Un grupo de investigadoras de Colombia, Noruega, Suecia y Mali pondrá la mirada sobre una pregunta clave para entender los conflictos armados: cómo han participado las mujeres en la guerra y qué lugar han ocupado luego en los procesos de paz, la justicia transicional y la reincorporación.

Publicado por: Redacción Colombia
Colombia será uno de los territorios centrales de una nueva investigación internacional que busca leer el conflicto armado desde una pregunta todavía incómoda para muchos relatos oficiales: ¿qué lugar han ocupado las mujeres no solo como víctimas de la guerra, sino también como sujetas políticas dentro de ella y en las transiciones hacia la paz? El estudio se desarrollará también en Mali y pondrá en diálogo dos contextos marcados por violencias prolongadas, disputas armadas y complejos procesos de reconstrucción social y política.
La investigación, titulada La participación de las mujeres en la violencia política y las transiciones políticas en Colombia y Mali, es fruto de un convenio entre la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), de Colombia; el Instituto Noruego de Asuntos Internacionales (NUPI); la Universidad de Defensa Sueca (SEDU), y el Institut des sciences humaines (ISH), de Mali. El proyecto está dirigido por Jenny Lorentzen, investigadora principal y experta en género, conflicto y seguridad, y llega al país en un momento en que sigue siendo urgente revisar quiénes han sido visibles en los relatos sobre guerra y quiénes han quedado en los márgenes.

En el caso colombiano, el trabajo contará además con el acompañamiento de Jakeline Vargas Parra, subdirectora nacional académica de la ESAP; Priscyll Anctil Avoine, docente asociada de la Swedish Defence University, y Yira Miranda Montero, asistente de investigación. Según el comunicado, estas investigadoras acumulan más de una década de trabajo alrededor de la reincorporación de mujeres excombatientes a la vida civil, su agencia política y las transiciones del posacuerdo. Su trayectoria ha sido especialmente relevante en los Santanderes, donde han impulsado la aplicación del enfoque de género en procesos de reintegración junto a organizaciones sociales, universidades y entidades como la ARN, la UNAB, la Fundación Lüvo, Las del Común y Comuneras Mujeres y Diversidad.
El núcleo del proyecto apunta a una discusión de fondo: la participación de las mujeres en los grupos armados no puede analizarse de manera aislada ni reducirse a categorías homogéneas. Lo que esta investigación se propone es rastrear cómo esas trayectorias se transforman o son bloqueadas cuando llega el momento de las negociaciones, la justicia transicional y la reorganización de la vida política en tiempos de posacuerdo. Es decir, no se trata solo de mirar la guerra, sino de seguir las huellas que deja en los espacios donde se define la paz.
El proyecto, financiado por el Consejo de Investigación de Noruega, parte además de una constatación que el propio comunicado subraya con claridad: pese a años de impulso internacional a la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad, las mujeres continúan siendo marginadas en numerosas negociaciones y procesos de paz. Esa exclusión no es menor. En contextos atravesados por la guerra, apartar a las mujeres de las decisiones sustantivas implica limitar la comprensión de lo ocurrido, empobrecer los mecanismos de verdad y reparación, y debilitar las bases mismas de una paz duradera.

La apuesta metodológica del estudio será comprensiva. Las investigadoras recopilarán testimonios, experiencias y conversaciones en distintos lugares de Colombia y Mali para examinar la participación política de las mujeres en grupos armados, escenarios de negociación y diversas formas organizativas del posacuerdo. En un campo donde con frecuencia se ha hablado de las mujeres sin escuchar suficientemente sus voces, el valor de esta investigación parece residir precisamente en esa decisión: producir conocimiento desde la experiencia situada, el trabajo de campo y la lectura crítica de trayectorias que suelen incomodar las versiones simplificadas del conflicto.
Más que anunciar un nuevo proyecto académico, el comunicado pone sobre la mesa una discusión crucial para los estudios de guerra y paz: la necesidad de comprender a las mujeres como actoras complejas dentro de los conflictos armados y de las transiciones políticas. En países como Colombia, donde la implementación del Acuerdo de Paz sigue enfrentando resistencias, violencias persistentes y profundas brechas de género, esta clase de investigaciones no solo amplía el debate académico, sino que también interpela la manera en que se diseñan las políticas de reincorporación, memoria, participación y justicia.
















