Los atentados provocaron caos en el centro urbano y afectaron tanto a civiles como a personal militar.
Publicado por: Redacción Nacional
Una mañana de terror vivió este miércoles 16 de abril el municipio de Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, tras registrarse dos explosiones ocurridas con apenas minutos de diferencia. Los ataques dejaron un hombre muerto, un soldado y un civil heridos, y una comunidad en vilo en plena Semana Santa.

El hecho más trágico ocurrió frente a la sede de la Unión de Trabajadores de la Industria Energética Nacional, donde un artefacto explosivo, al parecer una granada, fue lanzado por presuntos integrantes del frente Jaime Martínez, una facción de las disidencias de las Farc comandada por alias Iván Mordisco.
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La onda expansiva alcanzó de lleno a un conductor de grúa que se encontraba estacionado en el lugar, quien murió de inmediato. Otro funcionario que se encontraba cerca sufrió graves heridas y fue trasladado de urgencia al Hospital Francisco de Paula Santander.
Pocos minutos después, una segunda explosión sacudió la zona, esta vez a escasos 100 metros del primer ataque. En esta ocasión, un soldado resultó herido y un perro antiexplosivos murió en el lugar. Ambas detonaciones causaron también daños materiales en viviendas cercanas, lo que llevó a un inmediato despliegue del Ejército y la Policía para asegurar el área y atender la emergencia.
Racha de violencia
Estos actos violentos se suman a una serie de hechos recientes que reflejan la compleja situación de orden público en el Cauca. Apenas el pasado 7 de abril, el soldado Julio César Vásquez fue secuestrado en este mismo departamento mientras se encontraba desarmado y vestido de civil. Una semana después, su cuerpo fue hallado en zona rural del corregimiento de Potrerito, en Jamundí, Valle del Cauca.
Como respuesta, el Gobierno ha intensificado los operativos en el suroccidente del país. El pasado 9 de abril fue abatido alias “Paisa Duber”, señalado como uno de los principales reclutadores de menores y cabecilla de la estructura Armando Ríos, también al servicio del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias. Según el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, esta acción representa un golpe estratégico a la capacidad operativa y financiera del grupo criminal.

En las últimas dos semanas, la fuerza pública abatió a cuatro integrantes del EMC en la zona y capturó a otros cuatro. Además, se tiene información de al menos tres muertos adicionales y un número indeterminado de heridos que habrían sido evacuados por sus propios compañeros.












