El operativo permitió recuperar especies vulnerables y reforzar la vigilancia en áreas ecológicas del archipiélago.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La Armada de Colombia adelantó nuevas acciones de vigilancia en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en una operación que permitió reafirmar los esfuerzos de protección ambiental en esta zona estratégica del Caribe. La institución confirmó que el procedimiento se desarrolló en medio de labores de control destinadas a resguardar uno de los ecosistemas más sensibles del país.
Interdicción en zona de alto valor ecológico
La acción tuvo lugar en el banco Quitasueño, un sector reconocido por su importancia para la conservación marina. A 127 kilómetros de Providencia, unidades del Comando Específico de San Andrés y Providencia detectaron una embarcación tipo langostera que operaba sin autorización en un Área Marina Protegida (AMP).
El barco, identificado como “Cap Loo” y de bandera nicaragüense, fue inspeccionado por los uniformados, quienes hallaron más de 180 kilogramos de pesca que habría sido recolectada de manera ilegal. En la embarcación también fueron ubicados cinco ciudadanos nicaragüenses, elementos de buceo, redes y herramientas utilizadas para la extracción de especies marinas.
Entre los productos decomisados se contaron 154 kilogramos de langosta, cinco kilogramos de langosta ovada, 13 kilogramos de pepino de mar, seis kilogramos de aleta de mantarraya y cuatro kilogramos de King Crab. Todos los elementos, junto con los tripulantes, fueron trasladados al buque ARC Providencia y posteriormente entregados a las autoridades en la isla de San Andrés. En el proceso participaron la Secretaría de Agricultura y Pesca, la Corporación Coralina y Migración Colombia.
Una segunda embarcación también fue intervenida
La Armada reportó un segundo caso reciente en la misma zona, donde otra embarcación de bandera nicaragüense fue interceptada tras una alerta emitida por pescadores colombianos. El barco “Miss Isamar”, también tipo langostera, fue ubicado por unidades de Guardacostas y la Patrullera Oceánica ARC Victoria.
Durante la verificación se encontraron 67 kilogramos de langosta y pez sierra, un kilogramo adicional de langosta ovada y equipos de pesca, entre ellos compresores, arpones artesanales, ecosondas y nueve canecas de combustible.
El capitán de corbeta Julián Díaz reiteró que estas operaciones buscan proteger la Reserva de Biósfera Seaflower y apoyar a las comunidades que ejercen una pesca sostenible en el archipiélago. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar si ambos grupos estarían vinculados a redes organizadas de pesca ilegal en el Caribe colombiano.















