El libro ‘Zacarías, sucedió aquí allá’ es la prueba de que toda experiencia vivida con intensidad termina encontrando su forma de ser contada.

En la vida de algunos creadores hay un momento en el que todo lo que han hecho se une y encuentra una sola voz. Ahí es cuando realmente nace una obra. Eso pasa con ‘Zacarías, sucedió aquí y allá’, el libro con el que Óscar Martínez entra en la literatura después de muchos años mirando el mundo a través de la fotografía y el arte.
Martínez nació en Bogotá en 1947, pero tiene raíces santandereanas muy fuertes; de hecho, dice con orgullo que es de esta tierra. Ha sido fotógrafo de profesión y artista por convicción. Su trabajo ha retratado territorios, rostros y memorias.
Sin embargo, en este libro aparece algo distinto: la necesidad de contar lo que una imagen, por sí sola, no logra expresar. (Le puede interesar: El lente que nunca se rindió: la historia del ‘mono’ Gilberto)
¡Así nació la obra!

La historia de esta obra empieza en un viaje a comienzos de los años setenta. Junto a un grupo de amigos -Mario Rodríguez McCormick, Jorge Orduz Peralta, Víctor Martínez-Villalba Rodríguez e Iván Darío Martínez Gómez— viajó a Florencia, Italia. No fue solo un cambio de lugar, sino una forma nueva de ver el mundo. Esa experiencia, en la ciudad donde nació el Renacimiento, marcó su sensibilidad y su manera de mirar.
Florencia, con su ambiente lleno de arte, se volvió un lugar revelador. Allí el entonces joven fotógrafo entendió que cada rincón guardaba una historia. En ese contexto nació Zacarías, el personaje principal del libro, que en realidad es una proyección del propio autor. A través de él, Martínez reconstruye recuerdos que son personales, pero que también pueden ser de cualquiera: juventud, descubrimiento y asombro.
Zacarías recorre calles antiguas, mira balcones, captura momentos fugaces, pero también se hace preguntas. Lo que antes era fotografía, ahora se convierte en relato. Las imágenes que quedaron en negativos y papeles pasan a vivir en palabras, en descripciones llenas de sensibilidad. Es como si el autor hubiera esperado años para contar todo eso.
Perfil del maestro
La trayectoria de Martínez como fotógrafo respalda este paso a la escritura. Estudió en el Instituto Técnico Fotográfico y Cinematográfico de Florencia y ha realizado varias exposiciones y publicaciones, entre ellas Santander, un testimonio fotográfico y Barichara, romance de piedra y barro. Todo ese recorrido parece llevarlo, de manera natural, a este libro.

Pero ‘Zacarías, sucedió aquí y allá’ no es solo un ejercicio de memoria. También es una reflexión sobre el tiempo. El “aquí” y el “allá” no son solo lugares, sino emociones que conectan el pasado con el presente. El joven que camina por Florencia y el artista que escribe hoy se encuentran en un mismo punto.
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Martínez no busca idealizar su historia, sino entenderla. Y, al hacerlo, invita al lector a mirar la suya propia. La literatura se vuelve así un espejo donde lo personal también puede ser universal.
Al final, este paso a la escritura no es un cambio inesperado, sino el resultado de una vida dedicada a observar con atención. Óscar Martínez muestra que el arte no tiene fronteras y que, a veces, las palabras llegan cuando las imágenes ya han dicho todo lo que podían decir.













