El Gobierno boliviano tomó una drástica decisión diplomática luego de las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre las protestas y la crisis política que atraviesa Bolivia.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Gobierno de Bolivia anunció este martes la declaración de “persona non grata” contra la embajadora de Colombia en ese país, Elizabeth García Carrillo, luego de las recientes declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, sobre la situación política y social que enfrenta la nación andina.
La decisión fue confirmada por el canciller boliviano, Fernando Aramayo, quien aseguró que las afirmaciones del mandatario colombiano representan una injerencia en asuntos internos del Estado Plurinacional.
La tensión diplomática surgió después de que Gustavo Petro publicara un mensaje en su cuenta de X, en el que afirmó que Bolivia atraviesa una “insurrección popular” como respuesta a la “soberbia” del actual Gobierno.
Además, el jefe de Estado colombiano expresó que su administración estaría dispuesta a participar en fórmulas pacíficas para ayudar a resolver la crisis política, siempre y cuando exista una invitación oficial por parte de Bolivia. Además: Evo Morales rompe el silencio tras orden de captura: ¿Qué exige el expresidente?

Bolivia rechaza declaraciones de Gustavo Petro
Las palabras del presidente colombiano provocaron una rápida reacción del Gobierno boliviano, que consideró sus comentarios como inapropiados y contrarios al principio de no intervención entre Estados.
Desde La Paz, las autoridades sostienen que las protestas que vive el país responden a conflictos internos que deben resolverse dentro del marco institucional boliviano y sin presiones externas.
En medio de la controversia, la Cancillería boliviana decidió declarar “persona non grata” a la diplomática colombiana, una figura contemplada en el derecho internacional y que generalmente implica la salida del representante extranjero del territorio nacional. Otras noticias: Petro habla de insurrección en Bolivia y ofrece mediación ante crisis política
#Bolivia ha pedido a la embajadora de #Colombia, Elizabeth García, que salga del país dentro del período estipulado por las normas internacionales, comunicó el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano pic.twitter.com/3o5rfKwUQk
— David de la Paz 戴维 (@daviddelapaz) May 20, 2026
Protestas y bloqueos aumentan la tensión en Bolivia
Bolivia enfrenta desde hace varias semanas una fuerte ola de protestas impulsadas por diferentes organizaciones sociales y sindicales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace apenas seis meses.
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Entre los grupos movilizados se encuentran la Central Obrera Boliviana y organizaciones campesinas, que mantienen bloqueos de carreteras y cercos en distintos puntos estratégicos del país.
Las manifestaciones han generado dificultades en el abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, especialmente en zonas cercanas a la sede de gobierno.
Inicialmente, las protestas buscaban respuestas a demandas sociales y económicas, pero con el paso de los días el principal reclamo pasó a ser la salida del mandatario boliviano. También te puede interesar: Evo Morales declarado en rebeldía: ordenan su captura inmediata en Bolivia

Marchas, enfrentamientos y llamados al diálogo
A las movilizaciones también se sumaron sectores afines al expresidente Evo Morales, quienes realizaron una extensa marcha hacia La Paz junto a otros colectivos sociales. Lea: Evo Morales enfrenta juicio por trata de personas: Fiscalía tiene más de 170 pruebas
Durante las jornadas más recientes se registraron enfrentamientos entre manifestantes y miembros de la fuerza pública en el centro de la capital boliviana. Las autoridades denunciaron actos de vandalismo y daños a bienes públicos durante las protestas.
Mientras tanto, el Gobierno de Rodrigo Paz insiste en mantener abiertos los canales de diálogo con los sectores movilizados, aunque hasta ahora no se han logrado acuerdos que permitan desactivar la crisis.
La nueva controversia diplomática con Colombia añade un componente internacional a un conflicto interno que sigue escalando y mantiene en alerta a la región.










