El gobernador de la comunidad indígena Karedúa, Julio César Niaza, señaló que se han unido para levantar las casas, pero no han recibido ayuda estatal tras la emergencia.

Publicado por: Redacción Vanguardia
A más de una semana del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia, la comunidad indígena Karedúa, ubicada en zona rural de La Celia, Risaralda, continúa enfrentando las consecuencias del desastre y reclama atención de las autoridades.
Julio César Niaza, gobernador de la comunidad, aseguró que cerca de 200 personas resultaron afectadas por el movimiento telúrico y que, pese a la gravedad de los daños, todavía no han recibido ayuda humanitaria municipal, departamental ni internacional.
Más de 30 viviendas resultaron afectadas
Según el líder indígena, más de 30 viviendas de la comunidad Karedúa sufrieron daños y alrededor de 50 familias quedaron damnificadas. La mayoría de las construcciones están elaboradas con materiales tradicionales como la esterilla, por lo que varias estructuras no resistieron la fuerza del terremoto.

“La situación con el terremoto afectó a toda la comunidad. Por ahora no tenemos ninguna ayuda humanitaria municipal, departamental, ni internacional. Tengo como 50 familias afectadas en el resguardo, pero los bomberos tampoco han venido para hacer un reporte”, señaló el gobernador.
Le puede interesar: Bancos anuncian alivios por $1,1 billones para damnificados del terremoto: Abelardo De La Espriella agradeció
La comunidad se ha visto obligada a recurrir a sus propios recursos para recuperar parcialmente algunos espacios y protegerse de las lluvias. Sin embargo, la falta de materiales y de recursos económicos dificulta la reconstrucción de sus hogares.
“El resguardo no tiene recursos. No tenemos suficiente tierra para volver a trabajar. Por el momento no hay ayuda humanitaria”, agregó.
Publicidad
Indígenas de Risaralda piden atención urgente
La situación de la comunidad Karedúa hace parte de un panorama más amplio de afectaciones en comunidades étnicas tras el terremoto. Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia habían solicitado una respuesta articulada entre las entidades encargadas de la prevención y atención de desastres y las autoridades indígenas.
Mientras avanzan las labores de recuperación en distintos puntos del país, los habitantes de Karedúa esperan que las autoridades realicen una caracterización completa de los daños y que la ayuda humanitaria llegue a las familias que perdieron sus viviendas, cultivos de plátano y bienes que también resultaron afectados.
Niaza también señaló que, hasta el momento de la denuncia, no habían recibido una visita de organismos de emergencia que permitiera establecer de manera detallada las condiciones de las viviendas y las necesidades de las familias.
¿Qué comunidades indígenas han sido afectadas por el terremoto en Colombia?
En Risaralda, además de Karedúa, se reportaron afectaciones en el resguardo indígena Wounaan, Emberá Dóbida, Emberá Chamí, Emberá Katío, Awá, según un informe de la Defensoría del Pueblo.
En el Chocó se presentaron daños en infraestructura y un deslizamiento en la vía de acceso, específicamente en los territorios de Istraina y San Juan, y el Resguardo Unión Chocó San Cristóbal. Mientras que en el Alto Baudó, el resguardo indígena Ríos Catri, Dobasa y Arcosó también tiene daños materiales.

“Si bien las afectaciones ocasionadas por el terremoto son graves en las ciudades y centros poblados, en los territorios indígenas se suman factores como las grandes distancias, la dispersión territorial, las dificultades de transporte terrestre y fluvial, las limitaciones de conectividad y la precariedad de las vías y caminos de acceso”, informó la Confederación Nacional de los Pueblos de la Gran Nación Emberá de Colombia.
Publicidad
No se puede perder: Doble emergencia en el Chocó por el terremoto y las fuertes lluvias
La emergencia ha puesto nuevamente sobre la mesa las dificultades que enfrentan las comunidades indígenas ubicadas en zonas rurales y de difícil acceso cuando ocurre un desastre natural. La prioridad es contar con alimentos y condiciones mínimas que les permitan permanecer en su territorio mientras comienza la reconstrucción.















