Este barrio situado en el casco urbano de Piedecuesta cumple 30 años de haber sido fundado por la constructora familiar del alcalde electo de Bucaramanga, Rodolfo Hernández. Sus habitantes procuran trabajar en equipo para sacar adelante su pequeño entorno.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA
Es uno de los barrios más pequeños de los cerca de 86 que hay en Piedecuesta, pues se recorre en tan solo cinco cuadras; pero sin duda, uno de los más tradicionales y representativos del municipio ‘garrotero’. Se trata del barrio San Luis, ubicado en pleno casco urbano de la localidad.
El barrio fue construido en terrenos donde antes funcionaba la famosa cancha de fútbol llamada Maracaná, en honor al glorioso estadio de Río de Janeiro, donde grandes gestas futboleras lo hicieron el más famoso de Brasil. Allí se divertían niños y adultos todos los domingos en lo que era visto como un espectáculo familiar.
El historiador Germán Valenzuela afirma que el terreno, rodeado de cañaduzales donde pastaban desde cabros, burros hasta vacas con gente alrededor pastoreando, fue propiedad de don Luis Avella y su esposa Carmen Rosa de Avella.
“Se notaban bien marcados los caminos de herradura, que conducían a algunas veredas y sitios referentes como la hacienda Villa Felisa, La Mata, La Mata Baja y La Mata Alta, incluyendo El Granadillo”, describe Valenzuela.
Obra de Hernández Suárez
Fue en el año 1985 cuando el constructor Alfonso Hernández Suárez, hermano de Ro-dolfo Hernández Suárez, alcalde electo de Bucaramanga, dio paso a la construcción de 60 viviendas que dieron vida al barrio, caracterizado por sus estrechas cuadras.
El encargado de dirigir la obra de principio a fin fue el maestro Manuel Torres al mando de cerca de 15 obreros de construcción.
“Su nombre es un reconocimiento a don Luis J. Hernández, padre de los hermanos Hernández Suárez, constructores del barrio y quien en vida fue un sastre profesional y su almacén funcionó en el casco y urbano de Piedecuesta”, comenta el historiador consultado.
Una vez urbanizado, poco a poco fueron arribando al barrio decenas de vecinos del antiguo casco urbano de Piedecuesta, Bucaramanga y su área metropolitana así como personas provenientes del departamento de Antioquia y ciudades como Bogotá y Cali.
La primera Junta de Acción Comunal fue bautizada en 1986 como “Asociación de Amigos del Bario San Luis”, siendo su primer presidente Ángel de Jesús Becerra Ayala, actual alcalde de Piedecuesta.
Pequeño con necesidades
Luz Emilia Suárez, actual presidenta de la Junta de Acción Comunal de San Luis, y una de las habitantes más antiguas que tiene el barrio, recuerda que adquirió su casa por un millón 150 mil pesos (costo de la época) y en plena expansión urbanística del municipio.
Según afirma la vocera de la comunidad, es un barrio con calles estrechas y peatonales, que si bien es tranquilo y seguro, tiene muchas necesidades en cuanto a falta de escenarios deportivos, una iglesia, un centro de salud y un salón comunal así como vías de acceso que requieren atención y problemas de movilidad vehicular.
Por su parte, el historiador Germán Valenzuela resume el barrio San Luis como “organizado, conformado por familias trabajadoras que laboran en diferentes oficios, por ejemplo en tiendas, supermercados, panaderías y floristerías... es un sector tranquilo, unido y amante de la paz y el progreso”.
Ficha
Número de viviendas: 60
Número de habitantes: 300
Estrato socioeconómico: 3
Cuadras que lo conforman: Las calles 2 y 3 con carreras 13, 14 y 15.
Límites: Barrios Villanueva, Castellana y Puerto Madero.
Los ‘lunares’ del barrio
*Problema de circulación y demarcación de vías que afectan el normal tránsito por el sector, e incluso el acceso a las viviendas por tratarse de vías peatonales que han sido tomadas como parqueaderos privados.
*La presencia de un lote baldío en la carrera 13 con calle 2 que fue convertido en basurero por personas inescrupulosas y que da un mal aspecto al barrio.
*La comunidad se queja de que en los 35 años que tiene de construido el barrio, sus vías no han sido objeto de un plan de rehabilitación por parte de las autoridades locales.
*El barrio adolece de escenarios para la práctica deportiva y la integración e interacción de los vecinos.












