La grave situación vuelve a poner en la mira a los centros penitenciarios del país y a la posible infiltración de redes criminales dentro de estas instituciones.

Publicado por: M.P.
Una nueva alerta de corrupción y complicidad dentro del sistema penitenciario colombiano se registró en la cárcel de Pasto, en el departamento de Nariño. Un dragoneante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) fue capturado tras ser descubierto intentando ingresar una cantidad significativa de cocaína, camuflada en el interior de su cinturón.
El hecho ocurrió durante los controles rutinarios de ingreso al penal, cuando el comportamiento del funcionario despertó sospechas entre el personal de seguridad. Ante la alerta, se procedió a una revisión minuciosa, encontrando en su poder cerca de media libra de la sustancia ilícita, lista para ser distribuida en los patios donde permanecen los internos.
Lea: César Restrepo desmiente intento de atentado contra Petro tras hallazgo de artefacto en Bogotá

Redes delictivas dentro del penal
Cristian Rosero, director del establecimiento carcelario, confirmó la detención y calificó el caso como un hecho de extrema gravedad, no solo por la sustancia incautada, sino también por el método empleado para su camuflaje. “En las últimas horas dimos captura de un funcionario dragoneante quien portaba sustancias psicoactivas, cocaína, las llevaba camufladas en su correa y pretendía ingresarla a los patios de los internos”, explicó Rosero en entrevista con RCN Radio.
El funcionario fue puesto a disposición de las autoridades judiciales y ahora enfrenta cargos por tráfico de estupefacientes, agravados por su condición de servidor público y por cometer el hecho dentro de una institución carcelaria.
Esta no es la primera vez que un caso similar sacude al centro penitenciario de Pasto. Entre 2024 y lo que va de 2025, al menos seis funcionarios han sido investigados por intentar ingresar drogas u objetos prohibidos a los pabellones, situación que, según Rosero, se ve agravada por la presión de redes criminales que operan desde el interior del penal y que también involucran a algunos funcionarios.
“Hemos recibido llamadas intimidantes de estas redes, conformadas por los privados de libertad y algunos funcionarios involucrados. Además, nuestros oficiales de vigilancia y custodia son amenazados mediante panfletos para evitar que cumplan con sus deberes”, denunció el director del penal, quien además solicitó medidas de seguridad urgentes para su equipo de trabajo.
Un arma descubierta en La Picota
A esta preocupante situación se suma el hallazgo reciente de un arma de fuego que pretendía ser ingresada a la cárcel La Picota, en Bogotá, mediante una encomienda. El Inpec informó que durante un control de rutina realizado el pasado viernes 30 de mayo, una pistola CZ calibre 9 milímetros, con proveedor y diez cartuchos, fue detectada en el área de recepción de paquetes, gracias al uso de rayos X.
Publicidad
La encomienda, enviada por la empresa Inter Rapidísimo, generó sospechas por su contenido irregular. Ante el hallazgo, se activaron los protocolos de seguridad y se solicitó la intervención del equipo antiexplosivos de la Policía y el Ejército Nacional para descartar la presencia de artefactos peligrosos.
Hasta el momento, no se ha identificado al destinatario del paquete, pero las autoridades mantienen la investigación abierta, mientras se refuerzan los controles para prevenir nuevos intentos de ingreso de elementos prohibidos.
Lea más: Maciel Gómez, la dj y comunicadora social asesinada en fiesta electrónica en Puerto Colombia















