El Gobierno colombiano decidió dejar en “standby” la solicitud de devolución del centenar de piezas precolombinas. La prioridad ahora será la pedagogía cultural y una ambiciosa digitalización del patrimonio que reposa en Madrid.

Publicado por: Redacción Nacional
Luego de que en mayo de 2024, el Gobierno de Colombia le pidiera al de España la devolución al país de una colección de piezas precolombinas conocida como el Tesoro Quimbaya, la disputa cultural e histórica entró en una fase de inesperada calma.
Todo ello, luego de que el Gobierno de Colombia decidiera dejar en “standby” (pausa) su petición formal a España para la devolución de la célebre Colección Quimbaya —popularmente conocida como el “Tesoro Quimbaya”—, un invaluable conjunto de más de un centenar de piezas de oro y arqueología precolombina que actualmente se exhibe en el Museo de América de Madrid.
La decisión fue confirmada este martes 16 de junio de 2026 por la viceministra colombiana de los Patrimonios, las Memorias y la Gobernanza Cultural, Saia Vergara, durante una rueda de prensa en la capital española.
La funcionaria aclaró que no se trata de una renuncia definitiva al reclamo, sino de un cambio estratégico enfocado en la educación y la cooperación técnica. Además: Tesoro Quimbaya debe regresar a Colombia: Corte

Pedagogía y virtualidad sobre el fervor mediático sobre tesoro Quimbaya
La postura actual contrasta con la tensión de mayo de 2024, cuando el entonces ministro de Cultura colombiano, Juan David Correa, envió una carta formal a los ministerios españoles de Exteriores y Cultura exigiendo la restitución del patrimonio.
Según Vergara, ese momento “mediático” ya pasó. En su lugar, las comisiones bilaterales de seguimiento han acordado priorizar un enfoque pedagógico que incluye: la digitalización total de las 122 piezas arqueológicas, la creación de una exposición virtual accesible para ambos países y por último, la realización de talleres formativos en torno a la memoria de la cultura Quimbaya. Se recomienda: España reafirma su titularidad sobre Tesoro Quimbaya, en medio de disputa con Colombia
“Lo que se acordó fue hacer esa digitalización de las piezas, hacer talleres en torno a esa exposición virtual y dejar el tema en lo pedagógico. Este gobierno ha hecho lo que ha podido”, zanjó la viceministra.

Los dilemas del retorno de la Colección Quimbaya: espiritualidad y centralismo
La viceministra Vergara expuso con franqueza los complejos desafíos logísticos y antropológicos que supondría una devolución inmediata. En primer lugar, señaló que al tratarse de un pueblo precolombino extinguido en el siglo XVII debido al impacto de la colonización, existe un debate sobre la representatividad jurídica y ancestral de los restos. Además, argumentó que al haber sido piezas sometidas al expolio, requerirían profundos rituales para devolverles su sentido espiritual originario. Tenga en cuenta: El Gobierno Nacional no descarta acciones legales para recuperar Tesoro Quimbaya y otros patrimonios
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Por otro lado, Vergara criticó el riesgo de replicar dinámicas coloniales dentro de las propias fronteras de Colombia. “Imaginemos que la colección Quimbaya vuelve al Museo Nacional (en Bogotá), ¿y entonces quién la va a ver? ¿Solo los que vivan en Bogotá? Entonces estamos luchando contra el colonialismo pero replicamos un modelo centralista”, aseveró.
El embajador de Colombia en España, Eduardo Ávila, complementó que inicialmente se exploró la opción de una exposición física itinerante. Sin embargo, dicha propuesta también se congeló en favor de los acuerdos virtuales actuales, orientados a divulgar el legado Quimbaya “más allá del objeto como tal”.

Un regalo del siglo XIX: Colección Quimbaya a España
La Colección Quimbaya está compuesta por 122 piezas arqueológicas (orfbrería, cerámica, objetos líticos y orgánicos) que fueron halladas en 1890 en el municipio de Filandia, en el departamento del Quindío (centro de Colombia).
En el siglo XIX, las piezas fueron obsequiadas formalmente a la Corona española por el entonces presidente colombiano, Carlos Holguín, como un gesto de agradecimiento por el arbitraje español en un diferendo fronterizo con Venezuela. Desde entonces, el estatus legal del obsequio ha sido objeto de intensos debates jurídicos y políticos en Colombia, incluyendo fallos de la Corte Constitucional local que ordenaban su repatriación.















