Lorena rompió el silencio tras décadas de dolor: fue víctima de abuso y explotación por parte de quienes debían protegerla.

Publicado por: Redacción Colombia
Lorena, una joven bogotana de 26 años, decidió alzar la voz en el podcast Más allá del silencio y reveló una de las historias más dolorosas de su vida: desde los tres años fue víctima de abuso sexual y explotación a manos de su propia familia. Su testimonio destapa una realidad que aún golpea a cientos de niños en el país.
Nacida en Ciudad Bolívar, Lorena creció bajo el cuidado de su abuela, su tía y su madre adolescente, quien debía trabajar. Sin embargo, en ese círculo cercano comenzó la pesadilla.
El primer abuso lo sufrió el día de su tercer cumpleaños, cuando un primo de su madre, con engaños, la llevó a su casa y la violentó de forma atroz. “Solo quería que alguien entrara y me sacara de ahí”, relató entre lágrimas.
Una red de explotación infantil
Poco después, un familiar político empezó a comercializarla. La sacaba de casa con la excusa de jugar con su hija y la entregaba a desconocidos en distintos lugares. En un garaje, Lorena recuerda haber visto a otras niñas víctimas de la misma red, controlada por un hombre al que todos llamaban “el Tío”.
“Llegaban hombres muy bien vestidos, de traje, y eran ellos mismos quienes se aprovechaban de nosotras”, denunció.
Víctima de su propio padre y abuelos
La violencia se extendió también en la casa paterna. Allí, Lorena fue abusada por cuatro personas distintas: su padre biológico, su abuelo, un tío y un amigo de la familia.
“Uno de pequeño piensa que el papá debe ser el héroe, no quien vea a una niña como una mujer”, dijo con dolor.

El fin del silencio y un camino de esperanza
El ciclo de abusos terminó cuando su tía asumió de manera estable su cuidado y la acercó a Elizabeth Gómez, líder social que creó la fundación SEA, Construyendo Esperanza y Amor para un Futuro Mejor, en el barrio Paraíso. Allí Lorena encontró apoyo, protección y la posibilidad de reconstruir su vida.
Hoy, con valentía, decidió contar su historia para que otras víctimas sepan que no están solas y para exigir justicia frente a una realidad que sigue ocurriendo en silencio en muchas familias colombianas.
















