Denuncian falta de empatía tras los hechos en centro médico de Cali. El dolor por la pérdida de un bebé y la presión social que terminaron en tragedia.
Publicado por: Redacción Vanguardia
Susan Bastidas, hermana del joven de 20 años que protagonizó un angustiante incidente el pasado fin de semana en Cali, rompió el silencio para limpiar la memoria de su hermano. Juan Esteban Bastidas ingresó armado con un machete al Hospital Universitario del Valle (HUV), generando pánico y daños materiales tras usar un hacha de emergencia contra las instalaciones.
A través de redes sociales y medios de comunicación, la familiar ofreció un relato detallado de los hechos ocurridos entre el viernes 10 y el domingo 12 de abril. Según Susan, la versión inicial sobre una presunta agresión de Juan Esteban hacia su pareja es falsa. El detonante de su crisis nerviosa fue, en realidad, el dolor ante un aborto en curso y la presunta negligencia médica.
Un sueño roto: el detonante de la crisis nerviosa
“La salud mental es muy importante. Él no pudo manejar sus emociones en ese momento y actuó así, pero se sentía mal porque desde el viernes estaba en el hospital con su pareja, que tenía al bebé muerto en su vientre, mientras veían pasar a otros padres con sus bebés vivos”, relató Susan. Este era el segundo hijo que la pareja perdía, una situación que desbordó la estabilidad emocional del joven, quien anhelaba con profundidad convertirse en padre.
La hermana denunció que, a pesar del estado crítico de la pareja, ningún psicólogo o trabajador social del hospital les brindó acompañamiento. “Rechazo que él haya intimidado con el machete, pero su desesperación nació del abandono institucional”, añadió.
Negligencia y un desenlace fatal en Cali
Susan cuestionó duramente la seguridad del centro médico y la veracidad de los comunicados del HUV, donde aseguraban haber prestado la atención adecuada. Según su testimonio, el viernes les informaron sobre el fallecimiento del feto, pero hasta el sábado por la noche no se había realizado el procedimiento de extracción. Esta demora no solo detonó la reacción de Juan Esteban, sino que provocó una grave infección en la joven, quien permanece hospitalizada.
“Mi hermano era una persona tranquila y buena. Hacía parte de una fundación ayudando a animales y personas vulnerables”, afirmó Susan entre lágrimas.
Tras los disturbios, el joven fue capturado y posteriormente dejado en libertad. Sin embargo, la muerte de su segundo hijo y la situación, lo dejaron tan afectado que Juan Esteban decidió atentar contra su vida en el apartamento donde residía, y lastimosamente el joven terminó con muerte cerebral.
La familia del joven, decidió rendir honor a su vida y buen corazón, donando sus órganos a las personas que los necesiten. Por el momento la mujer permanece en el hospital debatiéndose entre la vida y la muerte.













