Un paso fundamental en la estrategia de realizar una reforma agraria fundamentada en la entrega de tierras a los más pobres, dio éste sábado el presidente de la República, Gustavo Petro, al dar a 50 familias campesinas las 591 hectáreas de la finca Támesis que perteneció al jefe paramilitar Carlos Castaño Gil.

Publicado por: Colprensa
Pero el acto no sólo sirvió para que reivindicara el derecho de los pobres a tener tierras que sean improductivas o como en este caso que bienes que han sido incautados por el Estado en especial a los narcos, sino que también hizo anuncios sobre su política de sometimiento a grupos ilegales.
En la finca, ubicada a siete kilómetros de Montería, Petro dijo que este será el primer día de una política de entrega de tierras que debe ir hasta el último día de su gobierno, lo cual será constante.
El mandatario indicó que este predio que fue despojado a los narcotraficantes, por favorecimiento de funcionarios corruptos de Sociedad de Activos Especiales, seguía siendo manejado para el usufructo de los narcotraficantes, e incluso sostuvo que se tiene la facturación que así lo evidencia.
Incluso aprovechó uno de los momentos para controvertir a quienes le cuestionan por sus comentarios, “ahora se ha puesto de moda el presidente no puede hablar porque el dólar se sube o se cae, pero hay que decir, acá se están robando los bienes que la justicia le ha extinguido a las mafias”.
Al hablar sobre la política de sometimiento a la justicia, que la misma no es “para hacer fiesta, es para hacer reparación genuina. Es una burla para la paz que hayan usado la finca para seguir con los negocios de los narcos”.
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Indicó que además los narcos podrán decir que “Petro se le pueden dar tres vuelticas mientras vamos traquetiendo, eso no es así”. Aseguró que sabe que el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso quiere ser gestor de paz, “hablemos, no tengo temor, de debe haber verdad”.














