La víctima asegura que el temor a perder su empleo y a represalias la obligó a callar durante una década.

Publicado por: Redacción Nacional
La Corte Suprema de Justicia abrió una investigación formal contra el senador Alirio Barrera por el delito de acto sexual violento, tras una denuncia que revive un presunto episodio ocurrido hace casi una década, cuando el hoy congresista era gobernador del Casanare.
El caso, que permaneció en silencio durante diez años, salió a la luz luego de que la denunciante decidiera acudir a las autoridades ante lo que describe como el temor persistente y las secuelas del hecho.
El relato de la denunciante: “Me besó a la fuerza”
La denuncia fue radicada el pasado 6 de marzo y, según reveló la revista Cambio, la mujer —identificada con el nombre ficticio de Sandra— decidió hacer público su testimonio bajo reserva de identidad.

De acuerdo con su relato, en 2016 trabajaba en la Gobernación del Casanare y participaba en actividades de una iglesia que organizaba campamentos juveniles. En ese contexto, solicitó una cita con Barrera para gestionar ayudas institucionales.
“Mis compañeros me pidieron que gestionara con el gobernador alguna ayuda (...). Por eso pedí una cita y me la dieron”, explicó.
La reunión se habría dado entre las 2:00 y 3:00 de la tarde en el despacho del entonces mandatario. Allí, según su versión, ocurrió el presunto abuso.
“Él no dijo nada y me agarró de la mano, muy duro (...). Me acercó hacia él y me besó a la fuerza. Yo no podía gritar”, relató.
Sandra afirmó que, tras reclamarle, Barrera se alejó y le pidió que explicara el motivo de su visita. Luego, según su testimonio, le entregó 400.000 pesos para las actividades de la iglesia.
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“Salí de esa oficina pálida, temblando (...). Lo primero que pensé fue: ‘esto no lo puede saber nadie’”, aseguró.
La mujer explicó que el miedo a perder su empleo, a posibles represalias y a la reacción de su entorno la llevaron a guardar silencio durante años.

La razón para denunciar tras diez años de silencio
La denunciante sostuvo que esperó a que Barrera perdiera poder político antes de acudir a la justicia, algo que, según dijo, no ocurrió.
“Pensé que cuando terminara su periodo podría denunciar sin tanto miedo. Pero en diez años lo que ha hecho es escalar (...). Yo no podía seguir callada”, afirmó.
Finalmente, en febrero de este año presentó la denuncia ante la Fiscalía Regional del Casanare, proceso que posteriormente fue remitido a la Corte Suprema por tratarse de un congresista.
Sandra reconoció que no cuenta con grabaciones del momento, debido a que —según indicó— a los visitantes les retiraban sus celulares antes de ingresar al despacho.
“Están mi testimonio y los videos de las cámaras o los testimonios de quienes trabajaron ahí”, manifestó, al tiempo que aseguró que fue la única vez que ingresó a esa oficina.
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También describió las secuelas emocionales: “Cada vez que un hombre se me acerca entro en alerta y siento miedo. Yo nunca he recibido atención psicológica”.
¿Qué dijo el senador Alirio Barrera?
El equipo del senador confirmó que fue notificado del proceso el 26 de marzo y rechazó las acusaciones, calificándolas como una supuesta persecución política en Casanare.

“Lo más probable es que sea una persecución de campaña (...). Estamos tranquilos porque sabemos que es para hacer bulla”, indicaron, atribuyendo los señalamientos a Jorge Enrique Ortiz, conocido como ‘Segurito’.
Asimismo, el equipo jurídico enfatizó que el proceso se encuentra en etapa inicial bajo la Ley 600 y que no existe una decisión de fondo.
“No hay acusación ni definición de responsabilidad. Una denuncia por sí sola no constituye prueba y, a la fecha, no existe evidencia objetiva conocida que corrobore los hechos”, señalaron.
















