Falleció a la edad de 67 años. Era natural de Zapatoca, Santander, y fue un gran defensor del medio ambiente.

Falleció el exalcalde de Zapatoca, Salvador Díaz Garzón. Fue un destacado ambientalista, servidor público y hombre de profundas convicciones, cuya vida estuvo dedicada al progreso de su tierra.
Salvador Díaz Garzón será recordado por su invaluable aporte al desarrollo de la Ciudad Levítica, a la que sirvió con entrega y compromiso desde diferentes escenarios de liderazgo.

Se desempeñó como alcalde de su tierra natal a finales de la década de los años ochenta y nuevamente durante el periodo 2012-2015, dejando una huella imborrable en la historia del municipio gracias a su visión de desarrollo, su vocación de servicio y su amor por la comunidad.

Como director de la Corporación Acción y Progreso Sostenible lideró importantes iniciativas en defensa del medio ambiente y la educación ambiental. Su reconocido proyecto “En cada escuela, un vivero” transformó la conciencia ecológica de miles de estudiantes en Colombia, siendo implementado en 3.518 instituciones educativas del país. Esta innovadora propuesta le mereció, en 1991, el prestigioso Premio Nacional Leonidas Londoño Londoño, otorgado por la Federación Nacional de Cafeteros, convirtiéndose en un referente nacional en materia de educación ambiental.

Su amor por la naturaleza se reflejó también en la creación de importantes obras y proyectos como el Centro de Experimentación Ambiental y la consolidación de la citada Corporación Acción y Progreso Sostenible. Con profunda sabiduría afirmaba que “la naturaleza es como la ama de llaves de Dios” y, como le servía a Él, “hay que aprender a abonarla”, frase que resume el espíritu de una vida dedicada a la protección del planeta.

Desde su juventud, cuando cursaba estudios en el Instituto Técnico Industrial Juan XXIII de Zapatoca, mostró una especial sensibilidad por la conservación ambiental. Su formación lo llevó a Cuba, donde investigó sobre Cultura Biológica, y posteriormente a México, donde adelantó estudios ambientales en la Unidad de Capacitación Rural, fortaleciendo los conocimientos que más tarde pondría al servicio de las comunidades.
Su liderazgo trascendió las fronteras municipales. Fue concejal de Zapatoca, asesor ambiental de la Gobernación de Santander y colaborador de entidades como la Fundación Oleoductos de Colombia y Corpoboyacá, siempre trabajando por la sostenibilidad, la educación y el desarrollo regional.
Pero más allá de sus logros públicos, Salvador fue un hombre de familia. Esposo de Mary León Acevedo, hijo de los recordados Ignacio Díaz y María del Tránsito Garzón Granados, y padre de Fredy, Ronald, Cristian Leonardo, Fabián Alberto y Joan Sebastián, encontró en los suyos el apoyo y la inspiración para continuar su incansable labor en favor de la naturaleza y de la sociedad.
Los ciudadanos de Zapatoca, quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y compartir con él, expresan hoy un mensaje de condolencia, solidaridad, estima y respeto a sus familiares, amigos y seres queridos. Su legado permanecerá vivo en cada árbol sembrado, en cada estudiante formado en la cultura ambiental y en cada obra que contribuyó a construir para el bienestar de la comunidad. Paz en su tumba.
















