Uno de los uniformados era oriundo del municipio de San Miguel, en Santander.

Publicado por: Redacción Nacional
Con un recorrido por el centro de Cali y un acto solemne en la Catedral Metropolitana, la Policía Nacional y las autoridades locales despidieron este viernes a los dos agentes asesinados en un atentado con explosivos ocurrido el pasado martes en la capital del Valle del Cauca.
Los féretros de los patrulleros Jorge Gómez (oriundo de San Miguel, Santander) y Robert Melo fueron escoltados por unidades de la Policía Metropolitana de Cali hasta el templo, donde se celebró una eucaristía en su honor. A la ceremonia asistieron altos mandos de la institución, familiares de las víctimas, compañeros de servicio y representantes de la Alcaldía de Cali. Puede leer: Uno de los policías muertos en el atentado terrorista en Cali era santandereano

Al término del sepelio, el brigadier general Edwin Urrego expresó su pesar por el asesinato de los uniformados y destacó su labor al servicio de la ciudadanía.
“Hoy es un día triste para nuestra Policía porque despedimos a dos de nuestros hombres que prestaban el servicio aquí en la ciudad, brindando seguridad a aquellas personas que salían temprano a hacer ejercicio”, dijo el oficial a la agencia EFE.
Quiénes eran los policías asesinados en Cali
Jorge Gómez, de 36 años, llevaba 15 años de servicio en la Policía Nacional, mientras que Robert Melo, de 33, acumulaba 12 años de trayectoria institucional. Ambos patrullaban en una motocicleta cuando fueron atacados con una carga explosiva activada a su paso.
De acuerdo con el alcalde de Cali, Alejandro Eder, los uniformados atendían una supuesta emergencia en la zona cuando se produjo el atentado.

El mandatario local lamentó que el ataque se haya registrado en plena época navideña y advirtió sobre el resurgimiento de la violencia armada en el país. Lea además: Ataque terrorista en Cali deja dos policías sin vida
“En este 2025 ha vuelto el terrorismo a nuestro país”, afirmó Eder.
De manera preliminar, las autoridades atribuyen el atentado a integrantes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln). El ataque ocurrió durante la última jornada de un paro armado convocado por ese grupo ilegal, en protesta por lo que denominan “amenazas de intervención imperialista” y una “nueva fase del plan neocolonial” del presidente estadounidense Donald Trump. La jornada incluyó acciones violentas contra la fuerza pública y la infraestructura en varios departamentos del país.
















