La Fuerza Pública activó un vasto plan de búsqueda, con operativos en los corredores viales y zonas montañosas que conectan Piendamó y Cajibío.

La profunda crisis de seguridad que azota el departamento del Cauca alcanzó un nuevo nivel con el secuestro de Miguel Ayala de 23 años, hijo y mánager del cantante de música popular Giovanny Ayala, en un incidente ocurrido en la Autopista Panamericana.
El secuestro se reportó cerca de las 7:00 de la noche del martes, 18 de noviembre, cuando Miguel Ayala y su acompañante se movilizaban en una camioneta sobre el corredor vial que conecta Popayán con Cali. El retén ilegal se produjo a la altura de la vereda El Túnel, en jurisdicción del municipio de Piendamó.
¿Qué se sabe del secuestro del hijo de Giovanny Ayala?
Según los reportes preliminares de las autoridades, el joven quien regresaba tras compromisos artísticos en el departamento del Cauca, se dirigía al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón en Palmira y fue interceptado por un grupo de dos vehículos y una motocicleta con personal fuertemente armados.
“Los agresores obligaron al conductor a retornar en dirección a Popayán y posteriormente desviaron el automóvil hacia el sector de Las Tres Margaritas, con rumbo al lago El Bolsón, zona rural de Cajibío,” precisó una fuente de la Fuerza Pública.
Desde que fueron forzados a descender del vehículo en la zona rural de Cajibío, en el centro del Cauca, se desconoce el paradero tanto de Miguel Ayala como de su mánager.

Los operativos en la zona del secuestro
El hermetismo por parte de las autoridades que asumieron la investigación, rodea las hipótesis sobre los autores materiales y los motivos del secuestro. En la zona es conocida por la fuerte presencia de estructuras armadas ilegales y en este momento disidencias de ‘Iván Mordisco’ han realizado ataques a la fuerza pública en la búsqueda del control territorial en las áreas como el corregimiento de Huisitó, donde Ayala había tenido una presentación el fin de semana.
Este grave suceso no solo pone en vilo a la familia del artista y a la industria musical, sino que también subraya la espiral de violencia que se vive en la región, marcada por ataques sistemáticos de las disidencias de las Farc y el asesinato de líderes sociales.
Hasta el momento la familia del también artista no se ha pronunciado al respecto y continúan a la espera de ser contactados o que su hijo sea liberado.
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La situación de orden público que vive el Cauca
En Jambaló, por ejemplo, se registraron fuertes hostigamientos desde la madrugada de este miércoles. Hombres de la columna ‘Dagoberto Ramos’ utilizaron megáfonos para anunciar sus acciones violentas contra la estación de Policía, seguidas por detonaciones y ráfagas de disparos que han puesto en riesgo a la población civil. El Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) reportó la “interrupción de actividades y riesgo para viviendas, escuelas y procesos comunitarios”.
Otros ataques simultáneos sacudieron a Silvia, Corinto y Piendamó. En Popayán, capital del departamento, la aparición de pancartas firmadas por la estructura criminal evidenció su capacidad de penetración en el centro urbano. La situación se agrava con incidentes como la caída accidental de un dron cargado de explosivos en una finca de Cajibío, generando alarma y daños en la infraestructura eléctrica.
Esta escalada de violencia se registra menos de una semana después de la emboscada contra el senador Temístocles Ortega Narváez en el mismo sector de El Túnel, un evento que ya había encendido las alarmas sobre la seguridad en la Panamericana, un corredor vital para el país.

















