La operación fue celebrada por el Gobierno, pero expertos y líderes políticos advierten riesgos de fondo que podrían afectar al país en los próximos años.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El Gobierno colombiano realizó este martes la mayor emisión de deuda externa de su historia, al colocar bonos globales por 4.950 millones de dólares en los mercados internacionales, con vencimientos en 2029, 2031 y 2033, según informó el Ministerio de Hacienda.
La operación, que registró órdenes de compra por hasta 23.200 millones de dólares, permitió cubrir una parte sustancial de las necesidades de financiamiento previstas para 2026. Los bonos se emitieron con un cupón promedio del 5,93 %, destacándose el mayor interés por los títulos a 2029, que alcanzaron los 2.000 millones de dólares con una tasa del 5,375 %.
De acuerdo con la cartera de Hacienda, más de 290 inversionistas participaron en la colocación, principalmente de Reino Unido y Estados Unidos, lo que el Gobierno interpreta como una señal de confianza en la estrategia de manejo de la deuda pública y en la diversificación de la base de financistas internacionales.
Sin embargo, esta operación no ha sido vista con buenos ojos por parte algunos analistas económicos. La cercanía con las elecciones, la inflación y el escenario de estrechez fiscal generan dudas.

Riesgos fiscales y deterioro financiero: la lectura crítica del mercado
La interpretación oficial contrasta con el análisis de Diego Palencia, socio de Solidus Capital – Banca de Inversión. El analista, en conversaciones con Vanguardia, advierte que la magnitud de la emisión no refleja fortaleza, sino fragilidad estructural de las finanzas públicas.
Palencia sostiene que un manejo fiscal sostenible exige equilibrio entre ingresos tributarios sólidos, confianza inversionista y control del gasto. Desde su perspectiva, Colombia ha fallado en ese balance desde 2022, lo que se refleja en un encarecimiento abrupto del financiamiento: “hace tres años el país se financiaba en dólares cerca del 2 % y hoy lo hace a tasas cercanas al 9 %; en pesos, pasamos del 4 % a niveles alrededor del 13 %”.
El analista advierte que, con altos niveles de endeudamiento, volatilidad cambiaria y tasas de interés históricamente elevadas, el servicio de la deuda presiona de manera significativa el flujo de caja del presupuesto de 2026. En ese contexto, afirma que la elevada demanda por los bonos no debe interpretarse como apetito genuino, sino como resultado de obligaciones operativas de los creadores de mercado.
Palencia también subraya que los indicadores de riesgo, como los CDS a 1, 5 y 10 años, sitúan a Colombia en una posición más débil que economías comparables de la región, anticipando una posible pérdida adicional en la calificación crediticia internacional.
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Reacciones políticas y choque de narrativas con el Ministerio de Hacienda
La emisión provocó una rápida reacción del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien vinculó el endeudamiento con un deterioro del entorno productivo y laboral. En un mensaje publicado en X, señaló que el Gobierno ha recurrido a deuda a tasas “insostenibles”, lo que, en su opinión, ha generado una apreciación artificial del peso que golpea a sectores exportadores intensivos en empleo, como la floricultura y los servicios tercerizados.
Uribe advirtió además sobre un clima de “pánico económico” que, según su lectura, estaría frenando nuevas inversiones y comprometiendo la estabilidad futura del mercado laboral, en un contexto de mayores impuestos y rigideces presupuestales.
El dólar Petro otro golpe a los trabajadores
— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) January 14, 2026
El desespero por elegir a Cepeda con déficit y endeudamiento insostenibles, ha llevado al Gobierno a endeudarse en otros 11 mil millones de dólares, con 6 mil millones con tasa de interés de “gota a gota”, 13,5%.
Estos dólares, más…
En la misma línea crítica, la senadora Angélica Lozano, del Partido Alianza Verde, alertó que los próximos gobiernos enfrentarán una carga superior a 600 billones de pesos en deuda, con obligaciones inmediatas que superarían los 50 billones en los primeros meses del siguiente mandato. Para la congresista, el actual nivel de endeudamiento no constituye una herencia manejable, sino una hipoteca financiera de largo plazo.
¡Ojo a la bomba de tiempo fiscal que se está armando @petrogustavo! 🚨
— Angélica Lozano Correa (@AngelicaLozanoC) January 14, 2026
Los próximos dos gobiernos tendrán que pagar más de $600 BILLONES en deuda. Nos están dejando un escenario de asfixia financiera.
La rigidez será brutal.
El nuevo gobierno tendrá que pagar más de 50… https://t.co/UVaMdK1lAP pic.twitter.com/IgAjT70aD7
Estas posiciones contrastan con la del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien defendió la operación asegurando que la sobredemanda evidencia confianza en la gestión fiscal y en la capacidad del país para cumplir sus compromisos. Desde la visión oficial, la emisión hace parte de una estrategia planificada para asegurar liquidez, extender plazos y mantener acceso a los mercados internacionales en un entorno global aún restrictivo.













