Kits de emergencia, una unidad médica con rayos X y reparación de casas y escuelas en Chocó y Caldas hacen parte del plan de la minera.

Publicado por: Danilo Cárdenas
La Fundación Aris Mining destinó 5.425 millones de pesos para atender a las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, con intervención principal en los departamentos de Chocó y Caldas. Los recursos hacen parte de un plan que combina ayuda humanitaria inmediata, atención médica, apoyo a la infraestructura vial y acciones de recuperación y reconstrucción en las zonas donde el sismo dejó viviendas y equipamientos con daños.
Como parte de las primeras acciones, la compañía dispuso 1.500 kits de emergencia humanitaria. Cada uno reúne elementos de aseo personal y del hogar, menaje básico de cocina que incluye ollas, vajilla y utensilios, ropa de cama, alimentos no perecederos como arroz, pasta, granos, panela y leche en polvo, agua embotellada e insumos médicos elementales como alcohol, guantes de látex y gasa estéril.
A esa entrega se sumaron equipos de maquinaria amarilla para apoyar las labores en terreno y equipos técnicos encargados de evaluar los daños en la infraestructura vial de las zonas afectadas, uno de los cuellos de botella para hacer llegar la ayuda humanitaria a los municipios más apartados. Le puede interesar: Empresas, colegios y familias llenan los acopios de ayudas en Piedecuesta

Una unidad médica móvil durante dos meses
El plan contempla el despliegue, por dos meses, de una unidad médica móvil en municipios del Chocó. La dotación permite realizar diagnóstico y atención especializada e incluye equipos de rayos X, ecografía y análisis clínico rápido, es decir, servicios que en varias localidades del departamento quedaron comprometidos por los daños en los centros de salud.
Ese componente responde a la primera etapa del plan, concentrada en las necesidades más urgentes de la población que perdió su vivienda o quedó sin acceso a servicios básicos tras el movimiento telúrico.
Reparación de viviendas y escuelas en Caldas
La segunda etapa apunta a la recuperación de las comunidades. Para ello, Aris Mining destinó hasta 2.000 millones de pesos a la reparación de viviendas y escuelas en Marmato, Supía y Riosucio, en Caldas, tres municipios donde la compañía tiene presencia con su operación minera. El objetivo declarado es restablecer las condiciones básicas de las familias y facilitar el regreso a clases de los estudiantes.
Con ese esquema, la empresa y su fundación concentran la intervención en tres frentes: atender lo urgente, apoyar la recuperación de los territorios y contribuir a la reconstrucción.
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La iniciativa se suma a los aportes que han anunciado en los últimos días otras compañías y organizaciones, en un momento en el que el Gobierno nacional ha reconocido limitaciones presupuestales para financiar por su cuenta la recuperación de las zonas golpeadas por el sismo.















