la mala planeación desde su concepción. Entre 2021 y lo que va de 2022 ya ha terminado anticipadamente dos contratos de concesión, uno con el operador de transporte Movilizamos S.A. y otro con el operador de recaudo y control Transportes Inteligentes S.A., Tisa.

Además, por sus pasivos, se acogió a la Ley 550 o ‘reactivación empresarial’ y ha iniciado un proceso de negociación con los acreedores que permita llegar a acuerdos de pago que tengan en cuenta la capacidad financiera de la entidad.

Lea también: MetroCali es el nuevo operador de recaudo y control de Metrolínea

6. Plan Maestro de Movilidad

Es el documento que permite conocer las verdaderas necesidades de los ciudadanos. El Plan actual está vigente desde hace más de una década y, desde su formulación hay cambios sustanciales en los hábitos de movilidad de las personas. Lo anterior quiere decir que las autoridades metropolitanas no cuentan actualmente con una matriz, origen - destino, ajustada a la realidad.

7. Empresas del TPC

Las 11 empresas de transporte público autorizadas por el AMB reconocen que desde hace mucho tiempo, más exactamente desde que entró Metrolínea, están trabajando a pérdidas y todo el problema se agravó con el incremento desmedido de la ‘piratería’ y la pandemia.

Ejemplo claro de esto fue cuando, en enero, Unitransa frenó su operación porque, ante la falta de pago, la póliza no le fue renovada.

Por otro lado, propietarios de busetas afiliadas a la empresa Transportes San Juan han advertido que el servicio prestado no les da para pagar la cuota de administración y por eso apagan sus vehículos.

8. Rutas

Actualmente el Transporte Público Colectivo cuenta con tan solo 56 rutas y Metrolínea con 30, autorizadas por el AMB.

Adicionalmente, hay seis rutas que son manejadas por el TPC y Metrolínea en el marco de la complementariedad.

Para los transportadores, algunas de las rutas del TPC se han vuelto improductivas sobre todo porque hay una competencia desleal entre el mismo gremio. Es decir, la capacidad operativa disminuyó porque algunos propietarios de buses optaron por reducir entre $700 y $1.000 a la tarifa del pasaje autorizada en ciertos trazados, con el fin de recuperar pasajeros y restárselos a la informalidad.

9. Pérdida de pasajeros

La pérdida acelerada de pasajeros es quizá uno de los puntos centrales de esta crisis, pues ni siquiera con tarifas subsidiadas se les ha logrado seducir para que vuelvan a creer en el transporte público legal que tiene en el área metropolitana. Se pasó de 90 millones de validaciones en 2015, a 60 millones en 2019; mientras que en el año de la pandemia se logró tan solo 28 millones y 2021 cerró con 32 millones de validaciones entre el TPC y Metrolínea.

Metrolínea, durante 2021 logró 11.073.828 validaciones. En día hábil se tienen 43.000 validaciones diarias en promedio, pero para lograr el equilibrio se requieren 59.300 validaciones en día hábil.

Esta en la primera entrega de una serie de informes que ha preparado Vanguardia sobre la crisis del transporte público. Espere en una próxima edición lo que dice un experto acerca del tema y cómo el Área Metropolitana de Bucaramanga atiende estos nueve escenarios.

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Ingrid Paola Albis Pérez

Periodista egresada de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro de Vanguardia desde 2010. Trabajó con Q’hubo Barrancabermeja en 2016 cubriendo temas judiciales. En la actualidad es reportera de la sección Área Metro, apoya en la elaboración de contenidos digitales y transmisiones en directo y es la encargada de la campaña ‘No te quedes callada, denuncia si fuiste agredida’ donde se manejan temas de violencia contra la mujer.

@PaolaAlbis

ialbis@vanguardia.com

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