La Embajada en Washington califica de infundadas las revelaciones y cuestiona el uso de fuentes anónimas.

La Embajada en Washington calificó de infundadas las revelaciones de The New York Times, basadas en fuentes anónimas, y defendió la trayectoria del mandatario en la lucha contra el crimen organizado, mientras persiste la tensión diplomática con la administración Trump.
En cuestión de horas, la revelación de uno de los diarios más influyentes del mundo sacudió la agenda diplomática y política de Colombia. Pero antes de que terminara la jornada del viernes, el Gobierno colombiano ya había dado una respuesta formal, enérgica y detallada a las afirmaciones publicadas por The New York Times sobre una supuesta investigación federal estadounidense que involucra al presidente Gustavo Petro. Además: Gustavo Petro bajo investigación en EE.UU. y choque con Fiscalía por software electoral
#MUNDO| La Embajada de Colombia en Estados Unidos rechaza el reporte del New York Times y dice que está basado en fuentes anónimas sobre supuestas indagaciones en Nueva York contra el presidente Gustavo Petro.
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) March 20, 2026
Afirma que no hay confirmación oficial ni base legal, y destaca que… pic.twitter.com/BT37UCOrTP
La respuesta inmediata de la Embajada en Washington
La Embajada de Colombia en Washington emitió un comunicado en el que rechazó de manera directa el reporte del diario neoyorquino, señalando que el texto se apoya exclusivamente en fuentes anónimas y que no contiene hallazgos concretos.
La delegación diplomática pidió que el informe sea leído en su contexto completo y abordado con la cautela que ameritan los relatos no verificados. Ninguna autoridad competente ha emitido determinación o notificación formal alguna ni ha confirmado las afirmaciones mencionadas en el informe.
El comunicado fue categórico al señalar que ninguna autoridad competente ha emitido determinación o notificación formal ni ha confirmado las afirmaciones citadas por el rotativo.
En ese sentido, la Embajada subrayó que las insinuaciones reportadas carecen de fundamento legal y fáctico, y que el Gobierno de Colombia mantiene un firme compromiso con el Estado de derecho, el debido proceso y la integridad de sus instituciones democráticas. Lea también: Gustavo Petro defiende a Ricardo Roa pese a imputación: aumenta presión para salida de Ecopetrol

La trayectoria de Petro como argumento central
En el cuerpo del comunicado, la representación diplomática colombiana no se limitó a negar los señalamientos, sino que tomó la ofensiva al invocar la historia pública del mandatario.
Según el texto, a lo largo de su vida pública Petro ha enfrentado de manera constante e inequívoca la actividad criminal, tanto dentro del país como durante los años en que debió abandonarlo al verse forzado al exilio por denunciar irregularidades.
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La Embajada sostuvo que la trayectoria del presidente ha estado marcada por una acción sostenida, visible y en ocasiones difícil contra la ilegalidad, incluyendo la lucha contra organizaciones criminales transnacionales vinculadas al narcotráfico. Siga informado: Medicina Legal desmiente a Petro: no hay 27 cuerpos calcinados en Nariño

En ese marco, la legación afirmó que ese historial se sostiene en el escrutinio, no en la especulación, en una frase que pareció dirigida directamente al método periodístico empleado en el reportaje del Times.
El Gobierno colombiano añadió que continuará colaborando con sus socios internacionales a través de los canales establecidos, con la seriedad que tales asuntos exigen, lo que puede interpretarse como un mensaje de apertura diplomática que busca evitar una escalada en un momento particularmente sensible.
El peso de una relación bilateral cargada de historia reciente
Las revelaciones del Times llegan en un momento en que la relación entre Colombia y Estados Unidos apenas comenzaba a recuperar cierta estabilidad. Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, en enero de 2025, el vínculo bilateral ha atravesado una sucesión de crisis que marcaron un antes y un después en la dinámica entre ambas naciones.
La primera ruptura grave se produjo ese mismo mes, cuando Petro se negó a recibir vuelos militares estadounidenses que transportaban ciudadanos colombianos deportados, argumentando que eran trasladados en condiciones inhumanas.

La reacción de Trump fue inmediata y llegó en forma de amenazas de aranceles y sanciones económicas. Las diferencias no se detuvieron ahí.
A lo largo de 2025, los dos países chocaron también por el enfoque que cada gobierno le otorga a la lucha antidrogas, situación que condujo a la descertificación de Colombia en esa materia por parte de Washington y a la imposición de sanciones contra funcionarios del Ejecutivo colombiano, incluyendo al propio jefe de Estado.
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El punto más álgido de la tensión llegó en septiembre de 2025, cuando el gobierno estadounidense revocó el visado de Petro tras su participación en un acto paralelo a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, en el que instó a militares de ese país a desobedecer órdenes de su gobierno en relación con la guerra en Gaza.
Sin embargo, apenas un día antes de que se conociera el reportaje del Times, el propio Petro informó que la administración Trump le había reactivado el visado hasta el final de su mandato, previsto para el 7 de agosto de 2026.
Mi visa hacia EEUU como presidente me fue devuelta hasta el final del mandato. Después realmente no necesito visa, pero espero, dado que no hay razón alguna para estar allí, que se me retire de la lista por decisión propia del gobierno de EEUU.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 17, 2026
Había Europa y el resto del mundo… https://t.co/ra26k2SNc6
Ese giro positivo se había fraguado meses atrás. Una llamada entre los dos mandatarios a principios de enero abrió la puerta a encuentros de alto nivel y culminó en una reunión en la Casa Blanca el 3 de febrero, en la que los dos presidentes mostraron, al menos públicamente, señales de entendimiento. Ese contexto hace aún más llamativa la revelación del Times, que se conoció en medio de ese proceso de distensión y que pone en duda la solidez del acercamiento diplomático. Le puede interesar: Más de 400 defensores fueron asesinados en Colombia en cuatro años, según la ONU
Según el diario neoyorquino, las investigaciones están siendo conducidas por las fiscalías de Manhattan y Brooklyn, con el apoyo de fiscales especializados en narcotráfico internacional, agentes de la DEA y del Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional.
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Los investigadores estarían analizando si Petro sostuvo reuniones con narcotraficantes y si su campaña presidencial recibió financiación de redes del crimen organizado.
El mismo rotativo precisó que las pesquisas se encuentran en fase inicial, que no hay acusación formal y que no existen evidencias de que la Casa Blanca haya ordenado o favorecido su apertura.
Con las elecciones presidenciales colombianas programadas para el 31 de mayo y el mandato de Petro próximo a su fin, cualquier movimiento judicial o diplomático desde Washington tiene el potencial de alterar el equilibrio de una campaña que ya está en marcha.
La respuesta del Gobierno colombiano buscó amortiguar ese impacto, pero el debate sobre la veracidad y las implicaciones del reportaje apenas comienza.
















