La cifras también revelan que ocho de cada diez periodistas conocen casos de violencia contra colegas.

Publicado por: Redacción Nacional
Seis de cada diez mujeres periodistas en Colombia han sufrido violencia de género en sus espacios laborales, una cifra que “evidencia el carácter estructural del acoso en el país”, advirtió este miércoles la Defensoría del Pueblo, en medio de una reciente ola de denuncias en instituciones, empresas y espacios cotidianos.
“El acoso sexual no solo se sostiene por quienes lo ejercen, sino también por el silencio, la impunidad y la normalización”, afirmó la defensora del Pueblo, Iris Marín, en un video divulgado por su despacho.
El pronunciamiento se produce tras varios días de denuncias públicas. Entre ellas, las reveladas por Caracol Televisión sobre presunto acoso sexual de dos de sus periodistas, así como una carta firmada por más de 40 mujeres del gremio en respaldo a las víctimas.
El acoso sexual no es un hecho aislado; es una violencia estructural que atraviesa medios de comunicación, altas cortes, empresas y espacios cotidianos. Casos recientes en el periodismo y la justicia colombiana evidencian cómo, durante años, el silencio protegió a quienes estaban… pic.twitter.com/4sI74WuAYp
— Defensoría del Pueblo (@DefensoriaCol) March 25, 2026
El canal anunció recientemente la salida de los periodistas y presentadores Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego, señalados por colegas de conductas de acoso.
En este contexto, la defensora también advirtió que ocho de cada diez periodistas conocen casos de violencia contra colegas, y subrayó que los agresores suelen ser personas con poder dentro de los mismos entornos laborales.
“Las mujeres denuncian cuando pueden”: barreras para hablar
Marín cuestionó las condiciones en las que las víctimas enfrentan estos procesos y explicó por qué muchas denuncias no se realizan de inmediato.
“Las mujeres no denuncian cuando los hechos ocurren. Las mujeres denuncian cuando pueden”, afirmó, al señalar factores como el miedo a represalias, la pérdida del empleo o la desconfianza en los mecanismos institucionales.

En esa línea, citó a la fiscal de Sala Coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado en España, María Eugenia Prendes: “Las mujeres no confían en la justicia porque la justicia no confía en las mujeres”.
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La funcionaria añadió que la sociedad “cuestiona a las víctimas antes que a los victimarios” y advirtió que preguntar por qué no denunciaron antes “no es una pregunta inocente”, sino una forma de deslegitimarlas y perpetuar el silencio.
Defensoría pide investigaciones y garantías reales
Aunque reconoció avances recientes —como el inicio de investigaciones por parte de la Fiscalía General y la activación de protocolos en medios de comunicación—, la defensora consideró que estos esfuerzos son “necesarios, pero insuficientes”.
En ese sentido, pidió investigaciones diligentes, procesos que eviten la revictimización y decisiones que garanticen “verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”.

Finalmente, Marín hizo un llamado a transformar la cultura que rodea estos casos y a rechazar la normalización del acoso.
“El silencio también es una forma de complicidad (…) y ya no es un refugio para los acosadores”, concluyó.
















