Las autoridades ofrecen recompensa y refuerzan la seguridad tras el hecho violento.

La noche del sábado 25 de abril, el municipio de Toro se convirtió en escenario de uno de los episodios más violentos que ha vivido esa localidad en los últimos tiempos, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en un establecimiento comercial del barrio El Hobo y abrieron fuego de manera indiscriminada contra las personas que se encontraban en el lugar, dejando un saldo devastador.
De un lugar de esparcimiento y alegría, los disparos convirtieron el lugar en un espacio de terror y muerte. Cuatro personas perdieron la vida y dos más resultaron heridas en lo que las autoridades calificaron desde los primeros momentos como un ataque sicarial.
Según los reportes preliminares de la Policía Nacional, dos sujetos que se movilizaban en motocicleta llegaron al local y dispararon sin distinción.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Cristian Javier Medina, de 36 años; Rubiel Antonio Cardona Rojas, de 45; Jairo Andrés Vasco Hurtado, de 46; y Ofeiner de Jesús Munera Corrales, también de 46 años. El hecho constituye la masacre número 48 registrada en Colombia en lo que va de 2026 y la quinta ocurrida en el Valle del Cauca, de acuerdo con cifras del Instituto para el Desarrollo y la Paz (Indepaz). Lea: Dolor y desolación tras atentado en Cauca: familias buscan rastros de sus seres queridos entre escombros

Recompensa de 30 millones y medidas restrictivas tras consejo de seguridad tras masacre en Toro
La respuesta institucional no se hizo esperar. El domingo 26 de abril, las autoridades municipales y departamentales celebraron un consejo de seguridad extraordinario en el que delinearon una serie de acciones urgentes para esclarecer el crimen y reforzar la protección de la ciudadanía. El alcalde de Toro, Jhon Fredy Valencia Bedoya, anunció una recompensa de hasta 30 millones de pesos para quien aporte información que conduzca a la identificación y captura de los responsables, a través de la línea 320 297 6662, habilitada las 24 horas del día. Otras noticias: ¿Quién es alias ‘Marlon’? El temido cabecilla de las disidencias señalado de atentado en Cauca
Además, la administración municipal adoptó medidas restrictivas de carácter excepcional. Se prohibió la circulación de parrillero hombre en motocicletas en todo el municipio y se ordenó el cierre de los establecimientos de comercio público durante ese domingo, en señal de respeto por las víctimas y como medida preventiva ante la posibilidad de nuevos actos violentos. “Por respeto a la comunidad, estas creo que son las mejores decisiones que se pueden tomar”, afirmó el alcalde Valencia Bedoya.
En materia operativa, la Policía Nacional incrementó su pie de fuerza en las zonas urbana y rural. Un equipo especial de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) asumió la investigación del caso, mientras que el Grupo de Operaciones Especiales (Goes) desplegó planes de intervención en el casco urbano. El Batallón Vencedores del Ejército Nacional se encargó de los patrullajes en las áreas rurales del municipio.
Otra m4sacr3 en el Valle del Cauca
— Proclama del Pacífico (@Proclama) April 26, 2026
Ataque sic4rial en discoteca deja cuatro mu3rtos y dos h3ridos
La madrugada de este domingo 26 de abril de 2026, el municipio de Toro, en el norte del Valle del Cauca, fue escenario de una viol3nta incursión arm4da. Según los reportes del… pic.twitter.com/Zzb62uYGWn
Un contexto de violencia en el Valle que desborda a la región
El coronel Pedro Pablo Astaiza, comandante encargado del Departamento de Policía Valle, fue enfático en señalar que la masacre en Toro no guarda relación con la oleada terrorista que afecta al sur del Valle del Cauca y al departamento del Cauca, y que los hechos estarían vinculados a la actividad de grupos delincuenciales locales. No obstante, el episodio se produce en un momento de extrema tensión para la región, lo que agudiza la preocupación de las autoridades y la comunidad. Otras noticias: ¿Hay riesgo electoral por atentados en Cauca y Valle del Cauca?
Publicidad
En ese marco, apenas 24 horas antes de la masacre en Toro, un artefacto explosivo fue lanzado contra una estación de servicio en el corregimiento de Rozo, en el municipio de Palmira, lo que dejó seis personas heridas que viajaban al interior de un bus. El coronel Astaiza indicó que esa acción criminal estaría relacionada con un presunto caso de extorsión, aunque la coincidencia con los ataques registrados en el Cauca el mismo 25 de abril, también contra gasolineras, contra la Fuerza Pública y contra un predio administrado por la Sociedad de Activos Especiales en el municipio caucano de El Tambo, no ha pasado inadvertida.
La Defensoría del Pueblo ya había incluido a Toro en la Alerta Temprana 013/25, que advierte sobre la presencia del Frente Adán Izquierdo del Bloque Isaías Pardo de las disidencias de las Farc, la imposición de normas ilegales y otras formas de gobernanza criminal en el territorio. Pese a que las autoridades descartaron por ahora una conexión directa entre la masacre y esa estructura armada, el riesgo latente para la población del norte vallecaucano es una realidad que las cifras y los hechos recientes no permiten ignorar.
















