Colombia
Sábado 07 de septiembre de 2019 - 03:00 PM

La insólita batalla en Colombia entre un sacerdote-gobernador y el templo del “hijo de Lucifer”

En diciembre de 2015, una insólita historia salió a la luz en Colombia: se había abierto un templo para adorar al Diablo en uno de los lugares más católicos del país. Todo se complicó cuando ese mismo departamento eligió un sacerdote católico como gobernador.

Desde 2015 funciona en Quindío un templo para adorar al Diablo. Este es un ritual Luciferino (Foto: Infobae)
Desde 2015 funciona en Quindío un templo para adorar al Diablo. Este es un ritual Luciferino (Foto: Infobae)

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Publicado por: Infobae.Com

Ese lugar, llamado Asociación Templo Luciferino Semillas de Luz, es dirigido por Héctor Londoño, quien se hace llamar Victor Damián Rozo o “el hijo de Lucifer”, un polémico personaje a quienes algunos han catalogado como un estafador y otros siguen como un verdadero guía espiritual que promete fortuna y bienestar por entregar el alma al diablo.

Hoy este Templo Luciferino está en medio de una batalla legal para poder seguir existiendo, en la cual tiene como contendor a un sacerdote, Carlos Eduardo Osorio Buriticá, quien el mismo año que empezó a funcionar este lugar de adoración al diablo fue electo gobernador de Quindío, departamento donde Lucifer erigió su templo.

Desde entonces el sacerdote Gobernador y el brujo luciferino libran una disputa entre demandas y decretos que pretenden acabar las prácticas esotéricas que se llevan a cabo en la Semillas de Luz. El tema ha escalado tanto que el mes pasado el Gobierno Nacional se vio forzado a intervenir, nombrando por medio de un decreto una gobernadora Ad Hoc para tratar el caso, ya que el sacerdote Osorio se encuentra impedido por ser una de las partes en la disputa.

Beatriz Lorena Ríos Cuéllar, funcionaria del departamento de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior, fue la encargada de definir el pleito jurídico, el cual en un estado laico como constitucionalmente lo es Colombia, tiene matices entre el respeto por la libertad de culto y la prohibición de prácticas satánicas explícitamente delimitada en la Constitución y la Ley.

La expectativa por el veredicto final es grande, más en un país tan católico como Colombia, donde tener un templo dedicado a la adoración del diablo era algo impensable hasta hace pocos años.

La historia de Semillas de Luz

En concreto Semillas de Luz está situado en Quimbaya, un pequeño municipio de Quindío con una profunda tradición católica. Para llegar a él hay que ir a las afueras del municipio, a una finca de propiedad de Víctor Damián Rozo, que tiene dos casas, dos piscinas y al fondo la construcción de fachada blanca con una gran puerta negra en medio de dos grandes cruces invertidas.

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La historia de este macondiano lugar gira en torno a la de Héctor Londoño, nombre real de Víctor Damián Rozo, un hijo de chamanes oriundo de Armenia -la capital del Quindío- que empezó a hacerse conocido por publicitar en las redes sociales sus servicios de brujo y espiritista.

Este hijo de Lucifer asegura que fue criado bajo la tradición católica y aunque sus padres eran chamanes y espiritistas nunca renegaron del Dios cristiano. En diferentes entrevistas y videos que se pueden encontrar en su canal de Youtube, narra que su camino como líder espiritual empezó igual que el de sus padres, trabajando de espiritista, pero alternando con toda suerte de trabajos más cotidianos que realizaba para conseguir el sustento, como en almacenes de calzado o vendiendo ropa.

“En un sueño lo vi a él (Lucifer) como un gran ángel negro que me dijo: tú vas a estar para grandes cosas, para agrandar o aumentar la hermandad de mis hijos, para organizar el ejército de los hijos de lucifer”, afirma en una entrevista para Vice, una de las primeras que concedió.

“Yo estoy acá en la tierra para ganar almas para Lucifer, para ese gran dios, yo soy el elegido”, dice en otro video subido a su página de Facebook.

Para Víctor Damián su misión consiste en enfrentar a “La Gran Ramera”, como denomina a la Iglesia Católica, y con ese fin promete fama, fortuna, éxito en el amor o en los negocios a las personas que acepten ser parte de un ritual satánico para entregarle su alma al diablo.

Estos rituales también los publicita por medio Youtube y Facebook e incluyen el uso de estrellas de David, fuego, incienso, rezos, y en los que no realiza en el templo, sacrificios de animales.

Pero la polémica alrededor de este particular personaje no solo parte de su devoción a Satanás, sino porque muchas de las cosas que promete o publicita han resultado ser falsas.

Sobre esto han escrito muchos artículos en La Crónica del Quindío, principal periódico de la región, que le ha hecho un seguimiento a Víctor Damián Rozo y su Templo luciferino desde el momento en que se conoció su existencia.

Ahí por ejemplo se han publicado historias de personas que han salido con el “hijo de Lucifer” afirmando que después de entregarle su alma al diablo han recibido fortuna o se han curado de la salud, pero que después le revelaron al medio que recibieron dinero por dar esas declaraciones.

Publicado por: Infobae.Com

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