Más de 56.000 personas han sido desplazados en medio del conflicto entre grupos armados.

Publicado por: Redacción Nacional
Un informe de Human Rights Watch (HRW) publicado este miércoles alerta sobre el aumento de la violencia en la región del Catatumbo, donde el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y el Frente 33 de las disidencias de las Farc se disputan el control territorial. Lea también: Cámaras captan a niña escondiéndose en una tienda de un hombre que la seguía
Según la organización, ambos grupos han cometido asesinatos, secuestros y desapariciones, generando uno de los mayores desplazamientos forzados en Colombia en décadas.
Guerra por el control de Catatumbo

Desde el 16 de enero de 2025, el Eln lanzó una ofensiva para recuperar territorios estratégicos en Norte de Santander, una zona clave para el narcotráfico y la economía ilegal.
En este proceso, ha atacado a civiles acusándolos de colaborar con el Frente 33, una facción disidente de las Farc que se fortaleció tras la firma del acuerdo de paz en 2016. Lea también: Consulta popular: ¿Por qué excluye la reforma a la salud?
“Nuestra investigación apunta a que el Eln está cometiendo abusos generalizados contra la población civil en su intento por recuperar el control del Catatumbo”, declaró Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de HRW.
El informe también documenta crímenes cometidos por el Frente 33, como el reclutamiento forzado de menores, trabajos forzados y asesinatos selectivos.
Ataques, secuestros y asesinatos

El 16 de enero, el Eln coordinó ataques en los municipios de Teorama, Convención Hacarí, Tibú y El Tarra. Según testigos, los guerrilleros irrumpieron en viviendas en busca de presuntos colaboradores del Frente 33, ejecutando a algunas personas en el acto y secuestrando a otras.
El Frente 33, por su parte, ha impuesto su dominio en varias comunidades mediante amenazas y violencia, obligando a campesinos a realizar trabajos forzados y reclutando a menores.
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Entre el 16 de enero y el 8 de marzo, HRW registró 78 homicidios en la región, una cifra cuatro veces superior al promedio mensual de 2024. Lea también: Giro en caso del asesinato de Pecci: familia demandan a Colombia y al hotel por negligencia
El 3 de marzo, el Eln liberó a 22 secuestrados, incluidos tres menores, pero muchas familias siguen sin noticias de sus desaparecidos y temen represalias si denuncian los crímenes.
El conflicto golpea a niños y escuelas

Uno e los aspectos más alarmantes del informe es el impacto del conflicto en los menores. Entre enero y febrero, 44 niños y adolescentes fueron rescatados de los grupos armados, la mayoría en poder del Frente 33.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) reportó que algunos de estos menores son de otras regiones de Colombia e incluso de Venezuela. Lea también: Crimen del director de La Modelo: a juicio policía que restringió a periodistas
El conflicto también ha afectado la educación: más de 46.900 niños han dejado de asistir a clases por el violencia y las amenazas a los docentes. Muchos profesores han huido de la región, y varias escuelas han sido abandonadas.
Éxodo masivo y control de la población

La Defensoría del Pueblo señaló que el desplazamiento forzado en el Catatumbo es el más grande registrado en la región desde 1997. Más de 56.000 personas han abandonado sus hogares, con Cúcuta y Ocaña recibiendo a la mayor parte de los desplazados.
Tanto el Eln como el Frente 33 han impuesto normas de control social en las comunidades. Habitantes de la zona reportaron la existencia de “campamentos de “resocialización”, donde quienes desobedecen las reglas de los grupos armados son obligados a realizar trabajos forzados. Lea también: Nueva denuncia contra Alfredo Mondragón: Lo acusan de injurias y hostigamiento
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Los líderes comunitarios también han sido blanco de ataques. El 17 de enero, Pedro María Ropero, líder del corregimiento de Campo Seis en Tibú, fue asesinado tras oponerse a la imposición de una Junta de Acción Comunal por parte del Frente 33.
Ante el aumento de la violencia, el Gobierno suspendió las negociaciones de paz con el Eln en enero y declaró el “estado de conmoción interior” en la región.















