Bucaramanga
Martes 14 de abril de 2020 - 12:00 AM

“Nos mandan como carne de cañón a enfrentar la guerra del virus”: médicos

El Decreto 538, según reza en el artículo 9, obliga a los trabajadores de la salud a estar disponibles a toda hora para enfrentar el COVID-19. Ellos responden que no tienen elementos de bioseguridad.

Los médicos dicen: “No podemos permitir que el Gobierno Nacional pase por encima de nosotros, ni de los derechos fundamentales y de nuestra dignidad”.
Los médicos dicen: “No podemos permitir que el Gobierno Nacional pase por encima de nosotros, ni de los derechos fundamentales y de nuestra dignidad”.

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Publicado por: Euclides Kilô Ardila

Porque se sienten “abandonados a su suerte” y porque no disponen de elementos de protección suficientes para continuar con su labor, el gremio de médicos le dice “no” al artículo 9 del Decreto 538, expedido por la Presidencia de la República.

Tal artículo, de manera literal, confina a todo el profesional médico, en ejercicio o en formación, a estar disponible ‘sí o sí’ ante un llamado a prestar sus servicios para reforzar y apoyar la atención de pacientes con motivo de la pandemia del COVID-19.

Los médicos argumentan que están “totalmente desprotegidos, sin contar la evidente falta de estabilidad laboral o de contratos dignos en los que está inmerso nuestro gremio”.

El médico Juan Durán, hasta hace poco gerente del Isabú, critica que el Gobierno, en medio de un ejercicio que los expone directamente al virus y que incluso ya ha cobrado la vida de dos reconocidos médicos, “no nos ofrece condiciones dignas para ejercer la labor asistencial”.

“Nos están mandando como carne de cañón en esta guerra contra el virus”, recalca.

Por su parte, Leonardo Sánchez, director ejecutivo de la Sociedad Colombiana de Médicos Generales, recuerda cifras concretas de la forma como los médicos están en constante riesgo.

Más del 80% de los médicos no cuentan con máscaras N-95 y solo uno de cada 10 puede disponer de escudos faciales, lo mismo que trajes de seguridad en la misma proporción.

Al no disponer de elementos de bioseguridad para los médicos, “el Gobierno desconoce los derechos fundamentales constitucionales e irrenunciables como son: el de la vida y el de la salud”, señala el médico.

Así las cosas, todo el gremio de salud rechaza categóricamente el artículo 9 del Decreto 538, porque además “busca forzar a estos profesionales a concurrir a la atención de la pandemia sin contar con los recursos adecuados”.

En un comunicado, los médicos aseguran que “los equipos de protección personal no pueden ser decretos vacíos que no se aplican, ni tampoco promesas de diferentes instituciones del sistema que no dan cuenta de la protección personal”.

“A pocas horas de la muerte de dos médicos y un conductor de ambulancia en el marco de la pandemia, el Gobierno hace pública una norma inconsulta y autoritaria, mientras se niega a negociar sobre las condiciones laborales, así como ignora los comunicados que desde hace varios días las agremiaciones del sector salud hemos venido realizando”, se lee en el reporte del gremio.

También aclara el texto que “se debe excluir al personal en formación, dado que precisamente no tiene acreditadas las competencias profesionales para hacer frente a la pandemia, y porque es una propuesta de voluntariado sin garantías. Eso adicionalmente auspicia el ejercicio ilegal de las profesiones, usando mano de obra no calificada”.

Lo mismo señala Steve Caballero, representante de los últimos semestres de la Facultad de Medicina de la UIS, quien agrega que “al igual que muchos de los trabajadores de la salud, no contamos con las medidas de bioseguridad óptima, dado el grado de transmisión entre personas que tiene el virus actualmente”.

Por eso, él recuerda que “desde el pasado 6 de abril, los estudiantes entramos en paro”.

El doctor Juan Durán explica que “el personal de salud está dispuesto a cumplir con su deber y cumplirle a la sociedad, pero ninguna norma nos puede obligar a actos temerarios y acciones suicidas frente a una pandemia que ya ha dejado miles de pérdidas humanas en el mundo, máxime cuando el Presidente de la Nación no garantiza al personal de salud los EPP”.

Agrega que “muchas personas de diferentes profesiones han planteado renuncias masivas, como una posibilidad para que el Estado reconozca la gravedad de la pandemia y la asuma con la responsabilidad del caso”.

“A pesar de las amenazas representadas en el Decreto 538 del 2020, los médicos seguiremos luchando por la vida y la atención médica”, advierte Durán.

“Queremos cumplir con nuestro deber con entrega y vocación solidaria, pero al país no le va a servir una larga lista de personal de salud muerto y sin poder detener la pandemia”, añade el médico.

¿Y los médicos rurales?

De manera adicional, el Director Rjecutivo de la Sociedad Colombiana de Médicos Generales, dijo: “Desafortunadamente quienes en este momento están realizando el rural Servicio Social Obligatorio tendrán que seguir en sus puestos.

“Muchos de estos médicos generales no cuentan con la capacitación ni con los equipos necesarios de bioseguridad, en muchos casos son los únicos que se encuentran en el centro de salud”, anota.

“Ellos tendrán que seguir batallando la enfermedad en las paupérrimas condiciones en las que se encuentran. En muchos casos los pacientes requerirán de traslado a un nivel III o IV para encontrar una unidad de cuidado intensivo. Pero muchos pacientes y médicos rurales se habrán infectado y seguramente morirán por no tener acceso a una prueba diagnóstica y si es necesario a una unidad de cuidado intensivo”, advierte el galeno.

“Debido al altísimo contagio que se pronostica, a la Sociedad Colombiana de Médicos Generales nos ha parecido esta situación como un suicidio para nuestros médicos, quienes hoy no cuentan con el equipo de bioseguridad necesario para la atención, más aún cuando nosotros establecimos que todo paciente es positivo hasta tanto se demuestre lo contrario”.

“Lo decimos porque los estudios nos muestran que hay un alto nivel de personas contagiadas asintomáticas y se evidencia que son hasta un 80% de los infectados sintomáticos; además que por cada infectado asintomático puede llegar a infectar hasta 4 personas por metro cuadrado”, añadió.

Así las cosas, “con este artículo 9 del Decreto 538 tememos un desenlace poco alentador para nuestros médicos rurales y en general para todo el gremio”, puntualizó el doctor Leonardo Sánchez.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila

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