El modelo formal y personalizado gana terreno mientras colegios tradicionales enfrentan cierres y reestructuración.

Publicado por: Redacción Nacional
El inicio del calendario escolar marca un momento de transformación para el sistema educativo colombiano. Mientras el sector tradicional atraviesa una reestructuración significativa —con el cierre reportado de 35 colegios privados en Bogotá—, la educación flexible formal emerge como una de las alternativas con mayor crecimiento y proyección.
Lo que antes era una opción dirigida a familias con necesidades específicas hoy se posiciona como una tendencia en expansión. Padres y estudiantes priorizan alto rendimiento académico, bienestar emocional y uso intensivo de tecnología como pilares fundamentales del proceso educativo.

Crecimiento sostenido y resultados en pruebas nacionales
El avance del modelo se refleja en cifras. El Colegio Monterrosales Homeschool reportó un aumento de 2.000 estudiantes al cierre de 2025, pasando de 10.000 a 12.000 matriculados, lo que representa un crecimiento del 20 % en un año. Lea: La tormenta perfecta para la educación privada
En términos de desempeño académico, la institución se ha mantenido en el rango de excelencia (Categoría A+ / Muy Superior) según resultados del ICFES, lo que refuerza la tesis de que la educación flexible no compromete el rigor académico.

Una transformación en la forma de aprender
Para Daniel Rivero, rector y fundador de Monterrosales, el fenómeno responde a una desconexión entre el modelo tradicional y las necesidades actuales. Además: Un colegio con décadas de historia se despide por falta de estudiantes
“El problema no es que las familias estén huyendo de la educación, están huyendo de la rigidez. Buscan una experiencia escolar que respete sus ritmos y talentos”, afirma Rivero.
Según el directivo, el éxito en las Pruebas Saber es consecuencia de un entorno menos rígido y más enfocado en metas personalizadas. “Un estudiante feliz y autónomo rinde mejor que uno presionado por un sistema tradicional de ocho horas diarias”, sostiene.

Los motores de la educación flexible
Expertos señalan tres factores que explican la migración hacia este modelo:
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Personalización con inteligencia artificial
El uso de herramientas basadas en datos permite detectar debilidades en competencias específicas y ajustar contenidos antes de evaluaciones nacionales.
Bienestar y salud mental
La reducción de desplazamientos y horarios extensos busca disminuir el agotamiento, favoreciendo la concentración y el aprendizaje profundo.
Formalidad y proyección internacional
A diferencia de opciones informales, el modelo ofrece titulación formal y programas bilingües, facilitando el acceso a universidades en Colombia y el exterior.

¿Un cambio estructural en el sistema educativo?
El auge de la educación flexible plantea un debate sobre la evolución del sistema educativo colombiano. Más allá del lugar físico donde se estudia, la discusión se centra ahora en la metodología y la adaptación a las dinámicas contemporáneas. Otras noticias: Dos colegios de gran tradición se fusionarán: así será el cambio
“Estamos demostrando que se puede ser flexible y mantener excelencia académica al mismo tiempo. Ese es el futuro”, concluye Rivero.
El comportamiento del sector en 2026 podría definir si esta modalidad se consolida como un complemento o como un nuevo estándar dentro del panorama educativo nacional.










