Medicina Legal concluyó que la familia murió por intoxicación con fosfina tras una fumigación en el hotel.

Publicado por: M.P.
La tragedia de una pareja y su hijo de 4 años en un hotel de San Andrés sigue generando interrogantes entre autoridades y familiares. El viaje, que inició como un plan de descanso, terminó convertido en un caso judicial con múltiples hipótesis sobre lo ocurrido dentro de la habitación 404 del hotel Portobelo.
Necropsias apuntan a un químico letal prohibido en hoteles
El hallazgo estremecedor se produjo el 11 de julio, cuando familiares de las víctimas pidieron abrir la habitación al notar que no respondían a los llamados. Allí encontraron sin vida a Viviana Canro, Nelson Martínez y el pequeño Matías.
Días más tarde, Medicina Legal entregó un informe concluyente: la causa del deceso fue intoxicación con fosfina, un gas altamente tóxico que se libera tras el uso de fosfuro de aluminio, sustancia destinada únicamente a bodegas agrícolas y prohibida en espacios cerrados.

Empresa de fumigación rechaza señalamientos
Las indagaciones llevaron la atención hacia la habitación 405, contigua al lugar de la tragedia, donde la empresa Livco EU realizó una fumigación un día antes. El técnico a cargo reportó el uso de un producto insecticida de aplicación urbana, distinto al que reveló Medicina Legal en las necropsias.
El representante de la compañía afirmó que no han utilizado fosfuro de aluminio y que el procedimiento siguió los protocolos. Sin embargo, expertos en toxicología advierten que la presencia de fosfina no se corresponde con el producto registrado en el informe.
Mientras la Fiscalía adelanta un proceso por homicidio culposo, la familia Martínez Canro exige respuestas y asegura que no descansará hasta que se determinen las responsabilidades del hotel y la empresa contratada para el procedimiento de control de plagas.
















