Uno de los focos del Gobierno será la ganadería y la agricultura que generan el 38.1 por ciento de los gases de efecto invernadero que se producen en el país.

Publicado por: COLPRENSA
Colombia produce el 0,37 por ciento de los gases de efecto invernadero (GEI) que se generan a nivel mundial y que son los causantes del cambio climático.
Aunque es un porcentaje bajo, la cifra podría crecer a futuro si la tendencia de producción se mantiene como hasta el momento especialmente en los sectores: agrícola, ganadero y energético.
En este tema viene trabajando el ministerio de Ambiente y Desarrollo Territorial desde el 2011 y busca diseñar una estrategia transversal con todos los sectores de la economía que logre frenar el crecimiento acelerado de los GEI y que de paso fortalezca al país ante los efectos del cambio climático.
La estrategia se enfocará en el sector ganadero y agrícola que produce el 38,1 por ciento del total del metano y óxidos nitrosos en Colombia. También en el sector energético que a través de la quema de combustibles fósiles produce el 36.6 por ciento de los GEI del país sumado a la deforestación causante del 14.5 por ciento de estos gases.
Aunque los lineamientos de la estrategia se conocerán hasta mayo, el ministerio ya está implementando medidas en el sector ganadero. Una de ellas es la aplicación de esquemas silvopastoriles, donde se reduce el espacio destinado para las reses, se realiza un proceso de arborización y al mismo tiempo se reforestan los suelos y las fuentes hídricas aledañas a estos predios.
La viceministra de Medio Ambiente, Adriana Soto, explicó que estos esquemas se están implementando en 55 mil hectáreas de las regiones Caribe, Cundiboyacense y el Eje Cafetero, donde se ha registrado una disminución de los niveles de metano y de dióxidos nitrosos que se generan con la producción ganadera.
Según Soto con estos esquemas que hace un uso más eficiente del suelo también se protege a los ganaderos, que en un 80 por ciento son pequeños comerciantes, que ante la llegada de las temporadas invernales sufren grandes afectaciones porque no se hace una producción sostenible.














