La transición incluye producción en Europa y personalización en Colombia.

Desde este miércoles 1 de abril de 2026, los colombianos que tramiten su documento de viaje recibirán una libreta completamente renovada, con características que no tenía su predecesora y que la ubican entre los pasaportes más seguros de la región.
El cambio, sin embargo, no llega solo con buenas noticias, en el trasfondo del lanzamiento hay cuestionamientos jurídicos y financieros que el Gobierno nacional ha tenido que sortear en los últimos días para no frenar la puesta en marcha del nuevo modelo.
La presentación oficial del documento estuvo a cargo de la gerente general de la Imprenta Nacional, Viviana León, y de la secretaria general de la Cancillería, Elvira Sanabria, quienes explicaron las características del nuevo pasaporte y respondieron inquietudes sobre la transición.

León detalló que el nuevo modelo existe en tres versiones, el pasaporte ordinario, el diplomático y el oficial, cada uno con sus respectivas medidas de verificación y con una presentación diseñada para circular ante el mundo con los más altos estándares de seguridad.
Un documento con microchip, tintas metálicas y paisajes colombianos
El nuevo pasaporte incorpora lectura mecánica y electrónica encriptada, fotografía fantasma, tintas metálicas, microtextos y microchips de última generación para proteger la información personal de los titulares.
Además, sus páginas interiores incluyen composiciones gráficas que representan la economía, los paisajes naturales, la biodiversidad, la historia y la cultura de Colombia, integrando en cada diseño elementos técnicos de seguridad. Además: Cancillería elimina cita para pasaporte y anuncia descuentos por votar

La Imprenta Nacional calificó esta tecnología como única en América Latina, destacando que con ella la soberanía de la información y la gobernanza de los datos se convierten en una realidad concreta para el país.
El nuevo esquema reemplaza a la empresa Thomas Greg & Sons, que durante cerca de dos décadas estuvo a cargo de la fabricación de las libretas. En su lugar, el Gobierno de Gustavo Petro impulsó una alianza entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Imprenta Nacional de Colombia, la Casa de la Moneda de Portugal y la Imprimerie Nationale de Francia.
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El objetivo de largo plazo es que Colombia adquiera el conocimiento técnico necesario para producir sus propios documentos en un plazo de diez años. Durante la fase inicial, los pasaportes serán fabricados en Europa y enviados al país, donde la Imprenta Nacional se encargará de su personalización, custodia y distribución.
Para garantizar una transición sin traumatismos, se estableció un período de operación simultánea de un mes entre el antiguo proveedor y el nuevo esquema, siguiendo las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional. Además: Pasaportes: Gobierno Petro firma acuerdo clave con Portugal tras crisis

Nubarrones jurídicos y un contrato sin aseguradoras
Pese al despliegue oficial del lanzamiento, el nuevo modelo llega rodeado de interrogantes. La gerente de la Imprenta Nacional confirmó que ninguna aseguradora privada quiso asumir el riesgo del contrato suscrito entre la Cancillería, la Casa de la Moneda de Portugal y la Imprenta Nacional, lo que significa que el acuerdo no cuenta con las garantías de cumplimiento que exige la ley colombiana.
Adicionalmente, el contrato debió ser modificado en dos ocasiones durante la última semana antes de su entrada en vigor. Siga leyendo: Colombia estrena pasaporte estatal: diseño único y control de datos personales
A esto se suma una demanda impulsada por la Procuraduría General de la Nación, que busca la suspensión de las transferencias de dinero hacia Portugal. El desembolso en cuestión supera los 1,3 billones de pesos que la Cancillería colombiana tendría que realizar en el marco de un convenio que el ente de control ha calificado como deficientemente estructurado desde el punto de vista económico.

No obstante, el Gobierno logró frenar temporalmente la notificación del Tribunal Administrativo de Cundinamarca a Portugal, argumentando que dicho tribunal carece de jurisdicción y competencia para gestionar el litigio, dado que el punto 25 del contrato colombo-portugués establece que todas las controversias deben resolverse ante un tribunal de arbitramento internacional, y que tampoco se surtió una conciliación extrajudicial previa ante el Ministerio Público.
En cuanto a los aspectos prácticos para los ciudadanos, la Cancillería fue clara en señalar que los pasaportes vigentes seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento, y que solo se recomienda iniciar el trámite de renovación cuando falten menos de seis meses para su expiración.
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Los tiempos de entrega, los puntos de expedición y el proceso de solicitud no tendrán modificaciones. Las tarifas, ajustadas al Índice de Precios al Consumidor, se mantienen en aproximadamente 190.000 pesos para el pasaporte ordinario y 323.000 pesos para el ejecutivo, valores que incluyen el impuesto de timbre. Le puede interesar: España endurece controles: sin este trámite del pasaporte no podrás viajar
La Cancillería también habilitó jornadas especiales durante la temporada de Semana Santa, con atención sin cita previa entre el lunes 30 de marzo y este miércoles 1 de abril, en horario de 7 de la mañana a 5 de la tarde. Durante todo el mes de abril habrá jornadas los sábados desde las 8 de la mañana hasta la 1 de la tarde en algunas sedes del país, aunque no habrá atención el jueves ni el viernes santo.


















